martes, febrero 15

COMENTARIO DEL CAPITULO 11 DE LEVITICO

Levítico 11



Introducción:

A. Los capítulos 11-15 revelan las leyes de pureza.

B. Este capítulo tiene que ver con los animales y aves limpios e inmundos. Compárese Gén. 7:2. Lev. 11 no es la primera enseñanza sobre tal distinción.

C. Los israelitas eran una nación privi­legiada, distinguida de todas las demás. Eran un pueblo especial, de linaje espe­cial. Tenían leyes especiales, costumbres especiales, una tierra especial, promesas especiales. En toda forma era nación dis­tinta, especial. Por lo tanto, Dios les mandó repetidas veces que se apartaran de las terribles abominaciones e ini­quidades de las demás naciones, espe­cialmente de los cananeos. Deberían evi­tar no solamente las abominaciones de su idolatría, sino también sus crímenes con­tra la naturaleza y la decencia.

D. En cuanto al capítulo 11 (y de he­cho, todo el libro) lo más importante no es la explicación de por qué ciertas cosas se clasifiquen como inmundos. Lo impor­tante es el "qué" y no el "por qué". Por ejemplo, se ha metido en el estudio la cuestión de lo que es o no es higiénico o por qué cierto animal o ave no sería indi­cado para ser comido, etc. Pero repito: lo más importante es el "qué" y no el "por qué". El israelita tenía que observar estas distinciones para no contaminarse a sí mismo, a otros y aun el tabernáculo de reu­nión.



11:2-8 -- Los cuadrúpedos.

A. Los israelitas no fueron limitados demasiado por estas leyes en cuanto a carne que podían comer. Tenían más que suficiente, y también tenían variedad.

B. En la Introducción, B, se ha comen­tado que lo más importante es la clasifi­cación misma hecha por Dios. Por ejem­plo, muchos de los animales y aves llama­dos inmundos no son buenos para comer como muchos saben. Son conductores de toda clase de enfermedad, son sucios, etc. Muchas leyes del Pentateuco promueven la buena salud; son buenas reglas higiéni­cas. La carne de los animales limpios es mejor alimento; digo "es" porque aún es así aunque ahora la ley de Moisés fue quitada. Pero lo importante es la relación con Dios. Si alguno in­siste en entender el por qué de los man­damientos de Dios, no andará por fe, sino por la razón humana. Dios dijo que ciertas cosas eran inmundas, que contaminaban, y el israelita piadoso que tenía hambre y sed de justicia no quería contaminarse; no quería ni tocar lo inmundo y como conse­cuencia ser separado de Dios. El hombre inmundo no podía acercarse a Dios. La comunión con Dios es la cosa sumamente importante.

C. Animal limpio: "todo el que tiene pezuña hendida y que rumia, éste co­meréis".



11:9-11 -- "los animales que viven en las aguas".

A. Limpios: los que tienen aletas y es­camas.

B. Los demás: "los tendréis en abomi­nación".



11:13-19 -- las aves. La mayor parte de las aves inmundas son las que comen la carroña.



11:20-23 -- los insectos. La mayor parte de los insectos fue prohibida, pero re­cuérdese Mat. 3:4, que dice de Juan, "su comida era langostas y miel silvestre".

11:24-25 -- La inmundicia causada por el contacto físico con los cuerpos muertos de estas cosas.

-- "hasta la noche". Sería inmundo todo el resto del día.



11:33 -- "Toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos será inmunda, así como todo lo que estuviere en ella, y quebraréis la vasija", porque la vasija de barro, siendo porosa, absorbía algo de su contenido, y era imposible limpiarla com­pletamente. Compárese 6:28.



11:44, 45 -- Cuatro razones:

A. "Yo soy Jehová vuestro Dios": Su soberanía.

B. "porque yo soy santo": Su carácter divino.

C. "Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto: lo que Dios ha hecho."

D. "para ser vuestro Dios": la relación que Israel sostenía con El.



Observaciones:

A. Es fácil ver cómo estas leyes harían separación entre Israel y las demás na­ciones. Israel no podía asociarse mucho con los paganos sin comer o tocar lo inmundo.

B. En cuanto a discernir o distinguir en­tre cosas limpias e inmundas, se re­comienda una lectura cuidadosa de Fil. 1:9-11; Heb. 5:12-14, etc.

C. En cuanto a la separación de lo in­mundo, compárese 2 Cor. 6:14-7:1 ("no toquéis lo inmundo").





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Levítico 11

Levítico 11


1Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciéndoles: 2Hablad á los hijos de Israel, diciendo: Estos son los animales que comeréis de todos los animales que están sobre la tierra. 3De entre los animales, todo el de pezuña, y que tiene las pezuñas hendidas, y que rumia, éste comeréis. 4Estos empero no comeréis de los que rumian y de los que tienen pezuña: el camello, porque rumia mas no tiene pezuña hendida, habéis de tenerlo por inmundo; 5También el conejo, porque rumia, mas no tiene pezuña, tendréislo por inmundo; 6Asimismo la liebre, porque rumia, mas no tiene pezuña, tendréisla por inmunda; 7También el puerco, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, mas no rumia, tendréislo por inmundo. 8De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto: tendréislos por inmundos.

