Levítico 13
Introducción:
A. La lepra causa la descomposición del cuerpo, no solamente de la piel sino de los miembros. Se describe como la "muerte viviente".
B. Los leprosos fueron tratados como si fueran muertos:
1. 13:45, "Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados y su cabeza descubierta ..." Compárese 10:6. Eran señales de duelo por los muertos.
2. Núm. 12:12, "No quede ella (María) ahora como el que nace muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne".
3. Ezeq. 24:16, 17, "Hijo de hombre, he aquí que yo te quito de golpe el deleite de tus ojos; no endeches, ni llores, ni corran tus lágrimas. Reprime el suspirar, no hagas luto de mortuorios; ata tu turbante sobre ti, y pon tus zapatos en tus pies, y no te cubras con rebozo, ni comas pan de enlutados".
C. Varios textos en el Nuevo Testamento dicen que Cristo "limpió" leprosos (Mateo 8:1-4; 10:8; 11:5). Lo que los leprosos necesitaban más era la limpieza. Por causa de la lepra quedaban excluidos de la comunión con Dios. Es cierto que Jesús los sanó; dice Luc. 5:13, "Y al instante la lepra se fue de él", pero en este mismo texto nótese lo que el leproso dijo: "Señor, si quieres, puedes limpiarme". Jesús le dijo: "Sé limpio". Luego al sanarle Jesús le dijo: "muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación, según mandó Moisés, para testimonio a ellos"; es decir, aún después de sanarle Jesús le envió al sacerdote para ser pronunciado limpio (solamente el sacerdote pudo hacerlo) para poder ser restaurado a su familia y al pueblo de Dios.
D. La lepra fue castigo de Dios en ocasiones:
1. María, Núm. 12:10.
2. Giesi, 2 Reyes 5:27.
3. Uzías, 2 Crón. 26:21.
13:2, 3 -- "Cuando el hombre tuviere en la piel de su cuerpo hinchazón, o erupción, o mancha blanca, y hubiere en la piel de su cuerpo como llaga de lepra ... si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más profunda que la piel de la carne, llaga de lepra es".
A. Las características sobresalientes de la lepra: 1) - mancha blanca, 2) - el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, 3) - y pareciere la llaga más profunda que la piel de la carne.
B. Se compara con la nieve en Ex. 4:6; Núm. 12:10 y 2 Reyes 5:27.
C. El término hebreo ("Tsara'ath") fue más amplio que nuestra palabra "lepra", como se nota en los vers. 18-37.
D. El sacerdote no era doctor; no curaba la lepra. Tenía que examinar la gente y "declarar" (ver. 3) a alguno inmundo si tenía la lepra.
1. Esto demuestra que la lepra no es demasiado contagiosa; la razón de apartar al leproso no era por eso, sino porque la lepra contaminaba. El que lo tocara quedaba inmundo.
2. Sin embargo, la separación de los leprosos sí tiene razón higiénica y sanitaria.
3. Pero el énfasis en la ley de Moisés era religioso, y la función del sacerdote era función religiosa (y no de médico). Le tocó al sacerdote "declarar" la persona "inmunda" o "limpia" y, por lo tanto, que podía acercarse a Dios o que no podía.
E. El sacerdote podía "mirar" solamente; Jesús pudo "limpiar". La ley descubría el pecado; Jesús cubrió el pecado.
13:4-6 -- "encerrará al llagado por siete días ... le volverá a encerrar por otros siete días".
A. No obstante lo inconveniente de la detención de alguno, si había posibilidad de que tuviera lepra, era encerrado. Posiblemente no la tuviera, pero el descubrimiento de la lepra requería examen tras examen, semana tras semana, lo cual indicaba lo difícil de estar seguro de no tenerla.
B. La responsabilidad del sacerdote era grande. Si en dado caso él se equivocaba, declarando que el hombre limpio estaba inmundo, el inocente sufría, pero si se equivocaba declarando que el hombre inmundo estaba limpio, esto podía resultar en contaminar a muchos, los cuales probablemente llegarían a acercarse a Dios en su inmundicia. Por lo tanto, el sacerdote tenía que usar mucho cuidado, y no podía hacer acepción de personas.
C. Es de igual importancia hoy en día descubrir el pecado porque éste nos contamina y separa de Dios. Nos urge descubrir y limpiar toda mancha (Efes. 5:27). ¿No debe la iglesia tener la misma diligencia para descubrir y corregir el pecado al igual que el sacerdote levítico la tenía con respecto a la lepra?
13:7 -- "Pero si se extendiere la erupción en la piel después que él se mostró al sacerdote para ser limpio, deberá mostrarse otra vez al sacerdote".
A. Debía hacerlo voluntariamente. Era necesaria la cooperación de todos para evitar la contaminación.
B. Asimismo todo miembro de la iglesia debe ser sincero en descubrir y corregir el pecado en su vida, para salvar su alma y para no contaminar la iglesia (1 Cor. 5:6).
13:11 -- "no le encerrará, porque es inmundo". Cuando aparecían las características de la lepra, la persona se declaraba "inmunda", porque en este caso no había duda alguna.
13:12, 13 -- "cubierto todo su cuerpo". En ciertos casos la lepra se acababa sola; cubre el cuerpo entero -- "toda la piel del llagado desde la cabeza hasta sus pies" -- y deja de ser activa. Cuando sucedía esto, la persona era declarada limpia, porque la lepra había secado y no había "carne viva" (ver. 14). "Mas el día que apareciera en él la carne viva, será inmundo", porque esto indicaba que la lepra había vuelto a ser activa.
13:18-28 -- Esta sección trata acerca de otras condiciones de la piel que podían terminar siendo lepra. Se había de examinar tal condición en la misma manera ya prescrita, buscando los mismos síntomas. Nótese el ver. 22: "Y si se fuere extendiendo por la piel"; se refiere a otro factor sospechoso y la conclusión sería que "es llaga" (lepra). La cuarentena duraría por una semana (vers. 26-28).
13:29-37 -- La lepra en la cabeza o barba. En este caso la cuarentena podía durar por dos semanas. Al terminar la primera semana, "le hará que se rasure pero no rasurará el lugar afectado" (ver. 33), si no daba evidencia de haberse extendido.
13:39 -- "es empeine ... está limpia la persona". Otra vez se ve lo importante del escrutinio del sacerdote quien tenía que estudiar detenidamente cada caso.
13:40, 41 -- "Y el hombre, cuando se le cayere el cabello ...", otra situación sospechosa. El hombre podía ser "calvo, pero limpio".
13:45 -- "Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡Inmundo!"
A. Cuando el sacerdote lo había declarado inmundo, el afligido también estaba obligado a declararse a sí mismo inmundo. Debía pregonar "¡Inmundo!" para advertir a todo el mundo y se evitara todo contacto con él.
B. "Vestidos rasgados ... cabeza descubierta ... embozado" eran señales de luto. Véase la Introducción al cap. 13. Otro texto sobre el asunto, aunque éste no trata acerca de la lepra, es Lam. 4:15.
C. ¿Cómo nos parecería si todo pecador tuviera que gritar "¡Inmundo!"? Los leprosos tenían que reconocer que eran leprosos, pero ¿cuántos pecadores reconocen que son pecadores? Actualmente el pecado ni siquiera se clasifica como pecado, porque no ofende a la mayoría de la gente. Si nadie se baña, nadie huele.
13:47-59 -- La palabra traducida "lepra" es la palabra hebrea tsara'ath. Las descripciones de lo que se llama "lepra" en los capítulos 13 y 14 incluyen cosas que serían designados ahora por otros nombres. La palabra hebrea es una palabra más amplia que nuestra palabra "lepra". Dice 13:55, "es corrosión penetrante" y probablemente se refiere al moho, hongo parásito, etc.
Al Estudio Anterior: Notas sobre Levítico - Capítulo 12 Comentarios Index Al Siguiente Estudio: Notas sobre Levítico - Capítulo 14
jueves, febrero 17
LEVITICO CAPITULO 13
Levítico 13
1Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo: 2Cuando el hombre tuviere en la piel de su carne hinchazón, ó postilla, ó mancha blanca, y hubiere en la piel de su carne como llaga de lepra, será traído á Aarón el sacerdote, ó á uno de los sacerdotes sus hijos: 3Y el sacerdote mirará la llaga en la piel de la carne: si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más hundida que la tez de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocerá, y le dará por inmundo. 4Y si en la piel de su carne hubiere mancha blanca, pero no pareciere más hundida que la tez, ni su pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado por siete días; 5Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y si la llaga a su parecer se hubiere estancado, no habiéndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volverá á encerrar por otros siete días. 6Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote lo dará por limpio: era postilla; y lavará sus vestidos, y será limpio. 7Mas si hubiere ido creciendo la postilla en la piel, después que fué mostrado al sacerdote para ser limpio, será visto otra vez del sacerdote: 8Y si reconociéndolo el sacerdote, ve que la postilla ha crecido en la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es lepra. 9Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído al sacerdote; 10Y el sacerdote mirará, y si pareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la carne viva, 11Lepra es envejecida en la piel de su carne; y le dará por inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo. 12Mas si brotare la lepra cundiendo por el cutis, y ella cubriere toda la piel del llagado desde su cabeza hasta sus pies, á toda vista de ojos del sacerdote; 13Entonces el sacerdote le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dará por limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y él es limpio. 14Mas el día que apareciere en él la carne viva, será inmundo. 15Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo dará por inmundo. Es inmunda la carne viva: es lepra. 16Mas cuando la carne viva se mudare y volviere blanca, entonces vendrá al sacerdote; 17Y el sacerdote mirará, y si la llaga se hubiere vuelto blanca, el sacerdote dará por limpio al que tenía la llaga, y será limpio.
18Y cuando en la carne, en su piel, hubiere apostema, y se sanare, 19Y sucediere en el lugar de la apostema tumor blanco, ó mancha blanca embermejecida, será mostrado al sacerdote: 20Y el sacerdote mirará; y si pareciere estar más baja que su piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, darálo el sacerdote por inmundo: es llaga de lepra que se originó en la apostema. 21Y si el sacerdote la considerare, y no pareciere en ella pelo blanco, ni estuviere más baja que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote lo encerrará por siete días: 22Y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga. 23Empero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, que no haya cundido, es la costra de la apostema; y el sacerdote lo dará por limpio. 24Asimismo cuando la carne tuviere en su piel quemadura de fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, bermejiza ó blanca, 25El sacerdote la mirará; y si el pelo se hubiere vuelto blanco en la mancha, y pareciere estar más hundida que la piel, es lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote declarará al sujeto inmundo, por ser llaga de lepra. 26Mas si el sacerdote la mirare, y no pareciere en la mancha pelo blanco, ni estuviere más baja que la tez, sino que está oscura, le encerrará el sacerdote por siete días; 27Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá: si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga de lepra. 28Empero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido en la piel, sino que está oscura, hinchazón es de la quemadura: darálo el sacerdote por limpio; que señal de la quemadura es. 29Y al hombre ó mujer que le saliere llaga en la cabeza, ó en la barba, 30El sacerdote mirará la llaga; y si pareciere estar más profunda que la tez, y el pelo en ella fuera rubio y adelgazado, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es tiña, es lepra de la cabeza ó de la barba. 31Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña, y no pareciere estar más profunda que la tez, ni fuere en ella pelo negro, el sacerdote encerrará al llagado de la tiña por siete días: 32Y al séptimo día el sacerdote mirará la llaga: y si la tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo rubio, ni pareciere la tiña más profunda que la tez, 33Entonces lo trasquilarán, mas no trasquilarán el lugar de la tiña: y encerrará el sacerdote al que tiene la tiña por otros siete días. 34Y al séptimo día mirará el sacerdote la tiña; y si la tiña no hubiere cundido en la piel, ni pareciere estar más profunda que la tez, el sacerdote lo dará por limpio; y lavará sus vestidos, y será limpio. 35Empero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel después de su purificación, 36Entonces el sacerdote la mirará; y si la tiña hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo rubio, es inmundo. 37Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él está limpio, y por limpio lo dará el sacerdote.
38Asimismo el hombre ó mujer, cuando en la piel de su carne tuviere manchas, manchas blancas, 39El sacerdote mirará: y si en la piel de su carne parecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brotó en la piel, está limpia la persona. 40Y el hombre, cuando se le pelare la cabeza, es calvo, mas limpio. 41Y si á la parte de su rostro se le pelare la cabeza, es calvo por delante, pero limpio. 42Mas cuando en la calva ó en la antecalva hubiere llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva ó en su antecalva. 43Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva ó en su antecalva, como el parecer de la lepra de la tez de la carne, 44Leproso es, es inmundo; el sacerdote lo dará luego por inmundo; en su cabeza tiene su llaga. 45Y el leproso en quien hubiere llaga, sus vestidos serán deshechos y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡inmundo! 46Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro: habitará solo; fuera del real será su morada.
