miércoles, abril 3

COMENTARIO DEL 1 DE CRONICAS CAPITULOS, 11,12,Y 13

CAPÍTULO XI



Versículos 1—9.

Ascensión de David al trono. 10—47. Lista de los valientes de David.

Vv. 1—9.


David fue llevado a tomar posesión del trono de Israel después de reinar siete años en Hebrón,

sobre Judá solo. Los consejos de Dios se cumplen al fin, cualquiera sean las dificultades que haya en el

camino. La manera de ser verdaderamente grande es ser realmente útil, dedicar todos nuestros talentos al

Señor.


Vv. 10—47.


Se da una cuenta de los valientes de David, los grandes hombres que le sirvieron. Pero

David reconoció que su éxito no era de los valientes que estaban con él, sino del poderoso Dios cuya

presencia es todo en todo. —Al fortalecerlo a él, ellos se fortalecían a sí mismos y sus propios intereses,

porque su progreso era el de ellos. Nosotros ganaremos por lo que hacemos en nuestros lugares por

sostener el reino del Hijo de David; y los que son fieles a Él, hallarán sus nombres registrados con mucho

más honra para ellos que los que están en los registros de la fama.


CAPÍTULO XII



Versículos 1—22.

Los que fueron a ver a David en Siclag. 23—40. Los que vinieron a Hebrón.

Vv. 1—22.


Aquí hay cuenta de los que vinieron y actuaron como sus amigos cuando David era perseguido.

Ninguna dificultad ni peligro debieran impedir al pecador llegar al Salvador, ni sacar al creyente de la senda

del deber. Los que avanzan y vencen en estos intentos encontrarán abundante recompensa. De las

palabras de Amasai podemos aprender a testificar nuestro afecto y lealtad al Señor Jesús; debemos ser

suyos por completo; a su lado debemos avanzar para ir y actuar. Si estamos bajo la influencia del Espíritu,

desearemos tener nuestra suerte entre ellos y declararnos de su lado; si con fe y amor abrazamos la causa

de Cristo, Él nos recibirá, empleará y prosperará.


Vv. 23—40.


Cuando el trono de Cristo se establece en un alma, hay o debiera haber, gran gozo en esa

alma; y se hace provisión, no como aquí, para unos pocos días, sino para toda la vida y para la eternidad.

Dichosos los que entienden sabiamente que es su deber e interés someterse al Salvador Jesucristo, el Hijo

de David; los que renuncian por amor a Él a todo lo que no es coherente; aquellos cuyas empresas

fervorosas para hacer el bien están dirigidas por la sabiduría que da Dios, por medio de su familiarización

con la Palabra, por experiencia y observación. Si a alguien le falta sabiduría, pídala a Dios, que da

generosamente a todos los hombres, y que no zahiere, y le será dada.


CAPÍTULO XIII



Versículos 1—5.

David consulta por el arca. 6—14. El traslado del arca.

Vv. 1—5.


David no dijo: ¿qué cosa magnifica haré hoy? ni ¿qué cosa agradable? sino ¿qué cosa piadosa?

para que pudiera tener el consuelo y el beneficio del oráculo sagrado. Traigamos el arca a nosotros, para

que sea una bendición para nosotros. Los que honran a Dios, se benefician a sí mismos. Es sabiduría de
quienes salen al mundo llevar consigo el arca de Dios. Probablemente vayan con el favor de Dios los que

empiezan con el temor de Dios.


Vv. 6—14.


Que el pecado de Uza advierta a todos para cuidarse de la presunción, el apuro y la

irreverencia al tratar las cosas sagradas; y que nadie piense que un buen fin justifica una mala acción. Que

el castigo de Uza nos enseñe a no atrevernos a jugar con Dios cuando nos acercamos a Él; pero que a

través de Cristo vayamos directamente al trono de gracia. Si el evangelio es para algunos sabor de muerte

para muerte, como el arca fue para Uza, que nosotros lo recibamos con amor por Él y sea para nosotros un

sabor de vida para vida.

EL 1 LIBRO DE CRONICAS CAPITULOS 11,12,Y 13

1 Crónicas 11

Nueva Traducción Viviente (NTV)

David, rey de todo Israel

11 Luego todos los israelitas se presentaron ante David en Hebrón y le dijeron: «Somos de la misma sangre. 2 En el pasado,[a] aun cuando Saúl era rey, en realidad era usted quien dirigía a las fuerzas de Israel. Y el Señor su Dios le dijo: “Tú serás el pastor de mi pueblo Israel; tú serás el líder de mi pueblo Israel”».
3 De modo que allí en Hebrón David hizo un pacto ante el Señor con todos los ancianos de Israel. Y lo ungieron rey de Israel, tal como el Señor lo había prometido por medio de Samuel.

David toma Jerusalén

4 Después David fue con todo Israel a Jerusalén (o Jebús, como solían llamarla anteriormente), donde vivían los jebuseos, los habitantes originarios de esa tierra. 5 El pueblo de Jebús se mofaba de David: «¡Jamás entrarás aquí!»; pero David tomó la fortaleza de Sión, la que ahora se llama Ciudad de David.
6 David había dicho a sus tropas: «¡El primero que ataque a los jebuseos será el comandante de mis ejércitos!». Así que Joab, cuya madre era Sarvia, una hermana de David, fue el primero en atacar, entonces llegó a ser el comandante de los ejércitos de David.
7 David hizo de la fortaleza su casa, y es por eso que se llama Ciudad de David. 8 Extendió la ciudad desde los terraplenes[b] hasta la zona circundante, mientras que Joab reedificaba el resto de Jerusalén. 9 David se hacía cada vez más poderoso porque el Señor de los Ejércitos Celestiales estaba con él.

Los guerreros más valientes de David

10 Estos son los líderes de los guerreros valientes de David. Junto con todo Israel, ellos decidieron hacer rey a David, tal como el Señor había prometido con relación a Israel.
11 Este es el registro de los guerreros valientes de David: el primero fue Jasobeam el hacmonita, quien era líder de los Tres, el grupo de guerreros más valientes entre los hombres de David.[c] Una vez utilizó su lanza para matar a trescientos guerreros enemigos en una sola batalla.
12 El siguiente en rango entre los Tres era Eleazar, hijo de Dodai,[d] un descendiente de Ahoa. 13 Estuvo con David en la batalla contra los filisteos en Pasdamim. Esta batalla ocurrió en un campo lleno de cebada, y el ejército israelita huyó; 14 pero Eleazar y David[e] no cedieron terreno en medio del campo e hicieron retroceder a los filisteos. Así que el Señor los salvó dándoles una gran victoria.
15 Cierta vez, cuando David estaba en la roca cerca de la cueva de Adulam, el ejército filisteo estaba acampado en el valle de Refaim. Los Tres (que formaban parte de los Treinta, un grupo selecto entre los hombres de guerra de David) descendieron a la cueva para encontrarse con él. 16 En aquel tiempo, David se alojaba en la fortaleza, y un destacamento filisteo había ocupado la ciudad de Belén.
17 David les comentó a sus hombres un vivo deseo: «¡Ah, cómo me gustaría tomar un poco de esa buena agua del pozo que está junto a la puerta de Belén!». 18 Entonces los Tres atravesaron las líneas filisteas, sacaron agua del pozo junto a la puerta de Belén y se la llevaron a David; pero David rehusó tomarla, en cambio la derramó como ofrenda al Señor. 19 «¡No permita Dios que la beba! —exclamó—. Esta agua es tan preciosa como la sangre de estos hombres[f] que arriesgaron la vida para traérmela». De manera que David no la tomó. Estos son ejemplos de las hazañas de los Tres.