9Esto comeréis de todas las cosas que están en las aguas: todas las cosas que tienen aletas y escamas en las aguas de la mar, y en los ríos, aquellas comeréis; 10Mas todas las cosas que no tienen aletas ni escamas en la mar y en los ríos, así de todo reptil de agua como de toda cosa viviente que está en las aguas, las tendréis en abominación. 11Os serán, pues, en abominación: de su carne no comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos. 12Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, tendréislo en abominación. 13Y de las aves, éstas tendréis en abominación; no se comerán, serán abominación: el águila, el quebrantahuesos, el esmerejón, 14El milano, y el buitre según su especie; 15Todo cuervo según su especie; 16El avestruz, y la lechuza, y el laro, y el gavilán según su especie; 17Y el buho, y el somormujo, y el ibis, 18Y el calamón, y el cisne, y el onocrótalo, 19Y el herodión, y el caradrión, según su especie, y la abubilla, y el murciélago.

20Todo reptil alado que anduviere sobre cuatro pies, tendréis en abominación. 21Empero esto comeréis de todo reptil alado que anda sobre cuatro pies, que tuviere piernas además de sus pies para saltar con ellas sobre la tierra; 22Estos comeréis de ellos: la langosta según su especie, y el langostín según su especie, y el aregol según su especie, y el haghab según su especie. 23Todo reptil alado que tenga cuatro pies, tendréis en abominación. 24Y por estas cosas seréis inmundos: cualquiera que tocare á sus cuerpos muertos, será inmundo hasta la tarde: 25Y cualquiera que llevare de sus cuerpos muertos, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde. 26Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña hendida, ni rumia, tendréis por inmundo: cualquiera que los tocare será inmundo. 27Y de todos los animales que andan á cuatro pies, tendréis por inmundo cualquiera que ande sobre sus garras: cualquiera que tocare sus cuerpos muertos, será inmundo hasta la tarde. 28Y el que llevare sus cuerpos muertos, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde: habéis de tenerlos por inmundos. 29Y estos tendréis por inmundos de los reptiles que van arrastrando sobre la tierra: la comadreja, y el ratón, y la rana según su especie, 30Y el erizo, y el lagarto, y el caracol, y la babosa, y el topo. 31Estos tendréis por inmundos de todos los reptiles: cualquiera que los tocare, cuando estuvieren muertos, será inmundo hasta la tarde. 32Y todo aquello sobre que cayere alguno de ellos después de muertos, será inmundo; así vaso de madera, como vestido, ó piel, ó saco, cualquier instrumento con que se hace obra, será metido en agua, y será inmundo hasta la tarde, y así será limpio. 33Y toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos, todo lo que estuviere en ella será inmundo, y quebraréis la vasija: 34Toda vianda que se come, sobre la cual viniere el agua de tales vasijas, será inmunda: y toda bebida que se bebiere, será en todas esas vasijas inmunda: 35Y todo aquello sobre que cayere algo del cuerpo muerto de ellos, será inmundo: el horno ú hornillos se derribarán; son inmundos, y por inmundos los tendréis. 36Con todo, la fuente y la cisterna donde se recogen aguas, serán limpias: mas lo que hubiere tocado en sus cuerpos muertos será inmundo. 37Y si cayere de sus cuerpos muertos sobre alguna simiente que se haya de sembrar, será limpia. 38Mas si se hubiere puesto agua en la simiente, y cayere de sus cuerpos muertos sobre ella, tendréisla por inmunda. 39Y si algún animal que tuviereis para comer se muriere, el que tocare su cuerpo muerto será inmundo hasta la tarde: 40Y el que comiere de su cuerpo muerto, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde: asimismo el que sacare su cuerpo muerto, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde. 41Y todo reptil que va arrastrando sobre la tierra, es abominación; no se comerá. 42Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre cuatro ó más pies, de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, no lo comeréis, porque es abominación.

43No ensuciéis vuestras personas con ningún reptil que anda arrastrando, ni os contaminéis con ellos, ni seáis inmundos por ellos. 44Pues que yo soy Jehová vuestro Dios, vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo: así que no ensuciéis vuestras personas con ningún reptil que anduviere arrastrando sobre la tierra. 45Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para seros por Dios: seréis pues santos, porque yo soy santo. 46Esta es la ley de los animales y de las aves, y de todo ser viviente que se mueve en las aguas, y de todo animal que anda arrastrando sobre la tierra; 47Para hacer diferencia entre inmundo y limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer.