sábado, julio 16

COMENTARIO DEL LIBRO DE JUECES CAPITULO 20

Salieron.

Salieron preparados para la batalla (ver cap. 2: 15; etc.).

Como un solo hombre.

Fue una reunión espontánea, resultado de la seriedad que atribuyeron al problema.

Dan hasta Beerseba.

Es decir, desde Dan, la aldea más septentrional de los hebreos (ver cap. 18), hasta Beerseba, la ciudad más meridional en el límite del Neguev, al sur de Judá. La expresión aparece siete veces en la Biblia (Juec. 20: 1; 1 Sam. 3: 20; 2 Sam. 3: 10; 17: 11; 24:2, 15; 1 Rey. 4: 25), y una vez "desde Beerseba hasta Dan" (1 Crón. 21: 2).

La tierra de Galaad.

Esta expresión parecería comprender a todos los hebreos que vivían al este del Jordán (ver caps. 5: 17; 11: 5, 6; etc.). Todas las aldeas y ciudades hebreas, salvo al este del Jades-galaad (cap. 21: 8, 10), habían enviado delegaciones.

A Jehová.

Esto significa necesariamente que llevaron allí el arca o el tabernáculo, ni que Mizpa fuera Silo, donde estaba el arca. David fue instituido como rey en Hebrón, "delante de Jehová" (2 Sam. 5: 3), y sin embargo no había arca allí. Esta frase podría indicar que se reunieron para tratar lo que habrían de hacer, y para pedir a Dios que los guiara en sus deliberaciones (ver com. Jos. 24: 1; ver también com. Juec. 20: 27).

Mizpa.

Muchas veces se identifica esta aldea con el cerro de Neb§ TsamwTl, a 8 km al noroeste de Jerusalén y a 4,8 km de Gabaa, lugar donde ocurrió el crimen. El cerro tiene unos 1.000 m de altura. Pero es más probable la identificación con Tell en-Natsbeh, a 12 km al norte de Jerusalén. Mizpa de Benjamín sirvió en otras ocasiones como lugar de reunión de las tribus (1 Sam. 7: 5-17; 10: 17). Esta fue la primera gran convocación de todos los hebreos después de los tiempos de Josué.

2.

Jefes.

Literalmente, "ángulos" o "piedras de ángulo". Los que eran las columnas, los principales de todas las tribus fueron a Mizpa.

3.

Los hijos de Benjamín oyeron.

Las noticias de que los israelitas se estaban reuniendo para castigar ese crimen bien pudo haber llegado hasta los benjamitas de Gabaa tan pronto como los primeros grupos comenzaron a llegar a Mizpa, o aún antes. Quizá también los benjamitas recibieron la misma convocatoria como las otras tribus (ver cap. 19: 29).

Decid.

Las palabras iban dirigidas al levita. Cuando se hubo reunido una gran multitud de israelitas, pidieron al levita que les diera una descripción exacta del crimen de los hombres de Gabaa.

5.

Con ideas de matarme.

Aunque en el capítulo anterior no se presentaba esta amenaza, quizás siguió a la realización del intento registrado en el cap. 9: 22. 413.

8.

Se levantó.

Cuando el levita terminó de narrar el ultraje que había acontecido, toda la asamblea se unió a la protesta y resolvieron que ninguno de ellos volvería a su casa antes de que ese mal fuera vengado.

9.

Subiremos.

Decidieron subir contra Gabaa, preparados para la batalla y para exigir la entrega de los culpables.

10.

Diez hombres de cada ciento.

Puesto que había tanta gente acampada en un mismo lugar, era difícil conseguir alimento para todos. A la décima parte del ejército, escogida quizá por suerte, se le asignó la tarea de salir a buscar alimento para las fuerzas reunidas. Así un hombre había de aprovisionar a nueve que estaban en el frente de batalla.

11.

Ligados como un solo hombre.

Es decir, unidos como una sociedad. Es notable que pudiera lograrse tanta unanimidad en vista de los intereses divergentes de las diversas tribus hebreas.

12.

Por toda la tribu.

Antes de recurrir a la fuerza, los reunidos debatieron con los benjamitas, instándolos a reconocer la enormidad del pecado cometido, y a entregar a los hombres culpables para que fuesen muertos. Los culpables debían ser castigados por sus malas acciones. Este era el único curso correcto de acción que podía seguirse.

13.

Quitemos el mal.

El pecado cometido era tan grave, que exigia la pena de muerte. Sólo así podrían estar libres las tribus de culpa (ver Deut. 13: 5; 17: 7; 19: 19-21).

No quisieron oír.

Los de la tribu de Benjamín prefirieron la guerra civil antes que entregar a sus criminales. En este caso, el orgullo y a solidaridad de la tribu sirvieron par sostener y defender a gente de la peor calaña posible.

14.

Se juntaron.

Los de la tribu de Benjamín demostraron un gran valor, pero puesto al servicio de una mala causa.

15.

Veintiséis mil hombres.

Este número era inferior en menos de un tercio a la cantidad censada al final de los 40 años de peregrinaje en el desierto (Núm. 26: 41). La misma disminución se nota también en las otras tribus (ver com. Juec. 20: 17).

16.

Setecientos.

Estos expertos honderos eran sin duda los mismos 700 hombres escogidos del versículo anterior que representaban a Gabaa en el ejército de Benjamín. No es probable que hubiera dos diferentes grupos de 700 hombres mencionados dentro del mismo contexto, aunque no puede excluirse la posibilidad de tal coincidencia.

A un cabello.

Esta expresión sólo implica la extrema precisión con que disparaban. En épocas posteriores, los benjamitas tenían fama de ser diestros honderos (1 Crón. 12: 2). En la historia secular se registra de hombres que fueron tan expertos en el arte de arrojar piedras, que éstas iban con tanta fuerza como si hubieron sido lanzadas por una catapulta, y atravesaban escudos y cascos.

No erraban.

Heb. jata". Esta es la misma palabra que en casi todas la veces que aparece (más de 200), se traduce "pecar". El significado básico del verbo es "errar el blanco". Cuando se usa la palabra para indicar "pecado", describe un acto que yerra el blanco divino que Dios ha establecido para su pueblo: la meta de la perfección definida en la ley de Dios.

17.

Cuatrocientos mil hombres.

La población israelita estaba disminuyendo. Se registra que en el primer año después del éxodo de Egipto, los hombres de guerra eran 603.550, incluyendo a 35.400 de Benjamín (Núm. 1: 46, 37). En el 40.º año del éxodo había 601.730, incluyendo a 45.600 benjamitas (Núm. 26: 51, 41).

18.

Se levantaron.

Es muy probable que sólo los dirigentes de la hueste reunida fueron a Silo para consultar delante del arca en cuanto al plan que debían seguir. Difícilmente puede pensarse que un ejército de 400.000 hombres maracharía más de 30 km hasta el tabernáculo para consultar con el Señor. Sin duda alguna, fue una delegación representativa.

Casa de Dios.

Heb. beth-,el. Si esta frase se translitera y no se traduce, debe leerse "subieron a Betel" (BJ). Sin embargo, es posible que sea mejor traducir la palabra y no usarla como nombre propio, porque en ese momento el tabernáculo estaba en Silo, a 15, 2 km al norte de Bet-el y a 20 km al norte de Mizpa, donde estaba acampado el ejército. Sin duda, fueron a Silo al tabernáculo, para consultar al Señor (ver cap. 21: 2, 4, 12). Sin embargo, es posible que el arca hubiera sido retirada de Silo por un tiempo, como más tarde en tiempo de Elí (1 Sam. 4: 3, 4).

¿Quién subirá de nosotros?

Un ejército tan grande no podría maniobrar con facilidad en torno del pequeño cerro donde estaba situada 414 Gabaa. Habían decidido que sólo una tribu atacaría a la vez.

Judá.

Esta tribu tenía fama de ser agresiva. Desde el comienzo del libro de Jueces ha ocupado un lugar preeminente (cap. 1: 1, 2).

19.

Se levantaron.

Evidentemente, partieron de Mizpa, donde el grueso del ejército estaba acampado.

21.

Saliendo entonces.

Todo el ejército de Benjamín, de 26.700 hombres, se había reunido dentro de Gabaa y en torno de la ciudad. Con valentía salieron de ella y bajaron el cerro para atacar al ejército de Judá.

Derribaron por tierra.

Es decir, los mataron.

Veintidos mil hombres.

Es decir que los benjamitas mataron casi un hombre cada uno. No se dice nada en cuanto a las pérdidas de los benjamitas, pero sin duda las hubo.

22.

Reanimándose el pueblo.

Algunos han pensado que el vers. 22 debería seguir al 23 para poder entenderse bien el relato, y que algún copista, sin querer, habría invertido el orden de estos dos versíctilos. Esta suposición motiva la inversión de los versículos en la BJ. Sin embargo, puede entenderse el relato así como aparece en la RVR.

23.

Subieron.

Parece que las tribus aliadas hubieran enviado otra delegación a Silo para consultar al Señor.

Lloraron.

La derrota stifrida por Israel hizo que el pueblo se humillara delante del Señor y reconociera más plenamenteque dependía de él. Tal vez necesitaba aprender la lección de que "el de vosotros esté sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra" (Juan 8: 7). Muchos de los que se habían indignado tanto por el crimen de los hombres de Gabaa eran sin duda culpables de faltas similares. Por ejemplo, en el Sinaí y en Baalpeor, todo Israel había caído en la más abominable idolatría.

Nuestros hermanos.

Los israelitas estaban preocupados. Se daban cuenta de que estaban empeñados en una guerra fratricida. Su ira contra los hombres de Benjamín había comenzado a suavizarse. Sin embargo, el Señor le dijo que continuaran el ataque. La gente de Benjamín también necesitaba ser humillada y reconocer su culpa.

26.

Ayunaron.

Por segunda vez el ejército de Israel había sufrido pérdidas desastrosas frente a los altivos benjamitas. Estaban perplejos, confundidos y angutiados. El Señor les había mandado atacar, y sin embargo habían sufrido fuertes bajas. Para saber la razón de su fracaso, ayunaron y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz. Este es el primer pasaje bíblico donde aparece la palabra "ayunar", pero sin duda la práctica del ayuno ya era conocida desde mucho antes.

27.

Arca del pacto.

Es ésta la unica vez en que se menciona el arca del pacto en el libro de Jueces.

Allí.

Muchos creen que se refiere a Silo, y no a Bet-el. El tabernáculo con el arca permaneció en Silo desde que Josué lo puso allí (Jos. 18: 1), hasta que el arca fue tomada por los filisteos (1 Sam. 4: 10, 11) al fin del período de Elí.

Con referencia al hecho de que el tabernáculo estaba en Silo, ver Jos. 22: 12; 1 Sam. 1: 3; 2: 14; 3: 21 ; 4: 3. En cuanto a tan posible traslado del arca a una ubicación temporaria, ver com. Juec. 20: 18.

28.

Finees.

Según Jos. 22: 12, 13, Finees fue sacerdote del tabernáculo en Silo durante los días de Josué. El que se mencione su nombre en este pasaje ubicaría este caso del levita y su concubina durante el tiempo cuando vivió la primera generación de israelitas en Palestina. Apoya la posición ya afirmada (ver com. Juec. 18: 29, 30; 19: 1) de que los dos casos relatados en los últimos cinco capítulos de Jueces ocurrieron muchos años antes de los otros acontecimientos descritos en el libro. Es interesante notar que en el relato de la migración de los hijos de Dan, el probable nieto de Moisés juega un papel importante, mientras que en el relato del levita se menciona al nieto de Aarón.

Mañana yo os los entregaré.

