martes, septiembre 25

COMENTARIO DEL CAPITULO 5 DE 1 DE REYES

CAPÍTULO V

Versículos 1—9.
El pacto de Salomón con Hiram. 10—18. Los obreros de Salomón para el templo.

Vv. 1—9.
Aquí está la determinación de Salomón para construir un templo. No hay adversario, no

hay un Satanás, esta es la palabra: ningún instrumento del diablo para oponerse ni para desviar esto.

Satanás hace todo lo que puede por estorbar la obra del templo. —Cuando no hay mal alrededor,

estemos listos y activos en lo que es bueno y vamos adelante. Que las promesas de Dios vivifiquen

nuestros esfuerzos. Que toda destreza y ventaja externa sean puestas al servicio de los intereses del

reino de Cristo. —Si Tiro abastece a Israel con obreros, Israel suplirá de trigo a Tiro, Ezequiel xxvii,

17. Así, pues, por la sabia disposición de la Providencia, un país necesita del otro y se beneficia de

otro para que haya interdependencia entre ellos para gloria de Dios.

Vv. 10—18.
El templo fue edificado principalmente con las riquezas y trabajos de los gentiles,

lo que tipifica el llamarlos a ser parte de la iglesia. Salomón mandó y ellos trajeron piedras costosas

para el cimiento. Cristo que es puesto como el fundamento, es una piedra escogida y preciosa.

Nosotros debemos echar nuestro fundamento con firmeza, y depositar la mayor parte de las penas

en aquella parte de nuestra fe que yacen fuera de la vista de los hombres. Bienaventurados los que,

como piedras vivas, van siendo edificados en una casa espiritual para habitación de Dios en el

Espíritu. ¿Quién de nosotros edificará la casa del Señor?

 

1ra. de Reyes CAPITULO 5

1ra. de Reyes

Capítulo 05

5:1 Hiram rey de Tiro envió también sus siervos a Salomón, luego que oyó que lo habían ungido por rey en lugar de su padre; porque Hiram siempre había amado a David.
5:2 Entonces Salomón envió a decir a Hiram:
5:3 Tú sabes que mi padre David no pudo edificar casa al nombre de Jehová su Dios, por las guerras que le rodearon, hasta que Jehová puso sus enemigos bajo las plantas de sus pies.
5:4 Ahora Jehová mi Dios me ha dado paz por todas partes; pues ni hay adversarios, ni mal que temer.
5:5 Yo, por tanto, he determinado ahora edificar casa al nombre de Jehová mi Dios, según lo que Jehová habló a David mi padre, diciendo: Tu hijo, a quien yo pondré en lugar tuyo en tu trono, él edificará casa a mi nombre.
5:6 Manda, pues, ahora, que me corten cedros del Líbano; y mis siervos estarán con los tuyos, y yo te daré por tus siervos el salario que tú dijeres; porque tú sabes bien que ninguno hay entre nosotros que sepa labrar madera como los sidonios.
5:7 Cuando Hiram oyó las palabras de Salomón, se alegró en gran manera, y dijo: Bendito sea hoy Jehová, que dio hijo sabio a David sobre este pueblo tan grande.
5:8 Y envió Hiram a decir a Salomón: He oído lo que me mandaste a decir; yo haré todo lo que te plazca acerca de la madera de cedro y la madera de ciprés.
5:9 Mis siervos la llevarán desde el Líbano al mar, y la enviaré en balsas por mar hasta el lugar que tú me señales, y allí se desatará, y tú la tomarás; y tú cumplirás mi deseo al dar de comer a mi familia.
5:10 Dio, pues, Hiram a Salomón madera de cedro y madera de ciprés, toda la que quiso.
5:11 Y Salomón daba a Hiram veinte mil coros de trigo para el sustento de su familia, y veinte coros de aceite puro; esto daba Salomón a Hiram cada año.
5:12 Jehová, pues, dio a Salomón sabiduría como le había dicho; y hubo paz entre Hiram y Salomón, e hicieron pacto entre ambos.
5:13 Y el rey Salomón decretó leva en todo Israel, y la leva fue de treinta mil hombres,
5:14 los cuales enviaba al Líbano de diez mil en diez mil, cada mes por turno, viniendo así a estar un mes en el Líbano, y dos meses en sus casas; y Adoniram estaba encargado de aquella leva.
5:15 Tenía también Salomón setenta mil que llevaban las cargas, y ochenta mil cortadores en el monte;
5:16 sin los principales oficiales de Salomón que estaban sobre la obra, tres mil trescientos, los cuales tenían a cargo el pueblo que hacía la obra.
5:17 Y mandó el rey que trajesen piedras grandes, piedras costosas, para los cimientos de la casa, y piedras labradas.
5:18 Y los albañiles de Salomón y los de Hiram, y los hombres de Gebal, cortaron y prepararon la madera y la cantería para labrar la casa.