Los Treinta valientes de David

20 Abisai, hermano de Joab, era el líder de los Treinta.[g] En una ocasión usó su lanza para matar a trescientos guerreros enemigos en una sola batalla. Fue por hazañas como esta que se hizo tan famoso como los Tres. 21 Abisai era el comandante y el más famoso de los Treinta, aunque no era uno de los Tres.
22 Estaba también Benaía, hijo de Joiada, un valiente guerrero de Cabseel, quien hizo muchas proezas heroicas, entre ellas mató a dos campeones[h] de Moab. En otra ocasión, en un día de mucha nieve, Benaía persiguió a un león hasta un hoyo y lo mató. 23 Otra vez, armado solamente con un palo, mató a un gran guerrero egipcio que medía dos metros y medio[i] de altura y tenía una lanza que era tan gruesa como un rodillo de telar. Benaía arrebató la lanza de la mano del egipcio y lo mató con ella. 24 Hazañas como estas hicieron a Benaía tan famoso como los Tres, los guerreros más valientes. 25 Recibió más honores que los demás miembros de los Treinta, aunque no era uno de los Tres. Además, David lo nombró capitán de su escolta.
26 Entre los guerreros más destacados también se encontraban:
Asael, hermano de Joab;
Elhanan, hijo de Dodo, de Belén;
27 Sama de Harod;[j]
Heles de Pelón;
28 Ira, hijo de Iques, de Tecoa;
Abiezer de Anatot;
29 Sibecai de Husa;
Salmón[k] de Ahoh;
30 Maharai de Netofa;
Heled, hijo de Baana, de Netofa;
31 Itai, hijo de Ribai, de Guibeá (en la tierra de Benjamín);
Benaía de Piratón;
32 Hurai de las proximidades de Nahale-gaas;[l]
Abi-albón[m] de Arabá;
33 Azmavet de Bahurim;[n]
Eliaba de Saalbim;
34 los hijos de Jasén,[o] de Gizón;
Jonatán, hijo de Sage, de Arar;
35 Ahíam, hijo de Sarar,[p] de Arar;
Elifal, hijo de Ur;
36 Hefer de Mequer;
Ahías de Pelón;
37 Hezro de Carmelo;
Paarai,[q] hijo de Ezbai;
38 Joel, hermano de Natán;
Mibhar, hijo de Hagrai;
39 Selec de Amón;
Naharai de Beerot, escudero de Joab, hijo de Sarvia;
40 Ira de Jatir;
Gareb de Jatir;
41 Urías el hitita;
Zabad, hijo de Ahlai;
42 Adina, hijo de Siza, el líder rubenita que tenía treinta hombres consigo;
43 Hanán, hijo de Maaca;
Josafat el mitnita;
44 Uzías de Astarot;
Sama y Jehiel, hijos de Hotam, de Aroer;
45 Jediael, hijo de Simri;
Joha, su hermano, de Tiz;
46 Eliel de Mahanaim;
Jerebai y Josavía, hijos de Elnaam;
Itma de Moab;
47 Eliel y Obed;
Jaasiel de Soba.[r]

Notas al pie:

  1. 1 Crónicas 11:2 O Por un tiempo.
  2. 1 Crónicas 11:8 En hebreo el milo. El significado del hebreo es incierto.
  3. 1 Crónicas 11:11 Así aparece en algunos manuscritos griegos (ver también 2 Sm 23:8); en hebreo dice líder de los Treinta, o líder de los capitanes.
  4. 1 Crónicas 11:12 Igual que el texto paralelo en 2 Sm 23:9 (ver también 1 Cr 27:4); en hebreo dice Dodo, una variante de Dodai.
  5. 1 Crónicas 11:14 En hebreo ellos.
  6. 1 Crónicas 11:19 En hebreo ¿Beberé la sangre vital de estos hombres?
  7. 1 Crónicas 11:20 Así aparece en la versión siríaca; en hebreo dice los Tres; también en 11:21.
  8. 1 Crónicas 11:22 O dos hijos de Ariel.
  9. 1 Crónicas 11:23 En hebreo 5 codos [1⁄2 pies].
  10. 1 Crónicas 11:27 Igual que el texto paralelo en 2 Sm 23:25; en hebreo dice Samot de Haror.
  11. 1 Crónicas 11:29 Igual que el texto paralelo en 2 Sm 23:28; en hebreo dice Ilai.
  12. 1 Crónicas 11:32 O de las barrancas de Gaas.
  13. 1 Crónicas 11:32 Igual que el texto paralelo en 2 Sm 23:31; en hebreo dice Abiel.
  14. 1 Crónicas 11:33 Igual que el texto paralelo en 2 Sm 23:31; en hebreo dice Baharum.
  15. 1 Crónicas 11:34 Igual que el texto paralelo en 2 Sm 23:32; en hebreo dice hijos de Hasen.
  16. 1 Crónicas 11:35 Igual que el texto paralelo en 2 Sm 23:33; en hebreo dice hijos de Sacar.
  17. 1 Crónicas 11:37 Igual que el texto paralelo en 2 Sm 23:35; en hebreo dice Naarai.
  18. 1 Crónicas 11:47 O Jaasiel el mesobaíta.



1 Crónicas 12

Nueva Traducción Viviente (NTV)

Guerreros se unen al ejército de David

12 Los siguientes hombres se unieron a David en Siclag cuando este se escondía de Saúl, hijo de Cis. Estos hombres estaban entre los guerreros que lucharon al lado de David en el campo de batalla. 2 Todos ellos eran expertos arqueros y podían disparar flechas o lanzar piedras con la mano izquierda al igual que con la derecha. Todos eran parientes de Saúl, de la tribu de Benjamín. 3 El jefe era Ahiezer, hijo de Semaa, de Guibeá; su hermano Joás era el segundo en autoridad. Los otros guerreros fueron los siguientes:
Jeziel y Pelet, hijos de Azmavet;
Beraca;
Jehú de Anatot;
4 Ismaías de Gabaón, un guerrero famoso y jefe entre los Treinta;
[a]Jeremías, Jahaziel, Johanán y Jozabad, de Gedera;
5 Eluzai, Jerimot, Bealías, Semarías y Sefatías, de Harif;
6 Elcana, Isías, Azareel, Joezer y Jasobeam, quienes eran coreítas;
7 Joela y Zebadías, hijos de Jeroham, de Gedor.
8 Algunos guerreros valientes y experimentados de la tribu de Gad también desertaron y se unieron a David cuando este estaba en la fortaleza en el desierto. Eran expertos tanto con el escudo como con la lanza, tan fieros como leones y veloces como ciervos en las montañas.
9 Ezer era su jefe.
Obadías era el segundo;
Eliab, el tercero;
10 Mismana, el cuarto;
Jeremías, el quinto;
11 Atai, el sexto;
Eliel, el séptimo;
12 Johanán, el octavo;
Elzabad, el noveno;
13 Jeremías, el décimo;
Macbanai, el undécimo.
14 Estos guerreros de Gad eran comandantes del ejército. ¡El más débil entre ellos podía enfrentar a cien soldados, y el más fuerte podía enfrentar a mil! 15 Estos eran los hombres que cruzaron el río Jordán durante la época de inundación a principios del año y expulsaron a todos los que vivían en las tierras bajas situadas en la ribera oriental y en la occidental.
16 Otros integrantes de la tribu de Benjamín y de Judá se unieron a David en la fortaleza. 17 David salió a su encuentro y dijo: «Si vienen en son de paz para ayudarme, somos amigos; pero si vienen a traicionarme y a entregarme a mis enemigos a pesar de que soy inocente, entonces que el Dios de nuestros antepasados lo vea y los castigue».
18 Así que el Espíritu descendió sobre Amasai, jefe de los Treinta, y dijo:
«¡Somos tuyos, David!
Estamos de tu lado, hijo de Isaí.
Que la paz y la prosperidad sean contigo,
y el éxito con todos los que te brindan ayuda,
pues tu Dios es el que te ayuda».
Entonces David permitió que se unieran a él y los nombró oficiales de su ejército.
19 Algunos hombres de Manasés desertaron del ejército israelita y se unieron a David cuando él salió con los filisteos a luchar contra Saúl; pero resultó que los gobernantes filisteos no permitieron que David y sus hombres los acompañaran. Después de mucha discusión los hicieron volver porque dijeron: «Nos costará la cabeza si David cambia su lealtad, se une a Saúl y se vuelve contra nosotros».
20 La siguiente es una lista que corresponde a los hombres de Manasés que se unieron a David cuando volvía a Siclag: Adnas, Jozabad, Jediaiel, Micael, Jozabad, Eliú y Ziletai. Cada uno de ellos comandaba mil hombres de la tribu de Manasés. 21 Ayudaron a David a perseguir las bandas de saqueadores, porque eran guerreros valientes y capaces que llegaron a ser comandantes de su ejército. 22 Día tras día más hombres se unían a David hasta que llegó a tener un gran ejército, como el ejército de Dios.
23 Estos son los números de los guerreros armados que se unieron a David en Hebrón. Todos deseaban que David fuera el rey en lugar de Saúl, tal como lo había prometido el Señor.
24 De la tribu de Judá había 6800 guerreros armados de escudos y lanzas.
25 De la tribu de Simeón había 7100 guerreros valientes.
26 De la tribu de Leví había 4600 guerreros. 27 Entre ellos estaba Joiada, jefe de la familia de Aarón, quien tenía 3700 hombres a su mando. 28 Entre ellos también estaba Sadoc, un valiente guerrero joven, con 22 miembros de su familia, todos oficiales.
29 De la tribu de Benjamín, parientes de Saúl, había 3000 guerreros. La mayoría de los hombres de Benjamín se había mantenido leal a Saúl hasta ese momento.
30 De la tribu de Efraín había 20.800 guerreros valientes, cada uno muy respetado en su propio clan.
31 De la media tribu de Manasés al occidente del Jordán, 18.000 hombres fueron designados por nombre para ayudar a que David llegara a ser rey.
32 De la tribu de Isacar había 200 jefes junto con sus parientes. Todos estos hombres entendían las señales de los tiempos y sabían cuál era el mejor camino para Israel.
33 De la tribu de Zabulón había 50.000 hábiles guerreros. Estaban bien armados y preparados para la batalla y eran completamente leales a David.
34 De la tribu de Neftalí había 1000 oficiales y 37.000 guerreros armados de escudos y lanzas.
35 De la tribu de Dan había 28.600 guerreros, todos preparados para la batalla.
36 De la tribu de Aser había 40.000 guerreros entrenados, todos preparados para la batalla.
37 Del lado oriental del río Jordán —donde vivían las tribus de Rubén y Gad y la media tribu de Manasés— había 120.000 soldados armados de toda clase de armamento.
38 Todos estos hombres llegaban a Hebrón en orden de batalla, con el único propósito de hacer rey a David sobre todo Israel. En realidad, todos en Israel estaban de acuerdo en que David debía ser su rey. 39 Festejaron y bebieron con David durante tres días, porque sus parientes habían hecho preparativos para su llegada. 40 Además, gente de lugares tan lejanos como Isacar, Zabulón y Neftalí trajo alimentos en burros, camellos, mulas y bueyes. Llevaron cantidades enormes de harina, pasteles de higos, racimos de pasas, vino, aceite de oliva, ganado, ovejas y cabras a la celebración. Hubo gran alegría por toda la tierra de Israel.