No se permitió que los israelitas obtuvieran la victoria hasta después de un período de preparación. Las derrotas tuvieron el efecto de obligarlos a ayunar y a orar, y a indagar con fervor cuál habría sido la causa de su fracaso. Dios aprovechó esa demora para señalarles sus propios defectos de carácter que necesitaban ser corregidos, tanto como los defectos de los otros, que captaban tan claramente. Los israelitas estaban demasiado dispuestos a embarcarse en la tarea de corregir a sus hermanos sin darse cuenta de sus propias faltas.

29.

Emboscadas.

En las dos batallas anteriores, las fuerzas israelitas se habían confiado demasiado porque creían que su causa era justa y porque eran más numerosos.

Pero tales ventajas no excluyen la necesidad de 415 realizar una preparación cuidadosa, con mucha oración y prudente estrategia.

31.

Alejándose de la ciudad.

El ejército israelita fingió la retirada, logrando así que los benjamitas lo persiguieran. Al hacer esto, los flancos y la retaguardia del ejército de Benjamín quedaron expuestos ante las tropas israelitas que estaban emboscadas.

Caminos.

La ruta que tomó el ejército israelita en su fingida retirada iba por dos caminos: uno que iba al norte hacia Bet-el y Silo, y el otro que iba a una aldea llamada Gabaa. Esta, para distinguirse de Gabaa donde los benjamitas tenían su centro, era denominada "Gabaa en el campo". Gabaa era un nombre común que significaba "cerro". Esta aldea parece no haber estado en un cerro, como lo indicaría su nombre, sino en una llanura.

33.

En Baal-tamar.

Literalmente, "Baal de la palmera". Se desconoce su ubicación exacta. Algunos la han identificado con R~s et-Taw§l cerca de Gabaa. Además de los hombres que estaban emboscados cerca de Gabaa, otra parte del ejército israelita estaba en este sitio cercano, pero desconocido para nosotros. Mientras que los benjamitas iban siguiendo al ejército de Israel que se retiraba, fueron objeto del inesperado ataque de este nuevo grupo de tropas intactas. Al mismo tiempo, los que estaban emboscadas cerca de Gabaa atacaron al ejército de Benjamín desde la retaguardia. Al parecer el ejército de Israel estaba dividido en tres partes.

34.

Diez mil hombres escogidos.

Sin duda eran los emboscadas que atacaron la ciudad de Gabaa.

Ellos no sabían.

Aunque los benjamitas se daban cuenta de que la batalla era recia, estando cada uno de ellos ocupado en su propio frente de batalla, no percibieron que sus fuerzas estaban completamente rodeadas y así condenadas a la destrucción.

Este versículo y el siguiente son una interrupción del detallado relato de la batalla, para dar su resultado final, como si el autor deseara relajar la tensión del lector.

36.

Vieron.

Después de haber descrito con grandes trazos la batalla, el autor recapitula y añade otros detalles. La parte que va desde el vers. 36 hasta el final del capítulo bien podría haber seguido directamente al vers. 33, para dar un relato continuado de la batalla, pero el autor introdujo los vers. 34 y 35 como una explicación entre paréntesis, quizá para informar al lector cuál fue el resultado final de la batalla. Luego prosiguió el relato detallado a partir del vers. 36.

37.

Hirieron a ... toda la ciudad.

Los 10.000 hombres que habían estado emboscados (vers. 34) lograron tomar la ciudad y le prendieron fuego. Hicieron esto para avisar a sus compañeros que la emboscada había tenido éxito, y que había llegado el momento de volverse de su fingida huida y pelear contra la parte principal del ejército de los benjamitas que los había estado persiguiendo.

39.

Los de Israel retrocedieron.

Parece más fácil entender el relato si se considera que la primera parte del vers. 39, junto con el vers. 38, es una descripción del plan que habían trazado los israelitas. En esta forma se leería: "Y era la señal concertada ... que hiciesen subir una gran humareda de la ciudad, y que luego los de Israel retrocedieran en la batalla". Después de exponer el plan, el autor del libro continúa la narración de los acontecimientos con las palabras: "Los de Benjamín comenzaron a herir". Entonces describe cómo funcionó la estratagema tal cual se la había planeado (vers. 40, 41). Los benjamitas vieron la humareda que ascendía de su ciudad, y al mismo tiempo los israelitas que hasta ahora iban huyendo, repentinamente se volvieron y comenzaron a ofrecer una fuerte resistencia. Entonces los hombres de Benjamín reconocieron que se los había engañado, que estaban entre dos partes del ejército israelita y que sus posibilidades de escapar eran reducidas.

42.

Camino del desierto.

Sin duda, "el desierto de Bet-avén" (Jos. 18: 12), al este de Gabaa. Este desierto desciende de los cerros hasta el valle del Jordán. Se describe la región en Jos. 16: 1 como "el desierto que sube de Jericó por las montañas de Bet-el".

Los que salían.

El hebreo sólo dice: "Los de la ciudad". La RVR y la BJ interpretan que eran los israelitas que salían de las ciudades y destruían a los benjamitas. Otros interpretan que los benjamitas huyeron a sus propias ciudades y fueron perseguidos y muertos allí por los 10.000 israelitas que habían incendiado la ciudad.

43.

Desde Menúha.

El hebreo dice literalmente:"Rodearon a Benjamín, persiguieron menujah y pisotearon hasta frente a Gabaa". Menujah significa "descanso" o "lugar de descanso". De ahí la traducción de la BJ: "persiguieron 416 sin descanso", aunque la KJV traduce: "con descanso", o sea "con facilidad". Menujah también podría traducirse "desde Nujah", traducción que aparece en la LXX, como apó Noua, "desde Nua", como si se tratase de un nombre propio. No importa cómo se traduzca, es indudable que los israelitas ganaron una gran victoria.

44.

Dieciocho mil hombres.

Estos fueron probablemente los que cayeron en la batalla inicial. El resto de los 25.100 (vers. 35) fueron alcanzados y muertos cuando huían hacia el desierto (vers. 45).

45.

Peña de Rimón.

Se cree que era el escarpado y blanquecino cerro que se ve desde todos lados, a 5,6 km al este de Bet-el y a 13,6 km al noreste de Gabaa. La aldea que allí se encuentra hoy se llama Rammãn.

Gidom.

Lugar desconocido.

47.

A la peña de Rimón.

Los únicos soldados de todo el ejército de Benjamín que lograron escapar fueron los 600 hombres que se ocultaron en las cuevas de piedra caliza del cerro de Rimón.

48.

Todo lo que fue hallado.

No había razón para matar sin discriminación a los no combatientes y al remanente del ejército que huía. El pecado de los hombres de Gabaa debía ser castigado, porque era grande. Sin embargo, cuando se eliminó la resistencia efectiva del ejército de Benjamín, el deber de las fuerzas de Israel había concluido. Podían tomar a los que habían cometido el crimen para castigarlos.

Gabaa ya estaba en ruinas. Eso debería haber sido suficiente. No había excusa para el implacable exterminio de la tribu entera, ni para quemar sus ciudades.

Sin embargo, el frenesí de la batalla despierta en los hombres pasiones irracionales que los llevan a hacer lo que en su sano juicio nunca harían. En tales momentos los hombres no son dueños de sí mismos; no son guiados por la razón y la voz de la conciencia no se deja oír. Con más razón, en el caso de no tener un caudillo sobresaliente que dominara todo, y de quien las tropas pudieran recibir órdenes. El herido orgullo del ejército israelita, atormentado por las dos derrotas ante sus adversarios mucho menos numerosos, los llevó a cometer un mal mayor en su extensión que el pecado que ellos mismos estaban tratando de castigar.

EL LIBRO DE LOS JUECES CAPITULO 20

Jueces Capítulo 20

1 Entonces salieron todos los hijos de Israel, y se reunió la congregación como un solo hombre, desde Dan hasta Beerseba y la tierra de Galaad, al SEÑOR en Mizpa.

2 Y los cantones de todo el pueblo, de todas las tribus de Israel, se hallaron presentes en la reunión del pueblo de Dios, cuatrocientos mil hombres de a pie que sacaban espada.

3 Y los hijos de Benjamín oyeron que los hijos de Israel habían subido a Mizpa. Y dijeron los hijos de Israel: Decid cómo fue esta maldad.

4 Entonces el varón levita, marido de la mujer muerta, respondió y dijo: Yo llegué a Gabaa de Benjamín con mi concubina, para tener allí la noche.

5 Y levantándose contra mí los señores de Gabaa, cercaron sobre mí la casa de noche, con idea de matarme, y oprimieron mi concubina de tal manera, que ella fue muerta.

6 Entonces tomando yo mi concubina, la corté en piezas, y las envié por todo el término de la posesión de Israel; por cuanto han hecho maldad y crimen en Israel.

7 He aquí que todos vosotros los hijos de Israel estáis presentes ; daos aquí parecer y consejo.

8 Entonces todo el pueblo, como un solo hombre, se levantó, y dijeron: Ninguno de nosotros irá a su tienda, ni nos apartaremos cada uno a su casa,

9 hasta que hagamos esto sobre Gabaa: que echemos suertes contra ella;

10 y tomaremos diez hombres de cada ciento por todas las tribus de Israel, y de cada mil ciento, y mil de cada diez mil, que lleven bastimento para el pueblo que irá contra Gabaa de Benjamín, para hacerles conforme a toda la abominación que ha cometido en Israel.

11 Y se juntaron todos los hombres de Israel contra la ciudad, ligados como un solo hombre.

12 Y las tribus de Israel enviaron varones por toda la tribu de Benjamín, diciendo: ¿Qué maldad es ésta que ha sido hecha entre vosotros?

13 Entregad, pues, ahora aquellos hombres, hijos de Belial, que están en Gabaa, para que los matemos, y barramos el mal de Israel. Mas los de Benjamín no quisieron oír la voz de sus hermanos los hijos de Israel;

14 antes los de Benjamín se juntaron de las ciudades de Gabaa, para salir a pelear contra los hijos de Israel.

15 Y fueron contados en aquel tiempo los hijos de Benjamín de las ciudades, veintiséis mil hombres que sacaban espada, sin los que moraban en Gabaa, que fueron por cuenta setecientos varones escogidos.

16 De toda aquella gente había setecientos hombres escogidos, que eran cerrados de la mano derecha ( zurdos ), todos los cuales tiraban una piedra con la honda a un cabello, y no erraban.

17 Y fueron contados los varones de Israel, fuera de Benjamín, cuatrocientos mil hombres que sacaban espada, todos estos hombres de guerra.

18 Luego se levantaron los hijos de Israel, y subieron a la Casa de Dios, y consultaron a Dios, diciendo: ¿Quién subirá de nosotros el primero en la guerra contra los hijos de Benjamín? Y el SEÑOR respondió: Judá será el primero.

19 Levantándose, pues, de mañana los hijos de Israel, pusieron campamento contra Gabaa.

20 Porque los hijos de Israel habían salido a hacer guerra contra Benjamín; y los varones de Israel ordenaron la batalla contra ellos junto a Gabaa.

21 Saliendo entonces de Gabaa los hijos de Benjamín, derribaron en tierra veintidós mil hombres de los hijos de Israel.

22 Mas reanimándose el pueblo, los varones de Israel volvieron a ordenar la batalla en el mismo lugar donde la habían ordenado el primer día.

23 Y los hijos de Israel subieron, y lloraron delante del SEÑOR hasta la tarde, y consultaron con el SEÑOR, diciendo: ¿Volveré a pelear con los hijos de Benjamín mi hermano? Y el SEÑOR les respondió: Subid contra él.

24 Y el segundo día los hijos de Israel se acercaron a los hijos de Benjamín.

25 Y aquel segundo día, saliendo Benjamín de Gabaa contra ellos, derribaron por tierra otros dieciocho mil hombres de los hijos de Israel, todos los cuales sacaban espada.

26 Entonces subieron todos los hijos de Israel, y todo el pueblo, y vinieron a la Casa de Dios; y lloraron, y se sentaron allí delante del SEÑOR, y ayunaron aquel día hasta la tarde; y sacrificaron holocaustos y pacíficos delante del SEÑOR.

27 Y los hijos de Israel preguntaron al SEÑOR, (porque el arca del pacto de Dios estaba allí en aquellos días,

28 y Finees, hijo de Eleazar, hijo de Aarón, se presentaba delante de ella en aquellos días,) y dijeron: ¿Volveré a salir en batalla contra los hijos de Benjamín mi hermano, o me estaré quedo? Y el SEÑOR dijo: Subid, que mañana yo lo entregaré en tu mano.

29 Y puso Israel emboscadas alrededor de Gabaa.

30 Subiendo entonces los hijos de Israel contra los hijos de Benjamín el tercer día, ordenaron la batalla delante de Gabaa, como las otras veces.

31 Y saliendo los hijos de Benjamín contra el pueblo, alejados de la ciudad, comenzaron a herir algunos del pueblo, matando como las otras veces por los caminos, uno de los cuales sube a Bet-el, y el otro a Gabaa por el campo;y mataron unos treinta hombres de Israel.

32 Y los hijos de Benjamín decían: Vencidos son delante de nosotros, como antes. Mas los hijos de Israel decían: Huiremos, y los alejaremos de la ciudad hasta los caminos.

33 Entonces, levantándose todos los de Israel de su lugar, se pusieron en orden en Baal-tamar; y también las emboscadas de Israel salieron de su lugar, del prado de Gabaa.

34 Y vinieron contra Gabaa diez mil hombres escogidos de todo Israel, y la batalla comenzó a agravarse; mas ellos no sabían que el mal se acercaba sobre ellos.

35 E hirió el SEÑOR a Benjamín delante de Israel; y mataron los hijos de Israel aquel día veinticinco mil cien hombres de Benjamín, todos los cuales sacaban espada.

36 Y vieron los hijos de Benjamín que eran muertos; pues los hijos de Israel habían dado lugar a Benjamín, porque estaban confiados en las emboscadas que habían puesto detrás de Gabaa.

37 Entonces los hombres de las emboscadas acometieron prestamente Gabaa, y se extendieron, y pasaron a cuchillo toda la ciudad.

38 Ya los israelitas estaban concertados con los hombres de las emboscadas, que hiciesen mucho fuego, para que subiese gran humo de la ciudad.

39 Luego, pues, que los de Israel volvieron la espalda en la batalla, y los de Benjamín habían comenzado a derribar heridos de Israel unos treinta hombres, de tal manera que ya decían: Ciertamente ellos han caído delante de nosotros, como en la primera batalla.

40 Mas cuando el humo comenzó a subir de la ciudad, Benjamín tornó a mirar atrás; y he aquí que el fuego de la ciudad subía al cielo.

41 Entonces se volvieron los varones de Israel, y los de Benjamín se llenaron de temor; porque vieron que el mal había venido sobre ellos.

42 Y volvieron la espalda delante de Israel hacia el camino del desierto; mas el escuadrón los alcanzó, y los salidos de las ciudades los mataban en medio de ellos,

43 los cuales cercaron a los de Benjamín, y los siguieron y hollaron, desde Menúha hasta enfrente de Gabaa al nacimiento del sol.

44 Y cayeron de Benjamín dieciocho mil hombres, todos ellos hombres de guerra.

45 Volviéndose luego, huyeron hacia el desierto, a la peña de Rimón, y de ellos rebuscaron cinco mil hombres en los caminos; y fueron siguiéndolos hasta Gidom, y mataron de ellos otros dos mil hombres.

46 Así todos los que de Benjamín murieron aquel día, fueron veinticinco mil hombres que sacaban espada, todos ellos hombres de guerra.

47 Y se volvieron y huyeron al desierto a la peña de Rimón seiscientos hombres, los cuales estuvieron en la peña de Rimón cuatro meses.

48 Y los varones de Israel volvieron contra los hijos de Benjamín, y los pasaron a cuchillo, a hombres y bestias en la ciudad, y todo lo que fue hallado; asimismo pusieron fuego a todas las ciudades que hallaban.

sábado, julio 9

COMENTARIO DEL CAPITULO 19 DE JUECES

capítulo 19
Los tres capítulos restantes de este libro contiene una historia más trágica de la maldad de los hombres de Gabaa, patrocinada por la tribu de Benjamín, por lo que fue castigado severamente a esa tribu y casi totalmente aislada por el resto de las tribus. Este parece haber sido realizado poco después de la muerte de Josué, por lo que era cuando no había rey, ningún juez, en Israel (v. 1 y v. 21:25), y Finees fue entonces sumo sacerdote, 20: 28. Estas iniquidades particular, "la idolatría, y la tribu de Benjamín" de la tribu de Dan la inmoralidad, y mucho, en que la apostasía general, 3:7. El abuso de la concubina del levita es aquí muy especialmente los relacionados. I. Su fuga adúltera de él (v. 1, v. 2). II. Su reconciliación con ella, y el viaje que llevó a buscar a su casa (v. 3). III. Su padre es entretenimiento amable de su parte (v. 4-9). IV. El abuso se reunió con en Guibeá, donde, siendo ignorantes, se vio obligado a parar. 1. Fue abandonado por los hombres de Gabaa (v. 10-15) y entretenido por la tribu de Efraín que habitó entre ellos (v. 16-21). Se pusieron sobre él en su cuarto, como los sodomitas hizo en misiones de Lot (v. 22-24). Que vilmente obligado a su concubina a la muerte (v. 25-28). V. El curso se llevó a enviar una notificación de esto a todas las tribus de Israel (v. 29, v. 30).
Los versículos 1-15 asuntos internos de este levita no habría sido así en gran parte, pero relacionado para dar paso a la siguiente historia de las injurias que él, en el que toda la nación se interesaron. La primera observación obispo Hall en esta historia es, que no hay ninguna queja de un estado público ordenado, pero hay una levita en un extremo de la misma, ya sea como agente o como paciente. En la idolatría de Miqueas un levita se activa, en la perversidad de Gabaa un levita era pasiva, sin tribu pronto se siente la falta de gobierno que el de Levi, y, en todo el libro de los Jueces, no se hace mención de ninguna de esa tribu , pero de estos dos. Esta levita del monte de Efraín, v. 1. Se casó con una mujer de Belén de Judá. Ella se llama a su concubina, porque ella no estaba dotado, para tal vez no tenía nada que dotan, siendo él mismo un peregrino y se estableció que no, pero no parece que tuviera otra esposa, y el margen de la llama una mujer, una concubina, v. 1. Ella vino de la misma ciudad que levita Miqueas vino, como si Belén de Judá debía una mala pasada a dos el monte de Efraín, porque ella era tan malo para la esposa de un levita como el otro para un Levite.I. La concubina de este levita fornicaste y se fugó de su marido, v. 2. El caldeo se lee sólo que ella misma lleva a insolentemente a él, o lo despreciaba, y, siendo él disgustado, ella se alejó de él, y (que no era justo) se recibió y entretuvo a la casa de su padre. Tenía a su marido la echó de puertas injustamente, su padre debía haber compadecido de su aflicción, pero, cuando ella salió a traición de su marido para abrazar el seno de un extraño, que su padre no debería haber tolerado su pecado. Tal vez no habría violado su deber a su marido si ella no sabía muy bien donde debe ser bien recibido. La ruina de los niños es a menudo debido en gran medida a indulgence.II padres. La levita fue él mismo a la corte de su regreso. Era una señal de que no había rey, no juzgo a nadie, en Israel, de lo contrario habría sido procesado y condenado a muerte como una adúltera, pero, en lugar de eso, ella se aborda en la manera más amable de su marido herido, que tiene un largo viaje con el propósito de su ruego a reconciliarse, v. 3. Si él la había despedido, habría sido un delito en que él regrese a su vez, Jer. 03:01. Pero, habiendo desaparecido, era una virtud en él a perdonar la ofensa, y, aunque la parte ofendida, para hacer el primer movimiento a ella para volver a ser amigos. Es parte del carácter de la sabiduría de lo alto que es suave y fácil de persuadir. Habló amigable con ella, o cómodamente (por lo que la frase hebrea de hablar con el corazón comúnmente significa), que da a entender que ella estaba en el dolor, tanto penitente lo que había hecho mal, lo que probablemente se enteró de cuando fue a recoger a su espalda. Así que Dios promete sobre adúltera Israel (Oseas 2:14), yo la llevaré al desierto y hablaré con ella. III. Su padre lo hizo muy bien recibido, y, por su extraordinaria bondad de él, trató de expiar el rostro que había dado a su hija en retirarse de él, y le confirma en su disposición a reconciliarse con ella. 1. Le entretiene con amabilidad, se alegra de verlo (v. 3), lo trata con generosidad durante tres días, v. 4. Y el levita, para demostrar que se había reconciliado perfectamente, aceptó su bondad, y no encontramos que lo reprendió a su hija o con lo que había sido fuera de lugar, pero fue tan fácil y tan agradable como en su primera fiesta de bodas. Se convierte en todo, pero especialmente los levitas, a perdonar como Dios lo hace. Cada cosa entre ellos dio una perspectiva optimista de la vida cómodamente juntos para el futuro, pero, ¿podrían haber previsto lo que ellos befel dentro de un día o dos, ¿cómo toda su alegría se amarga y se convirtió en luto! Cuando los asuntos de nuestras familias están en la mejor postura que debemos alegraos con temblor, porque no sabemos qué problemas un día pueda dar a luz. No podemos prever lo que el mal está cerca de nosotros, pero debemos considerar lo que puede ser, que pueden no ser seguros, ya que si mañana tiene que ser como las necesidades de este día y mucho más abundante, Isa. 56:12. Él es muy serio para su estancia, como una demostración más de su cordial bienvenida. El afecto que sentía por él, y el placer que sentía en su compañía, procedió, (1.) Desde un sentido civil, que él como su hijo-en-ley y una rama injertada de su propia casa. Tenga en cuenta, el amor y el deber se deben a aquellos a los que están relacionados por matrimonio, así como a aquellos que son los huesos de nuestros huesos, y los que muestran la bondad como el levita se puede esperar a recibir la bondad que él. Y, (2.) Desde un respeto piadoso a él como un levita, un sirviente de la casa de Dios, si él era un levita, como debe ser (y no aparece nada en sentido contrario) que es digno de elogio para cortejar a su estancia, encontrar su conversación rentable, y tener la oportunidad de aprender de él el buen conocimiento del Señor, esperando también que el Señor le hará bien porque tiene una levita de ser su hijo-en-ley, y lo bendiga por su causa. [1]. Se le obliga a mantener el cuarto día, y esto era una especie, sin saber cuándo podrían volver a estar juntos, que lo compromete a permanecer tanto tiempo como pudo. El levita, aunque noble tratada, era muy urgente que se ha ido. El corazón de un hombre bueno es que su negocio es, pues, como un ave que se va de su nido para el hombre que vaga forma de su lugar. Es una señal de que un hombre tiene poco que ver ya sea en casa o pequeño corazón para hacer lo que tiene que hacer, cuando se puede disfrutar de estar mucho tiempo en el extranjero, donde no tiene nada que hacer. Es especialmente bueno para ver un levita dispuesto a ir a casa a sus pocas ovejas en el desierto. Sin embargo, este levita fue superado por insistencia y persuasión clase a permanecer más tiempo de lo que pretendía, v. 5-7. Debemos evitar el extremo de un rendimiento más fácil, en detrimento de nuestro deber, por un lado, y de mal humor y obstinación, a la negligencia de nuestros amigos y su bondad en la otra mano. Nuestro Salvador, después de su resurrección, fue persuadido para quedarse con sus amigos más de lo que en un principio dio a entender que su propósito, Lu. 24:28, Lu. 24:29. [2]. Se le obliga a quedarse hasta la tarde del quinto día, y esto, como se demostró, era poco amable, v. 8, v. 9. Que de ninguna manera lo dejó ir antes de la cena, le promete que tendrá una cena temprana, por lo tanto el diseño, como había hecho el día anterior, para detenerlo otra noche, pero la levita tenía la intención de la casa del Señor en Silo ( v. 18), y, al estar impaciente por allá, se quedaría más tiempo. Había que establecer antes de tiempo, que podría haber llegado a un mejor alojamiento, lugar que el que se vieron obligados ahora a tomar el ritmo, es más, podrían haber llegado a Shiloh. Tenga en cuenta, bondades de nuestros amigos diseñadas con frecuencia han demostrado, en el caso, las lesiones reales, lo que significa para nuestro bienestar se convierte en una trampa. ¿Quién sabe lo que es bueno para un hombre en esta vida? La levita fue imprudente al exponer tan tarde, sino que puede ser que tenga lugar mejor si hubiera un serio noche más larga y el día antes him.IV. En su regreso a casa se vio obligado a presentar en Guibeá, ciudad de la tribu de Benjamín, después llamado Gabaa de Saúl, que se encontraba en su camino hacia el monte de Efraín, y Shiloh. Cuando se hizo hacia la noche y las sombras de la noche se extendió, comenzaron a pensar (como nos corresponde hacer cuando se observa el día de nuestra vida acelerando hacia un período), donde se presentará. Cuando llegó la noche no podían seguir su viaje. El que no anda en la oscuridad sabe a dónde va. No podían, pero el resto deseo, para lo cual tenía la intención de la noche, como el día de trabajo. 1. El funcionario propuso que se alojan en Jebus, después de Jerusalén, pero hasta ahora en manos de los jebuseos. "Vamos'', dijo el funcionario," vamos a presentar en esta ciudad de los jebuseos,''v. 11. Y, si lo hubieran hecho, es probable que hubieran tenido uso mucho mejor de lo que se reunió con en Guibeá de Benjamín. Israel libertino y disoluto son peores y mucho más peligroso que ellos mismos cananeos. Pero el maestro, que se convirtió en uno de la tribu de Dios, que en ningún cuarto medio, no, no, una noche, en una ciudad de extranjeros (v. 12), no porque le cuestionó su seguridad entre ellos, pero él no estaba dispuesto, si lo que podía evitarlo, para tener intimidad y la familiaridad tanto con ellos como alojamiento por una noche volvió en sí, ni a ser mucho más en deuda con ellos. Por este lugar evitando que sería testigo en contra de la maldad de los que la amistad contraída y la familiaridad con estas naciones dedicado. Vamos israelitas, los levitas, especialmente, se asocian con los israelitas, y no con los hijos de los extranjeros. 2. Después de haber pasado por Jebús, que tenía unos cinco o seis millas de Belén (lugar de donde vinieron), y no tener la luz del día para llevarlos a Ramá, se detuvieron en Gabaa (v. 13-15), y allí se sentó en el calle, nadie les ofrece un alojamiento. En estos países, en ese momento, no había posadas o casas públicas, en el que, al igual que nosotros, los viajeros podrían haber entretenimiento para su dinero, pero llevaban de entretenimiento junto con ellos, ya que levita hizo (v. 19) , y dependía de la cortesía y la hospitalidad de los habitantes de un alojamiento. Tomemos ocasión por lo tanto, cuando estamos en viajes, gracias a Dios por esto, entre otras comodidades de viajar, que hay hoteles de la hospitalidad, y en el que puede ser bienvenido y bien acondicionada para su dinero. Seguramente no hay ningún país del mundo donde uno puede quedarse en casa con mayor satisfacción, o ir al extranjero con más comodidad, que en nuestra propia nación. Este viajero, a pesar de un levita (ya los de la tribu que Dios había ordenado en particular a su pueblo a ser buenos en todas las ocasiones), se reunió con el entretenimiento muy frío en Gabaa: no hay quien lo llevó a su casa. Si tenían alguna razón para pensar que tal vez era un levita que hicieron esas personas mal intencionadas la más tímida de él. Hay quienes tienen esta tomado en cuenta en el gran día, fui forastero y me recibisteis no in

Versículos 16-21 Aunque no como uno de Gabaa, sin embargo, resultó que había una en Gabaa, que mostró algunas civilidad a este levita en dificultades, que se alegró de que nadie se fijó en él. Era extraño que algunas de esas personas malvadas, que, cuando ya era de noche, diseñados tan mal para él y su concubina, no lo hizo, con el pretexto de la bondad, les invitamos a que podrían tener una oportunidad justa de perpetrar su villanía; pero o bien no tenía ingenio suficiente como para ser lo que diseñar, o no la maldad suficiente como para ser tan engañoso. O, quizás, ninguno de ellos por separado pensamiento de tal maldad, hasta que en la noche negro y oscuro que se reunieron para idear lo mal que deben hacer. La gente mala en hacer una confederación otro mucho peor que cualquiera de ellos sería por sí mismos. Cuando el levita, y su esposa, y el siervo, estaban empezando a temer que debe estar en la calle toda la noche (y tan bien han colocado en un foso de los leones) se encontraban en la longitud invitado a una casa, y se nos dice aquí , I. ¿Quién era ese hombre amable que los invitó. 1. Era un hombre del monte de Efraín, y sólo vivió en Gabaa, v. 16. De todas las tribus de Israel, Benjamín tenía más razón de ser amable con los pobres viajeros, por su antecesor, Benjamín, nació en el camino, su madre, siendo entonces en un viaje, y muy cerca de este lugar, el general 35: 16, el general 35:17. Sin embargo, eran duros de corazón a un viajero en apuros, mientras que la tribu de Efraín honesto tuvo compasión de él, y, sin duda, era el tipo más a él, cuando, a su solicitud, se encontró con que estaba a su compatriota, del monte de Efraín también . El que se fue más que un forastero en Gabaa fue el más compasivo con un caminante, porque él sabía que el alma del extranjero, Ex. 23:09; Deu. 10:19. La gente buena, que se ven a sí mismos, sino como extranjeros y peregrinos en este mundo, por esta razón, se oferta el uno al otro, porque todos pertenecen al mismo país mejor y no está en casa. 2. Él era un hombre viejo, que conserva algunas de las virtudes de expiración de un israelita. La nueva generación se corrompió por completo, si hay alguna buena restantes entre ellos, fue sólo con aquellos que eran viejos y que me iba. 3. Él regresaba de su trabajo fuera del campo al atardecer. La noche llama a los trabajadores en casa, Ps. 104:23. Sin embargo, hay que parecer, este fue el único trabajador que esta tarde trajo a casa en Gabaa. El resto se habían entregado a la pereza y el lujo, y no es maravilla que había entre ellos, como en Sodoma, la abundancia de inmundicia, cuando no estaba entre ellos, como en Sodoma, abundancia de ociosidad, de Eze. 16:49. Pero que era de verdad diligente en su negocio durante todo el día estaba dispuesta a ser generosa hospitalidad a estos extranjeros pobres en la noche. Vamos trabajo de los hombres, para que tengan que dar, Ef. 04:28. Se desprende de v. 21that era un hombre de cierta importancia, y sin embargo había sido en el trabajo en el campo. Bienes de nadie se le privilegio de idleness.II. ¿Qué tan libres y generosos que se encontraba en su invitación. No se quedó hasta que se le aplica a pedir alojamiento por una noche, pero cuando los vio (v. 17) preguntó a sus circunstancias, y anticipó que con su amabilidad. Así, nuestro buen Dios responde antes de llamar. Tenga en cuenta, una disposición caritativa sólo espera la oportunidad, no insistencia, para hacer el bien, y socorrer a la vista, no buscada a. Por lo tanto, leemos acerca de un ojo misericordioso, prov. 22:09. Si Gabaa era como Sodoma, este viejo era como Lot en Sodoma, que estaba sentado en la puerta para invitar a los extranjeros, el general 19:01. Así, Job abrió sus puertas al viajero, y no lo dejó para alojarse en la calle, trabajo. 31:32. Observe, 1. ¿Qué tan preparado que estaba para dar crédito a la cuenta del levita de sí mismo cuando vio ninguna razón para cuestionar la veracidad de la misma. La caridad no es apto para la desconfianza, pero hopeth todas las cosas (1 Co. 13:7) y no hará uso de la excusa de Nabal por su grosería para David, funcionarios Muchos hoy en día-separarse de sus amos, 1 Sa. 25:10. El levita, en su cuenta de sí mismo, profesó que ahora iba a la casa del Señor (v. 18), porque hay que diseñó para asistir, ya sea con un traspaso-ofrenda por los pecados de su familia, o con un ofrenda de paz de la misericordia de su familia, o ambos, antes de irse a su casa. Y, si los hombres de Gabaa había ningún indicio de su ser atado de esa manera, probablemente, por lo tanto sería poco dispuestos a entretenerlo. Los samaritanos no quisieron recibir a Cristo, porque su cara estaba hacia Jerusalén, Lu. 09:53. Pero precisamente por eso, porque era un levita, y ahora iba a la casa del Señor, este buen hombre era el tipo más para él. Por lo tanto recibió una discípulos en el nombre de un discípulo, un siervo de Dios por amor a su Maestro. 2. ¿Cómo era libre para darle entretenimiento. El levita se proveyó de todo lo necesario (v. 19), no quería saber nada, pero la presentación de una, pero su anfitrión generoso que ser él mismo en el cargo de su entretenimiento (v. 20): Que todos tus deseos sean sobre mí, así que trajo él en su casa, v. 21. Por lo tanto Dios, de una manera u otra, aumentar a los amigos de su pueblo y los ministros, aun cuando parezcan triste.

Los versículos 22-30 He aquí, yo la gran maldad de los hombres de Gabaa. Uno no podía imaginar que nunca debe entrar en el corazón de los hombres que tenían el uso de la razón humana, de los hijos de Israel que tuvo el beneficio de la revelación divina, a ser tan malos. "Señor, ¿qué es el hombre!'', Dijo David," lo que significa que una criatura es!''"Señor, ¿qué es el hombre'', podemos decir, la lectura de esta historia", lo que es una criatura vil que sea, cuando se le da a los deseos de su propio corazón!''Los pecadores son aquí llamados hijos de Belial, es decir, los hombres ingobernables, los hombres que soportar ningún yugo, hijos del diablo (porque él es Belial), parecido a él, y unirse a en su rebelión contra Dios y contra su gobierno. Hijos de Benjamín, de quien escribió Moisés había dicho: El amado de Jehová habitará confiado cerca de él (Deu. 33:12), se han convertido en tales hijos de Belial que un hombre honesto no puede alojarse en la seguridad entre ellos. Las víctimas fueron un levita y su esposa, y que el hombre que les dio clase de entretenimiento. Somos extranjeros en la tierra, y debe esperar de uso extraño. Se dice que estaban haciendo sus corazones alegres, cuando este problema se apoderó de ellos, v. 22. Si la alegría era inocente, que nos enseña la continuidad de lo incierto todas nuestras comodidades y los placeres son, y cuando volvemos a estar tan satisfecho con nuestros amigos, no sabemos cómo cerca de nuestros enemigos, ni tampoco, si bien con nosotros esta horas, podemos estar seguros de que así será la siguiente. Si la alegría era pecaminoso y excesivo, que sea una advertencia para nosotros de mantener una vigilancia estricta sobre nosotros mismos, que no crecen en el uso inmoderado de las cosas legales, ni ser transportados en indecencias de nuestra alegría, porque el término de la alegría es la pesadez. Dios pronto puede cambiar la nota de los que están haciendo sus corazones alegres, y su vez la risa en llanto y su alegría en tristeza. Veamos lo que la maldad de estos hijos de Benjamín was.1. Ellos hicieron un asalto grosero e insolente, en la noche, en la habitación de un hombre honesto, que no sólo se vive en paz entre ellos, pero mantienen una buena casa y fue una bendición y el ornamento de la ciudad. Ellos rodearon la casa, y, con gran espanto de los que están dentro, golpearon tan duro como pudo a la puerta, v. 22. Casa de un hombre es su castillo, en la que debe ser seguro y tranquilo, y, donde no hay ley, se toma bajo la protección especial de ella, pero no había rey en Israel para mantener la paz y asegurar los hombres honestos de los hijos de violencia.2. Tenían un pesar especial a los extranjeros que se encontraban dentro de sus puertas, que sólo desea una noche de alojamiento, entre ellos, contrario a las leyes de la hospitalidad, que todas las naciones civilizadas han representado sagrado, y que el dueño de la casa les suplicó que (v . 23): En vista de que este hombre ha entrado en mi casa. Esas son la base y abyecta espíritus hecho que pisotear a los indefensos, y el uso de un hombre de la peor de su ser un extraño, a quien no conocen mal OF.3. Ellos diseñaron la manera más sucia y abominable (a no ser pensado sin horror y aborrecimiento) de abusar de la levita, que tal vez habían observado que los jóvenes y bonitas: Llevar adelante lo que podamos conocerlo. Sin duda, debería haber concluido que el único fin de investigar de dónde venía, y conocer su carácter, pero que el buen hombre de la casa, que entendía su significado muy bien, por su respuesta nos deja saber que ellos diseñaron la satisfacción de que la mayoría antinatural y peor que la lujuria brutal, que estaba expresamente prohibido por la ley de Moisés, y llamó a una abominación, Lev. 18:22. Aquellos que son culpables de que se clasifican en el Nuevo Testamento entre el peor y más vil de los pecadores (1 Tim. 1:10), y como no heredarán el reino de Dios, 1 Co. 6:09. Ahora, (1). Este fue el pecado de Sodoma, y ​​es allí llamado sodomía. El Mar Muerto, que fue el monumento permanente de la venganza de Dios sobre Sodoma, por su suciedad, fue una de las fronteras de Canaán, y no estaba a muchos kilómetros fuera de Guibeá. Podemos suponer que los hombres de Gabaa había visto muchas veces, y sin embargo no se da por advertido por el mismo, pero peor que Sodoma (Ezequiel 16:48), y el pecado sólo a la semejanza de su transgresión. ¿Quién hubiera esperado (dice obispo Hall) abominación extremas, para salir de los lomos de Jacob? Incluso el peor de los paganos eran santos a ellos. ¿Qué es lo que les servirán de que tenían el arca de Dios en Silo cuando tenían Sodoma en el derecho de sus calles-de Dios en sus márgenes, pero el diablo en sus corazones? Nada más que el infierno puede producir una criatura peor que un israelita depravado. (2). Este fue el castigo de su idolatría, que el pecado de los que fueron, sobre todos los demás, la mayoría de los adictos. Porque les gustaba no tener a Dios en su conocimiento, por lo tanto, que los entregó a pasiones vergonzosas estas, mediante el cual se deshonrado como lo habían deshonrado por su idolatría y le dio la gloria a la vergüenza
Rom. 1:24, Rom. 01:28. Ver y admirar, en este caso, la paciencia de Dios. ¿Por qué no fueron los hijos de Belial queda ciego, ya que los sodomitas eran? ¿Por qué no se hizo llover fuego y azufre del cielo sobre la ciudad? Es porque Dios lo dejaría a Israel para castigar con la espada, y se reservará su propio castigo de ellos para el futuro Estado, en el que los que van en pos de carne extraña sufrirán el castigo del fuego eterno, Jude. 7, 0.4. Ellos eran sordos a los reproches y el razonamiento del buen hombre de la casa, que, estando bien informado (podemos suponer) con la historia de Lot y sodomitas, el se puso a imitar a Lot, v. 23, v. 24. Comparar general 19:6-8. Salió a ellos como hizo Lot, habló cortésmente les llama hermanos, le rogó que desistiera de ellos, se declaró la protección de su casa, que sus invitados se encontraban bajo, y representaba para ellos la gran maldad de su intento: "No tal maldad, por lo que dado a la impiedad.''Él lo llama locura y una cosa vil. Pero en una cosa que se ajustaban demasiado a ejemplo de Lot (como tendemos a imitar a los hombres de bien para seguir, incluso en sus pasos en falso), en la oferta de ellos a su hija a hacer lo que haría con. Él no tenía el poder tanto a prostituirse a su hija, ni debe él haber hecho este mal que puede venir bien. Sin embargo, esta propuesta de su malvado puede ser en parte justificadas de la sorpresa y el terror que estaba, su preocupación por sus invitados, y el haber demasiado cerca uno respecto a lo que Lot hizo en el caso, como, sobre todo, no encontrando que los ángeles que fueron reprendidos por él por eso. Y tal vez la esperanza de que su mención como una gratificación más natural de su deseo habría enviado de vuelta a sus prostitutas comunes, pero no quisieron escuchar a él, v. 25 Headstrong deseos son como la víbora sorda que cierra su oído;.. que dore la conciencia y hacer que insensible.5 . Tienen la esposa del levita en medio de ellos, y abusaron de ella hasta la muerte, v. 25. Se menospreciado oferta del anciano de su hija con su deseo, ya sea porque no era guapo o porque sabían que ella sea uno de mucha gravedad y la modestia, pero, cuando el levita que llevó a su concubina, la llevaron con ellos por la fuerza al lugar designado para su inmundicia Josefo, en su relato de esta historia, le hace ser la persona que tenía un diseño en cuando acosan. la casa, y no dice nada de su diseño villano en el mismo levita vieron a ella (dice él) en la calle, cuando llegaron a la ciudad, y fueron heridos con su belleza;. y tal vez, a pesar de que se reconcilió con su marido , su aspecto no nos hablan de ella como uno de los más modestos Muchos traen daño de este tipo a sí mismos por su transporte suelto y comportamiento;.. una pequeña chispa puede encender un gran fuego Uno pensaría que el levita que les han seguido, a ver qué pasó con su esposa, pero es probable que no se atrevió, para que no le hacen una mala pasada. En el fin miserable de esta mujer, podemos ver la mano de Dios justo castigar a su ex de su inmundicia, cuando tocaba el puta a su marido, v. 2. A pesar de que su padre había tolerado ella, su marido la había perdonado, y el fallo quedó en el olvido, ahora que la pelea estaba hecha, sin embargo, Dios lo recordaba en su contra cuando sufrió estos hombres malvados lo miserable que el abuso de ella;.. cómo injustos soever que estaban en el tratamiento de ella, al permitir que el Señor era justo su castigo respondió a su pecado, fuit Culpa libido, la libido poena fuit-La lujuria era su pecado y la lujuria era su castigo por la ley de Moisés que iba a ser condenado a muerte por adulterio Ella escapó que el castigo de los hombres, sin embargo, la venganza la perseguía;. porque, si no había rey en Israel, pero que había un Dios en Israel, un Dios que juzga en la tierra. No hay que pensar lo suficiente como para hacer las paces con los hombres, a quienes por nuestros pecados que hemos hecho mal, pero en cuestión son, por el arrepentimiento y la fe, para hacer las paces con Dios, que ve como los hombres no ven, ni hace que la luz del pecado a los hombres a menudo. La justicia de Dios en este asunto no es en absoluto atenuar la maldad horrible de estos hombres de Gabaa, de que nada podría ser más bárbara y inhuman.II. La nota que fue enviada de esta maldad a todos las tribus de Israel. La pobre mujer abusada realizados en viviendas de su marido, tan pronto como siempre el enfoque de la luz del día obligado a estos hijos de Belial que la deje ir (por las obras de las tinieblas odian y temen a la luz), v. 25 . Abajo se quedó en la puerta, con las manos sobre el umbral, con perdón (por así decirlo) por su transgresión anterior, y en esa postura de un penitente, con la boca en el polvo, expiró. Allí encontró a su ( v. 26, v. 27), su supuesta dormido, o superar la vergüenza y la confusión de lo que había ocurrido, pero pronto percibió que estaba muerta (v. 28
Tomaron su cuerpo muerto, lo que, podemos suponer, había por todas partes huellas de las manos, los golpes, y otros abusos, que ha recibido. En esta triste ocasión que él renunció a su propósito de ir a Silo, y se fue directamente a casa. El que salió con la esperanza de volver alegría llegó de nuevo la melancolía y desconsolado, se sentó y se considera, "¿Es esto un ajuste lesiones a pasar por aquí?''No puede llamar por el fuego del cielo para consumir a los hombres de Gabaa, como las ángeles dijo que eran, después de la misma manera, insultado por los sodomitas. No había rey en Israel, ni (por algo que parece) cualquier sanedrín, o gran consejo, a quien apelar, y la justicia demanda de. Finees es sumo sacerdote, pero asiste muy de cerca con el negocio del santuario, y no será juez o partidor lo tanto, ha de otra manera lo dejó de hacer un llamamiento a la gente:.. que la comunidad de ser juez si no tuvieran la Asamblea General declaró de todos los tribus, sin embargo, es probable que cada tribu tenía una reunión de sus jefes en sí mismo. Para cada una de las tribus, en sus respectivas reuniones, envió por medio de mensajeros especiales una protesta de la injusticia que se le ha hecho, en todas sus circunstancias agravantes, y con él un pedazo de cadáver de su esposa (v. 29), tanto para confirmar la verdad de la historia y que les afectan más con él. Se lo divide en doce partes, de acuerdo con los huesos, por lo que algunos lo lean, es decir, por las articulaciones, el envío de una de cada tribu, incluso a Benjamin en el resto, con la esperanza de que algunos de ellos serían trasladados a unirse a castigar a tan gran maldad, y el gusto más, porque han cometido algunos de sus propios tribu que, efectivamente, se ven muy bárbara así mangle un cuerpo muerto, que, después de haber sido tan miserablemente deshonrado, debería haber sido decentemente enterrados;. pero la levita diseñada por la presente, no sólo para representar a su uso bárbaro de su esposa, a quien habían mejor han cortado en pedazos lo que han utilizado como lo hicieron, sino también para expresar su preocupación apasionada propia y por lo tanto para excitar similares en ellos. Y tuvo el efecto deseado. Todo lo que vi los pedazos del cuerpo muerto, y nos dijeron forma en que el asunto fue, expresó los mismos sentimientos en ella. 1. Que los hombres de Gabaa había sido culpable de una pieza muy atroz de la maldad, el gusto de que nunca se había conocido antes en Israel, v. 30. Fue un proceso complicado crimen, carga y ennegrecido con todos los agravantes posibles. No eran tan tontos como para hacer una maqueta en este pecado, o convertir la historia con una broma. 2. Que una asamblea general de todos los que Israel debería ser llamado, para debatir lo que se en condiciones de ser hecho por el castigo de esta maldad, de que una parada puede ser sometido a esta inundación amenaza de corrupción, y la ira de Dios no puede ser derramado sobre toda la nación para ello. No es un caso común, y por lo tanto excitan mutuamente a unirse a la ocasión con esto: Considere la posibilidad de la misma, seguir el consejo, y hablar sus mentes Tenemos aquí los tres grandes reglas para que aquellos que se sientan en el consejo debe ir en cada asunto arduo (1... ) Que todo hombre retirarse dentro de sí mismo, y sopesar el asunto imparcial y completa en sus propios pensamientos, y en serio y con calma lo consideran, sin perjuicio de cualquier lado, antes de hablar sobre ella. (2.) Que libremente conversar sobre ello y cada uno seguir el consejo de su amigo, conocer su opinión y sus razones, y pesarlos. (3.) Luego que cada uno decir lo que piensa, y dar su voto según su conciencia. En la multitud de tales consejeros hay seguridad

EL LIBRO DE JUECES CAPITULO 19

Jueces Capítulo 19

1 En aquellos días, cuando no había rey en Israel, hubo un levita que moraba como peregrino en los lados del monte de Efraín, el cual se había tomado mujer concubina de Belén de Judá.

2 Y su concubina adulteró contra él, y se fue de él a casa de su padre, a Belén de Judá, y estuvo allá por tiempo de cuatro meses.

3 Y se levantó su marido, y la siguió, para hablarle amorosamente y volverla, llevando consigo un criado suyo y un par de asnos; y ella le metió en la casa de su padre.

4 Y viéndole el padre de la joven, le salió a recibir gozoso; y le detuvo su suegro, el padre de la joven, y quedó en su casa tres días, comiendo y bebiendo, y reposando allí.

5 Y al cuarto día, cuando se levantaron de mañana, se levantó también el levita para irse, y el padre de la joven dijo a su yerno: Conforta tu corazón con un bocado de pan, y después os iréis.

6 Y se sentaron ellos dos juntos, y comieron y bebieron. Y el padre de la joven dijo al varón: Yo te ruego que te quieras quedar aquí esta noche, y se alegrará tu corazón.

7 Y levantándose el varón para irse, el suegro le constriñó a que tornase y tuviese allí la noche.

8 Y al quinto día levantándose de mañana para irse, le dijo el padre de la joven: Conforta ahora tu corazón. Y habiendo comido ambos juntos, se detuvieron hasta que ya declinaba el día.

9 Se levantó luego el varón para irse, él, y su concubina, y su criado. Entonces su suegro, el padre de la joven, le dijo: He aquí el día declina para ponerse el sol, te ruego que os estéis aquí la noche; he aquí que el día se acaba, ten aquí la noche, para que se alegre tu corazón; y mañana os levantaréis temprano a vuestro camino, y llegarás a tus tiendas.

10 Mas el varón no quiso quedar allí la noche, sino que se levantó y partió, y llegó hasta enfrente de Jebús, que es Jerusalén, con su par de asnos aparejados, y con su concubina.

11 Y estando ya junto a Jebús, el día había declinado mucho; y dijo el criado a su señor: Ven ahora, y vámonos a esta ciudad de los jebuseos, para que tengamos en ella la noche.

12 Y su señor le respondió: No iremos a ninguna ciudad de extranjeros, que no sea de los hijos de Israel; antes pasaremos hasta Gabaa. Y dijo a su criado:

13 Ven, lleguemos a uno de esos dos lugares, para tener la noche en Gabaa, o en Ramá.

14 Pasando, pues, caminaron, y se les puso el sol junto a Gabaa, que era de Benjamín.

15 Y se apartaron del camino para entrar a tener allí la noche en Gabaa; y entrando, se sentaron en la plaza de la ciudad, porque no hubo quien los acogiese en casa para pasar la noche.

16 Y he aquí un hombre viejo, que a la tarde venía del campo de trabajar; el cual era también del monte de Efraín, y moraba como peregrino en Gabaa, pero los moradores de aquel lugar eran hijos de Jemini ( Benjamín ).

17 Y alzando el viejo los ojos, vio a aquel viajante en la plaza de la ciudad, y le dijo: ¿A dónde vas, y de dónde vienes?

18 Y él respondió: Pasamos de Belén de Judá a los lados del monte de Efraín, de donde yo soy; y partí hasta Belén de Judá; y voy a la Casa del SEÑOR, y no hay quien me reciba en casa,

19 aunque nosotros tenemos paja y de comer para nuestros asnos, y también tenemos pan y vino para mí y para tu sierva, y para el criado que está con tu siervo; de nada tenemos falta.

20 Y el hombre viejo dijo: Paz sea contigo; tu necesidad toda sea solamente a mi cargo, con tal que no tengas la noche en la plaza.

21 Y metiéndolos en su casa, dio de comer a sus asnos; y lavaron sus pies, y comieron y bebieron.

22 Y cuando estaban gozosos, he aquí, que los hombres de aquella ciudad, que eran hombres hijos de Belial, cercaron la casa, y batieron las puertas, diciendo al hombre viejo señor de la casa: Saca fuera el hombre que ha entrado en tu casa, para que lo conozcamos.

23 Y saliendo a ellos el varón, señor de la casa, les dijo: No, hermanos míos, os ruego que no cometáis este mal, pues que este hombre ha entrado en mi casa, no hagáis esta maldad.

24 He aquí mi hija virgen, y la concubina de él; yo os las sacaré ahora; humilladlas, y haced con ellas como os pareciere, y no hagáis a este hombre cosa tan infame.

25 Mas aquellos hombres no le quisieron oír; por lo que tomando aquel hombre su concubina, se la sacó fuera; y ellos la conocieron, y abusaron de ella toda la noche hasta la mañana, y la dejaron cuando apuntaba el alba.

26 Y antes que fuese de día la mujer vino, y cayó delante de la puerta de la casa de aquel hombre donde su señor estaba, hasta que fue de día.

27 Y levantándose de mañana su señor, abrió las puertas de la casa, y salió para ir su camino, y he aquí, la mujer su concubina estaba tendida delante de la puerta de la casa, con las manos sobre el umbral.

28 Y él le dijo: Levántate, y vámonos. Mas ella no respondió. Entonces la levantó el varón, y echándola sobre su asno, se levantó y se fue a su lugar.

29 Y al llegar a su casa, tomó un cuchillo, y echó mano de su concubina, y la despedazó con sus huesos en doce partes, y las envió por todos los términos de Israel.

30 Y todo el que lo veía, decía: Jamás se ha hecho ni visto tal cosa, desde el tiempo que los hijos de Israel subieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Considerad esto, dad consejo, y hablad.

martes, julio 5

Comentario del libro de los jueces capitulo 18

La tribu de Dan tratar de ampliar su herencia, y Miqueas robar.

- Los hijos de Dan decididos a tomar dioses de Miqueas con ellos. ¡Oh, la locura de estos hijos de Dan! ¿Cómo podían imaginar los dioses deberían protegerlos, que no podían evitar ser robado! Para llevarlos para su propio uso, fue un doble crimen, sino que demostró que no temía a Dios, ni considerado el hombre, pero se perdieron tanto a la piedad y honestidad. ¡Qué locura fue de Miqueas a llamar a los dioses de él, que había hecho, cuando sólo debe ser adorado como Dios por nosotros, que nos hizo! Que se pone en el lugar de Dios, que nos preocupa, como si todos nuestros estaban obligados en ella. Si la gente va a caminar en el nombre de sus falsos dioses, cuánto más debemos amar y servir al verdadero Dios!

EL LIBRO DE LOS JUECES CAPITULO 18

Jueces Capítulo 18

1 En aquellos días no había rey en Israel. Y en aquellos días la tribu de Dan buscaba posesión para sí donde morase, porque hasta entonces no le había caído su suerte entre las tribus de Israel por heredad.

2 Y los hijos de Dan enviaron de su tribu cinco hombres de sus términos, hombres valientes, de Zora y Estaol, para que reconociesen y explorasen bien la tierra; y les dijeron: Id y reconoced la tierra. Estos vinieron al monte de Efraín, hasta la casa de Micaía, y allí posaron.

3 Y cuando estaban cerca de la casa de Micaía, reconocieron el acento de la voz del joven levita; y llegándose allá, le dijeron: ¿Quién te ha traído por acá? ¿Y qué haces aquí? ¿Y qué tienes tú por aquí?

4 Y él les respondió: De esta y de esta manera ha hecho conmigo Micaía, y me ha tomado para que sea su sacerdote.

5 Y ellos le dijeron: Pregunta, pues, ahora a Dios, para que sepamos si ha de prosperar nuestro viaje que hacemos.

6 Y el sacerdote les respondió: Id en paz, que vuestro viaje que hacéis es delante del SEÑOR.

7 Entonces aquellos cinco hombres partieron, y vinieron a Lais; y vieron que el pueblo que habitaba en ella estaba seguro, ocioso y confiado, conforme a la costumbre de los de Sidón; no había nadie en aquella región que los perturbase en cosa alguna para poseer aquel reino; además de esto, estaban lejos de los sidonios, y no tenían negocios con nadie.

8 Volviendo, pues, ellos a sus hermanos en Zora y Estaol, sus hermanos les dijeron: ¿Qué hay? Y ellos respondieron:

9 Levantaos, subamos contra ellos; porque nosotros hemos explorado la región, y hemos visto que es muy buena; ¿y vosotros os estáis quedos? No seáis perezosos en poneros en marcha para ir a poseer la tierra.

10 Cuando allá llegaréis, vendréis a una gente segura, y a una tierra de ancho asiento; pues que Dios la ha entregado en vuestras manos; lugar donde no hay falta de cosa que sea en la tierra.

11 Y partiendo los de Dan de allí, de Zora y de Estaol, seiscientos hombres armados de armas de guerra,

12 fueron y asentaron campamento en Quiriat-jearim, en Judá; de donde aquel lugar fue llamado el campamento de Dan, hasta hoy; está detrás de Quiriat-jearim.

13 Y pasando de allí al monte de Efraín, vinieron hasta la casa de Micaía.

14 Entonces aquellos cinco hombres que habían ido a reconocer la tierra de Lais, dijeron a sus hermanos: ¿No sabéis como en estas casas hay efod y terafines, e imagen de talla y de fundición? Mirad, pues, lo que habéis de hacer.

15 Y llegándose allá, vinieron a la casa del joven levita en casa de Micaía, y le preguntaron cómo estaba.

16 Y los seiscientos hombres, que eran de los hijos de Dan, estaban armados de sus armas de guerra a la entrada de la puerta.

17 Y subiendo los cinco hombres que habían ido a reconocer la tierra, entraron allá, y tomaron la imagen de talla, y el efod, y los terafines, y la imagen de fundición, mientras estaba el sacerdote a la entrada de la puerta con los seiscientos hombres armados de armas de guerra.

18 Entrando, pues, aquellos en la casa de Micaía, tomaron la imagen de talla, el efod, y el terafin, y la imagen de fundición. Y el sacerdote les dijo: ¿Qué hacéis vosotros?

19 Y ellos le respondieron: Calla, pon la mano sobre tu boca, y vente con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote. ¿Es mejor que seas tú sacerdote en casa de un hombre solo, que de una tribu y familia de Israel?

20 Y se alegró el corazón del sacerdote; el cual tomando el efod y los terafines, y la imagen, se vino entre la gente.

21 Y ellos tornaron y se fueron; y pusieron los niños, y el ganado y el bagaje, delante de sí.

22 Y cuando ya se habían alejado de la casa de Micaía, los hombres que habitaban en las casas cercanas a la casa de Micaía, se juntaron, y siguieron a los hijos de Dan.

23 Y dando voces a los de Dan, éstos volvieron sus rostros, y dijeron a Micaía: ¿Qué tienes que has juntado gente?

24 Y él respondió: Mis dioses que yo hice, que lleváis juntamente con el sacerdote, y os vais; ¿qué más me queda? ¿Y a qué propósito me decís: Qué tienes?

25 Y los hijos de Dan le dijeron: No des voces tras nosotros, que por ventura los varones de ánimo colérico os acometan, y pierdas también tu vida, y la vida de los tuyos.

26 Y yéndose los hijos de Dan su camino, y viendo Micaía que eran más fuertes que él, volvió y regresó a su casa.

27 Y ellos llevando las cosas que había hecho Micaía, juntamente con el sacerdote que tenía, llegaron a Lais, al pueblo reposado y seguro; y los metieron a cuchillo, y abrasaron la ciudad con fuego.