Notas al pie:

  1. 1 Crónicas 12:4 Los versículos del 12:4b-40 corresponden al 12:5-41 en el texto hebreo.


1 Crónicas 13

Nueva Traducción Viviente (NTV)

David intenta trasladar el arca

13 David consultó con todos sus oficiales, entre ellos los generales y capitanes de su ejército.[a] 2 Luego se dirigió a toda la asamblea de Israel con las siguientes palabras: «Si ustedes lo aprueban y si es la voluntad del Señor nuestro Dios, enviemos un mensaje a todos los israelitas por toda esta tierra, incluidos los sacerdotes y los levitas en sus ciudades y pastizales, a que se unan a nosotros. 3 Es hora de traer de regreso el arca de nuestro Dios, porque la descuidamos durante el reinado de Saúl».
4 Toda la asamblea estuvo de acuerdo, porque el pueblo comprendía que esto era lo correcto. 5 De manera que David convocó a todo Israel, desde el arroyo de Sihor en Egipto al sur hasta la ciudad de Lebo-hamat al norte, para que participara en el traslado del arca de Dios de Quiriat-jearim. 6 Luego David y todo Israel fueron a Baala de Judá (también llamada Quiriat-jearim) para traer de regreso el arca de Dios, que lleva el nombre[b] del Señor, quien está entronizado entre los querubines. 7 Pusieron el arca de Dios en una carreta nueva y la retiraron de la casa de Abinadab. Uza y Ahío guiaban la carreta. 8 David y todo Israel celebraban ante Dios con todas sus fuerzas, entonando canciones y tocando todo tipo de instrumentos musicales: liras, arpas, panderetas, címbalos y trompetas.
9 Cuando llegaron al campo de trillar de Nacón,[c] los bueyes tropezaron, y Uza extendió la mano para sujetar el arca. 10 Entonces se encendió el enojo del Señor contra Uza, y lo hirió de muerte porque había puesto su mano sobre el arca. Así fue como Uza murió allí en la presencia de Dios.
11 David se enojó porque la ira de Dios se había desatado contra Uza y llamó a ese lugar Pérez-uza (que significa: «desatarse contra Uza»), nombre que conserva hasta el día de hoy.
12 Ahora David tenía miedo de Dios y preguntó: «¿Cómo podré regresar el arca de Dios para que esté bajo mi cuidado?». 13 Por lo tanto, David no trasladó el arca a la Ciudad de David, sino que la llevó a la casa de Obed-edom de Gat. 14 El arca de Dios permaneció en la casa de Obed-edom por tres meses, y el Señor bendijo a los de la casa de Obed-edom y todo lo que él poseía.

Notas al pie:

  1. 1 Crónicas 13:1 En hebreo los comandantes de miles y de cientos.
  2. 1 Crónicas 13:6 O el arca de Dios, donde se proclama el Nombre, el nombre.
  3. 1 Crónicas 13:9 Igual que el texto paralelo en 2 Sm 6:6; en hebreo dice Quidón.