28 Y no hubo quien los defendiese, porque estaban lejos de Sidón, y no tenían comercio con nadie. Y la ciudad estaba en el valle que hay en Bet-rehob. Luego reedificaron la ciudad, y habitaron en ella.

29 Y llamaron el nombre de aquella ciudad Dan, conforme al nombre de Dan su padre, hijo de Israel, bien que antes se llamaba la ciudad Lais.

30 Y los hijos de Dan se levantaron imagen de talla; y Jonatán, hijo de Gersón, hijo de Manasés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día de la transmigración de la tierra.

31 Y levantaron la imagen de Micaía, la cual él había hecho, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo.

lunes, julio 4

COMENTARIO DEL LIBRO DE LOS JUECES CAPITULO 17

El comienzo de la idolatría en Israel, Micah y su madre. (1-6) Miqueas contrata a un levita para ser su sacerdote. (7-13)

Versículos 1-6 lo que se relaciona en este, y el resto de los capítulos hasta el final de este libro, se llevó a cabo poco después de la muerte de Josué: véase cap. (Jueces 20:28). Que podría parecer lo feliz que la nación estaba bajo los jueces, aquí se muestra lo infeliz que era cuando no había juez. El amor al dinero lo hizo Miqueas desobediente a su madre para robarle, y la hizo tan cruel con su hijo, como para maldecirlo. Pérdidas hacia el exterior la gente conduce bien a sus oraciones, pero la gente mala de sus maldiciones. Plata de esta mujer era su dios, antes de que se convirtió en una escultura o una imagen de fundición. Miqueas y su madre accedió a su vez su dinero en un dios, y estableció la adoración de ídolos en su familia. Ver la causa de esta corrupción. Cada uno hacía lo que tenía razón en sus propios ojos, y luego, pronto hizo lo malo ante los ojos del Señor.

Versículos 7-13 Miqueas pensé que era una señal del favor de Dios a él ya sus imágenes, un levita que debe llegar a su puerta. Así, aquellos que se complacen con sus propias ilusiones, si la Providencia inesperadamente llevar cualquier cosa a sus manos que los más de su mal camino, son susceptibles de allí a pensar que Dios está complacido con ellos.

EL LIBRO DE LOS JUECES CAPITULO 17

Jueces Capítulo 17

1 Hubo un varón del monte de Efraín, que se llamaba Micaía.

2 El cual dijo a su madre: Los mil cien siclos de plata que te fueron hurtados, por lo que tú maldecías oyéndolo yo, he aquí que yo tengo este dinero; yo lo había tomado. Entonces la madre dijo: Bendito seas del SEÑOR, hijo mío.

3 Y luego que él hubo vuelto a su madre los mil cien siclos de plata, su madre dijo: Yo he dedicado este dinero al SEÑOR de mi mano para ti, hijo mío, para que hagas una imagen de talla o de fundición; ahora, pues, yo te lo devuelvo.

4 Mas volviendo él a su madre el dinero, tomó su madre doscientos siclos de plata, y los dio al fundidor; y él le hizo de ellos una imagen de talla y de fundición, la cual fue puesta en casa de Micaía.

5 Y tuvo este hombre Micaía burdel de idolatría, y se hizo hacer efod y terafin ( los vasos, vestidos e instrumentos pertenecientes al culto idolátrico ), y consagró uno de sus hijos; y le fue por sacerdote.

6 En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía como mejor le parecía.

7 Y había un joven de Belén de Judá, de la tribu de Judá, el cual era levita; y peregrinaba allí.

8 Este varón se había partido de la ciudad de Belén de Judá, para ir a vivir donde hallase; y llegando al monte de Efraín, vino a casa de Micaía, para de allí hacer su camino.

9 Y Micaía le dijo: ¿De dónde vienes? Y el levita le respondió: Soy de Belén de Judá, y voy a vivir donde hallare.

10 Entonces Micaía le dijo: Quédate en mi casa, y me serás en lugar de padre y sacerdote; y yo te daré diez siclos de plata por año, y el ordinario de vestidos, y tu comida. Y el levita se quedó.

11 Acordó, pues, el levita en morar con aquel hombre, y él lo tenía como a uno de sus hijos.

12 Y Micaía consagró al levita, y aquel joven le servía de sacerdote, y estaba en casa de Micaía.

13 Y Micaía dijo: Ahora sé que el SEÑOR me hará bien, pues que el levita es hecho mi sacerdote.

domingo, julio 3

COMENTARIO DEL LIBRO DE LOS JUECES CAPITULO 16

Capítulo 16


Escapar de Sansón en Gaza. (1-3) Sansón tentado a declarar su fuerza. (4-17) Los filisteos tomar Sansón, y le sacaron los ojos. (18-21) la fuerza de Sansón se renueva. (22-24) Se destruye gran parte de los filisteos. (25-31)

Hasta ahora los versículos 1-3 de Sansón personaje ha aparecido glorioso, aunque poco comunes. En este capítulo nos encontramos con él comportarse de tan mala manera, que muchos se preguntan si él fuera un hombre piadoso. Pero el apóstol ha determinado esto, (Hebreos 11:32). Al advertir a las doctrinas y ejemplos de la Escritura, los artificios de Satanás, el engaño del corazón humano, y los métodos en los que el Señor con frecuencia se ocupa de su pueblo, podemos aprender lecciones útiles de la historia, en la que algunos sin necesidad de caer, mientras que otros reparos y el objeto. El momento peculiar en la que vivió Sansón puede dar cuenta de muchas cosas, que, si se hace en nuestro tiempo, y sin el nombramiento especial del Cielo, sería muy criminal. Y podría haber habido en él muchos ejercicios de piedad, que, aunque se registre, se habría reflejado una luz diferente sobre su carácter. Observe peligro de Sansón. ¡Oh, que todos los que satisfacer sus apetitos sensuales de la embriaguez, o cualquier deseos de la carne, se ven a sí mismos así rodeado, forma-puesto, y marcó la ruina de sus enemigos espirituales! Cuanto más rápido el sueño, más seguros se sienten, mayor es su riesgo. Esperamos que estaba con una resolución piadosa de no regresar a su pecado, que se levantó en el temor del peligro que corría pulg ¿Puedo estar seguro bajo esta culpa? Que era malo que se acostó sin estos controles, pero habría sido peor, si él había puesto todavía en ellos.

Los versículos 4-17 Sansón había sido más que una vez puesto en mal y el peligro por el amor de las mujeres, sin embargo, no se da por advertido, sino que se toma de nuevo en la misma trampa, y esta tercera vez es fatal. El libertinaje es una de las cosas que le quitan el corazón. Se trata de un pozo profundo en el que muchos han caído, pero de la que pocos han escapado, y los que por un milagro de la misericordia, con la pérdida de la reputación y la utilidad, de casi todos, con excepción de sus almas. La angustia del sufrimiento es diez mil veces más grande que todos los placeres del pecado.

Vea los versículos 18-21 a los efectos mortales de falsa seguridad. Satanás hombres ruinas por halagador que en una buena opinión de su propia seguridad, y así llevarlos a la mente nada, y el miedo a nada, y luego les roba su fuerza y ​​honor, y los lleva cautivos a su voluntad. Cuando dormimos, nuestros enemigos espirituales no. Los ojos de Sansón fueron las entradas de su pecado, (ver. (Jueces 16:1),) y ahora su castigo comenzó allí. Los filisteos lo dejó ciego, tuvo tiempo de recordar cómo su propia concupiscencia antes lo había cegado. La mejor manera de preservar los ojos, es decir, para rechazar la vanidad. Se da por advertido por su caída, con cuidado para ver contra todos los deseos de la carne, porque toda nuestra gloria se ha ido, y nuestra defensa se apartó de nosotros, cuando nuestra separación de Dios, como nazarenos espiritual, es profanado.

Los versículos 22-24 Sansón aflicciones eran los medios de llevarlo a un profundo arrepentimiento. Por la pérdida de la vista del cuerpo de los ojos de su entendimiento fueron abiertos, y al privarlo de la fuerza corporal, el Señor se complace en renovar su fuerza espiritual. El Señor permite que unos pocos a vagar de ancho y se hunden, sin embargo, que se recupera en el pasado, y marcar su disgusto por el pecado en sus sufrimientos graves temporal, preserva de caer en el abismo de la destrucción. Hipócritas pueden abusar de estos ejemplos, y los infieles se burlan de ellos, pero los verdaderos cristianos lo que se irán haciendo más humilde, atento y perspicaz; más simples en su dependencia en el Señor, más ferviente en la oración para ser librado de caer, y en la alabanza se conserva, y, si se caen, que se mantendrá a partir de hundirse en la desesperación.
Los versículos 25-31 Nada llena los pecados de cualquier persona o las personas más rápido que el burlón y mal uso de los siervos de Dios, incluso pensé que es por su propia locura que serán humillados. Dios lo puso en el corazón de Sansón, como una persona pública, para así vengarse de ellos pelea de Dios, de Israel, y los suyos. Que la fuerza que había perdido por el pecado, se recupera de la oración. Que no se trataba de la pasión o la venganza personal, sino de santo celo por la gloria de Dios y de Israel, aparece de la aceptación de Dios y responder a la oración. La casa fue derribada, no por la fuerza natural de Sansón, sino por el poder todopoderoso de Dios. En su caso era correcto que debe vengar la causa de Dios y de Israel. Tampoco ha de ser acusado de auto-asesinato. No buscó su propia muerte, pero la liberación de Israel, y la destrucción de sus enemigos. Así, Sansón murió en bonos, y entre los filisteos, como un reproche terrible por sus pecados, pero murió arrepentido. Los efectos de su muerte, ejemplifica a los de la muerte de Cristo, que, por su propia voluntad, puso su vida entre los transgresores, y por lo tanto revocó la fundación del reino de Satanás, y dispuso la liberación de su pueblo. Lo grande que fue el pecado de Sansón, y justamente como se merecía los juicios que atrajo sobre sí, se encontró con la misericordia del Señor, al fin, y cada penitente alcanzarán misericordia, que huye en busca de refugio para que Salvador cuya sangre limpia de todo pecado. Pero aquí no es nada para alentar a los que disfrutar de pecado, de una esperanza que se arrepientan en última y se salven.

EL LIBRO DE LOS JUECES CAPITULO 16

Hubo un varón del monte de Efraín, que se llamaba Micaía.

2 El cual dijo a su madre: Los mil cien siclos de plata que te fueron hurtados, por lo que tú maldecías oyéndolo yo, he aquí que yo tengo este dinero; yo lo había tomado. Entonces la madre dijo: Bendito seas del SEÑOR, hijo mío.

3 Y luego que él hubo vuelto a su madre los mil cien siclos de plata, su madre dijo: Yo he dedicado este dinero al SEÑOR de mi mano para ti, hijo mío, para que hagas una imagen de talla o de fundición; ahora, pues, yo te lo devuelvo.

4 Mas volviendo él a su madre el dinero, tomó su madre doscientos siclos de plata, y los dio al fundidor; y él le hizo de ellos una imagen de talla y de fundición, la cual fue puesta en casa de Micaía.

5 Y tuvo este hombre Micaía burdel de idolatría, y se hizo hacer efod y terafin ( los vasos, vestidos e instrumentos pertenecientes al culto idolátrico ), y consagró uno de sus hijos; y le fue por sacerdote.

6 En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía como mejor le parecía.

7 Y había un joven de Belén de Judá, de la tribu de Judá, el cual era levita; y peregrinaba allí.

8 Este varón se había partido de la ciudad de Belén de Judá, para ir a vivir donde hallase; y llegando al monte de Efraín, vino a casa de Micaía, para de allí hacer su camino.

9 Y Micaía le dijo: ¿De dónde vienes? Y el levita le respondió: Soy de Belén de Judá, y voy a vivir donde hallare.

10 Entonces Micaía le dijo: Quédate en mi casa, y me serás en lugar de padre y sacerdote; y yo te daré diez siclos de plata por año, y el ordinario de vestidos, y tu comida. Y el levita se quedó.

11 Acordó, pues, el levita en morar con aquel hombre, y él lo tenía como a uno de sus hijos.

12 Y Micaía consagró al levita, y aquel joven le servía de sacerdote, y estaba en casa de Micaía.

13 Y Micaía dijo: Ahora sé que el SEÑOR me hará bien, pues que el levita es hecho mi sacerdote.

sábado, julio 2

COMENTARRIO DEL LIBRO DE JUECES CAPITULO 16

Escapar de Sansón en Gaza. (1-3) Sansón tentado a declarar su fuerza. (4-17) Los filisteos tomar Sansón, y le sacaron los ojos. (18-21) la fuerza de Sansón se renueva. (22-24) Se destruye gran parte de los filisteos. (25-31)

Hasta ahora los versículos 1-3 de Sansón personaje ha aparecido glorioso, aunque poco comunes. En este capítulo nos encontramos con él comportarse de tan mala manera, que muchos se preguntan si él fuera un hombre piadoso. Pero el apóstol ha determinado esto, (Hebreos 11:32). Al advertir a las doctrinas y ejemplos de la Escritura, los artificios de Satanás, el engaño del corazón humano, y los métodos en los que el Señor con frecuencia se ocupa de su pueblo, podemos aprender lecciones útiles de la historia, en la que algunos sin necesidad de caer, mientras que otros reparos y el objeto. El momento peculiar en la que vivió Sansón puede dar cuenta de muchas cosas, que, si se hace en nuestro tiempo, y sin el nombramiento especial del Cielo, sería muy criminal. Y podría haber habido en él muchos ejercicios de piedad, que, aunque se registre, se habría reflejado una luz diferente sobre su carácter. Observe peligro de Sansón. ¡Oh, que todos los que satisfacer sus apetitos sensuales de la embriaguez, o cualquier deseos de la carne, se ven a sí mismos así rodeado, forma-puesto, y marcó la ruina de sus enemigos espirituales! Cuanto más rápido el sueño, más seguros se sienten, mayor es su riesgo. Esperamos que estaba con una resolución piadosa de no regresar a su pecado, que se levantó en el temor del peligro que corría pulg ¿Puedo estar seguro bajo esta culpa? Que era malo que se acostó sin estos controles, pero habría sido peor, si él había puesto todavía en ellos.

Los versículos 4-17 Sansón había sido más que una vez puesto en mal y el peligro por el amor de las mujeres, sin embargo, no se da por advertido, sino que se toma de nuevo en la misma trampa, y esta tercera vez es fatal. El libertinaje es una de las cosas que le quitan el corazón. Se trata de un pozo profundo en el que muchos han caído, pero de la que pocos han escapado, y los que por un milagro de la misericordia, con la pérdida de la reputación y la utilidad, de casi todos, con excepción de sus almas. La angustia del sufrimiento es diez mil veces más grande que todos los placeres del pecado.

Vea los versículos 18-21 a los efectos mortales de falsa seguridad. Satanás hombres ruinas por halagador que en una buena opinión de su propia seguridad, y así llevarlos a la mente nada, y el miedo a nada, y luego les roba su fuerza y ​​honor, y los lleva cautivos a su voluntad. Cuando dormimos, nuestros enemigos espirituales no. Los ojos de Sansón fueron las entradas de su pecado, (ver. (Jueces 16:1),) y ahora su castigo comenzó allí. Los filisteos lo dejó ciego, tuvo tiempo de recordar cómo su propia concupiscencia antes lo había cegado. La mejor manera de preservar los ojos, es decir, para rechazar la vanidad. Se da por advertido por su caída, con cuidado para ver contra todos los deseos de la carne, porque toda nuestra gloria se ha ido, y nuestra defensa se apartó de nosotros, cuando nuestra separación de Dios, como nazarenos espiritual, es profanado.

Los versículos 22-24 Sansón aflicciones eran los medios de llevarlo a un profundo arrepentimiento. Por la pérdida de la vista del cuerpo de los ojos de su entendimiento fueron abiertos, y al privarlo de la fuerza corporal, el Señor se complace en renovar su fuerza espiritual. El Señor permite que unos pocos a vagar de ancho y se hunden, sin embargo, que se recupera en el pasado, y marcar su disgusto por el pecado en sus sufrimientos graves temporal, preserva de caer en el abismo de la destrucción. Hipócritas pueden abusar de estos ejemplos, y los infieles se burlan de ellos, pero los verdaderos cristianos lo que se irán haciendo más humilde, atento y perspicaz; más simples en su dependencia en el Señor, más ferviente en la oración para ser librado de caer, y en la alabanza se conserva, y, si se caen, que se mantendrá a partir de hundirse en la desesperación.
Los versículos 25-31 Nada llena los pecados de cualquier persona o las personas más rápido que el burlón y mal uso de los siervos de Dios, incluso pensé que es por su propia locura que serán humillados. Dios lo puso en el corazón de Sansón, como una persona pública, para así vengarse de ellos pelea de Dios, de Israel, y los suyos. Que la fuerza que había perdido por el pecado, se recupera de la oración. Que no se trataba de la pasión o la venganza personal, sino de santo celo por la gloria de Dios y de Israel, aparece de la aceptación de Dios y responder a la oración. La casa fue derribada, no por la fuerza natural de Sansón, sino por el poder todopoderoso de Dios. En su caso era correcto que debe vengar la causa de Dios y de Israel. Tampoco ha de ser acusado de auto-asesinato. No buscó su propia muerte, pero la liberación de Israel, y la destrucción de sus enemigos. Así, Sansón murió en bonos, y entre los filisteos, como un reproche terrible por sus pecados, pero murió arrepentido. Los efectos de su muerte, ejemplifica a los de la muerte de Cristo, que, por su propia voluntad, puso su vida entre los transgresores, y por lo tanto revocó la fundación del reino de Satanás, y dispuso la liberación de su pueblo. Lo grande que fue el pecado de Sansón, y justamente como se merecía los juicios que atrajo sobre sí, se encontró con la misericordia del Señor, al fin, y cada penitente alcanzarán misericordia, que huye en busca de refugio para que Salvador cuya sangre limpia de todo pecado. Pero aquí no es nada para alentar a los que disfrutar de pecado, de una esperanza que se arrepientan en última y se salven.

EL LIBRO DE JUECES CAPITULO 16

Y fue Sansón a Gaza, y vio allí una mujer ramera, y entró a ella.

2 Y fue dicho a los de Gaza: Sansón es venido acá. Y lo cercaron, y le pusieron espías toda aquella noche a la puerta de la ciudad; y estuvieron callados toda aquella noche, diciendo: Hasta la luz de la mañana; entonces lo mataremos.

3 Mas Sansón durmió hasta la medianoche; y a la medianoche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, se las echó al hombro, y se fue, y se subió con ellas a la cumbre del monte que está delante de Hebrón.

4 Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer en el valle de Sorec, la cual se llamaba Dalila.

5 Y vinieron a ella los príncipes de los filisteos, y le dijeron: Engáñale y sabe en qué consiste su fuerza tan grande, y cómo lo podríamos vencer, para que lo atemos y lo atormentemos; y cada uno de nosotros te dará mil cien siclos de plata.

6 Y Dalila dijo a Sansón: Yo te ruego que me declares en qué consiste tu fuerza tan grande, y cómo podrás ser atado para ser atormentado.

7 Y le respondió Sansón: Si me ataren con siete mimbres verdes que aún no estén enjutos, entonces me debilitaré, y seré como cualquiera de los demás hombres.

8 Y los príncipes de los filisteos le trajeron siete mimbres verdes que aún no estaban enjutos, y ella le ató con ellos.

9 Y los espías estaban escondidos en casa de ella en una cámara. Entonces ella le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y él rompió los mimbres, como se rompe una cuerda de estopa cuando siente el fuego; y no se supo el secreto de su fuerza.

10 Entonces Dalila dijo a Sansón: He aquí tú me has engañado, y me has dicho mentiras: descúbreme, pues, ahora, yo te ruego, cómo podrás ser atado.

11 Y él le dijo: Si me ataren fuertemente con cuerdas nuevas, con las cuales ninguna cosa se haya hecho, yo me debilitaré, y seré como cualquiera de los demás hombres.

12 Y Dalila tomó cuerdas nuevas, y le ató con ellas, y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y los espías estaban en una cámara. Mas él rompió las cuerdas de sus brazos como un hilo.

13 Y Dalila dijo a Sansón: Hasta ahora me engañas, y tratas conmigo con mentiras. Descúbreme, pues, ahora, cómo podrás ser atado. El entonces le dijo: Si tejieres siete guedejas de mi cabeza con la tela.

14 Y ella las aseguró con la estaca, y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Mas despertando él de su sueño, arrancó la estaca del telar con la tela.

15 Y ella le dijo: ¿Cómo dices: Yo te amo, pues que tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has descubierto aún en qué está tu gran fuerza.

16 Y aconteció que, apretándole ella cada día con sus palabras y moliéndolo, su alma fue reducida a mortal angustia.

17 Le descubrió, pues, todo su corazón, y le dijo: Nunca a mi cabeza llegó navaja; porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y seré debilitado, y como todos los demás hombres.

18 Y viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió a llamar a los príncipes de los filisteos, diciendo: Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón. Y los príncipes de los filisteos vinieron a ella, trayendo en su mano el dinero.

19 Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas; y llamado un hombre, le rapó las siete guedejas de su cabeza, y comenzó a afligirlo, y su fuerza se apartó de él.

20 Y ella le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y él, cuando se despertó de su sueño, dijo entre sí: Esta vez saldré como las otras, y me escaparé; no sabiendo que el SEÑOR ya se había apartado de él.

21 Mas los filisteos echaron mano de él, y le sacaron los ojos, y le llevaron a Gaza; y le ataron con cadenas de hierro, para que moliese en la cárcel.

22 Y el cabello de su cabeza comenzó a crecer, después que fue rapado.

23 Entonces los príncipes de los filisteos se juntaron para ofrecer un gran sacrificio a Dagón su dios, y para alegrarse; y dijeron: Nuestro dios entregó en nuestras manos a Sansón nuestro enemigo.

24 Y viéndolo el pueblo, loaron a su dios, diciendo: Nuestro dios entregó en nuestras manos a nuestro enemigo, y al destruidor de nuestra tierra, el cual había dado muerte a muchos de nosotros.

25 Y aconteció que, yéndose alegrando el corazón de ellos, dijeron: Llamad a Sansón, para que nos haga reir. Y llamaron a Sansón de la cárcel, y sirvió de diversión delante de ellos; y lo pusieron entre las columnas.

26 Y Sansón dijo al joven que le guiaba de la mano: Acércame, y hazme tentar las columnas sobre que se sustenta la casa, para que me apoye sobre ellas.

27 Y la casa estaba llena de hombres y mujeres; y todos los príncipes de los filisteos estaban allí; y sobre el techo había como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Sansón.

28 Entonces clamó Sansón al SEÑOR, y dijo: Señor DIOS, acuérdate ahora de mí, y esfuérzame ahora solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos, por mis dos ojos.

29 Asió luego Sansón las dos columnas del medio sobre las cuales se sustentaba la casa, y estribó en ellas, la una con la mano derecha, y la otra con la izquierda;

30 y dijo Sansón: Muera yo con los filisteos. Y estribando con esfuerzo, cayó la casa sobre los príncipes, y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Y fueron muchos más los que de ellos mató en su muerte, que los que había muerto en su vida.

31 Y descendieron sus hermanos y toda la casa de su padre, y le tomaron, y le llevaron, y le sepultaron entre Zora y Estaol, en el sepulcro de su padre Manoa. Y él juzgó a Israel veinte años