47Y cuando en el vestido hubiere plaga de lepra, en vestido de lana, ó en vestido de lino; 48O en estambre ó en trama, de lino ó de lana, ó en piel, ó en cualquiera obra de piel; 49Y que la plaga sea verde, ó bermeja, en vestido ó en piel, ó en estambre, ó en trama, ó en cualquiera obra de piel; plaga es de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote. 50Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará la cosa plagada por siete días. 51Y al séptimo día mirará la plaga: y si hubiere cundido la plaga en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en piel, ó en cualquiera obra que se hace de pieles, lepra roedora es la plaga; inmunda será. 52Será quemado el vestido, ó estambre ó trama, de lana ó de lino, ó cualquiera obra de pieles en que hubiere tal plaga; porque lepra roedora es; al fuego será quemada. 53Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya extendido en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en cualquiera obra de pieles; 54Entonces el sacerdote mandará que laven donde está la plaga, y lo encerrará otra vez por siete días. 55Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere lavada; y si pareciere que la plaga no ha mudado su aspecto, bien que no haya cundido la plaga, inmunda es; la quemarás al fuego; corrosión es penetrante, esté lo raído en la haz ó en el revés de aquella cosa. 56Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha oscurecido después que fué lavada, la cortará del vestido, ó de la piel, ó del estambre, ó de la trama. 57Y si apareciere más en el vestido, ó estambre, ó trama, ó en cualquiera cosa de pieles, reverdeciendo en ella, quemarás al fuego aquello donde estuviere la plaga. 58Empero el vestido, ó estambre, ó trama, ó cualquiera cosa de piel que lavares, y que se le quitare la plaga, lavarse ha segunda vez, y entonces será limpia. 59Esta es la ley de la plaga de la lepra del vestido de lana ó de lino, ó del estambre, ó de la trama, ó de cualquiera cosa de piel, para que sea dada por limpia ó por inmunda.
1Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo: 2Cuando el hombre tuviere en la piel de su carne hinchazón, ó postilla, ó mancha blanca, y hubiere en la piel de su carne como llaga de lepra, será traído á Aarón el sacerdote, ó á uno de los sacerdotes sus hijos: 3Y el sacerdote mirará la llaga en la piel de la carne: si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más hundida que la tez de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocerá, y le dará por inmundo. 4Y si en la piel de su carne hubiere mancha blanca, pero no pareciere más hundida que la tez, ni su pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado por siete días; 5Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y si la llaga a su parecer se hubiere estancado, no habiéndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volverá á encerrar por otros siete días. 6Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote lo dará por limpio: era postilla; y lavará sus vestidos, y será limpio. 7Mas si hubiere ido creciendo la postilla en la piel, después que fué mostrado al sacerdote para ser limpio, será visto otra vez del sacerdote: 8Y si reconociéndolo el sacerdote, ve que la postilla ha crecido en la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es lepra. 9Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído al sacerdote; 10Y el sacerdote mirará, y si pareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la carne viva, 11Lepra es envejecida en la piel de su carne; y le dará por inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo. 12Mas si brotare la lepra cundiendo por el cutis, y ella cubriere toda la piel del llagado desde su cabeza hasta sus pies, á toda vista de ojos del sacerdote; 13Entonces el sacerdote le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dará por limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y él es limpio. 14Mas el día que apareciere en él la carne viva, será inmundo. 15Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo dará por inmundo. Es inmunda la carne viva: es lepra. 16Mas cuando la carne viva se mudare y volviere blanca, entonces vendrá al sacerdote; 17Y el sacerdote mirará, y si la llaga se hubiere vuelto blanca, el sacerdote dará por limpio al que tenía la llaga, y será limpio.
18Y cuando en la carne, en su piel, hubiere apostema, y se sanare, 19Y sucediere en el lugar de la apostema tumor blanco, ó mancha blanca embermejecida, será mostrado al sacerdote: 20Y el sacerdote mirará; y si pareciere estar más baja que su piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, darálo el sacerdote por inmundo: es llaga de lepra que se originó en la apostema. 21Y si el sacerdote la considerare, y no pareciere en ella pelo blanco, ni estuviere más baja que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote lo encerrará por siete días: 22Y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga. 23Empero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, que no haya cundido, es la costra de la apostema; y el sacerdote lo dará por limpio. 24Asimismo cuando la carne tuviere en su piel quemadura de fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, bermejiza ó blanca, 25El sacerdote la mirará; y si el pelo se hubiere vuelto blanco en la mancha, y pareciere estar más hundida que la piel, es lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote declarará al sujeto inmundo, por ser llaga de lepra. 26Mas si el sacerdote la mirare, y no pareciere en la mancha pelo blanco, ni estuviere más baja que la tez, sino que está oscura, le encerrará el sacerdote por siete días; 27Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá: si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga de lepra. 28Empero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido en la piel, sino que está oscura, hinchazón es de la quemadura: darálo el sacerdote por limpio; que señal de la quemadura es. 29Y al hombre ó mujer que le saliere llaga en la cabeza, ó en la barba, 30El sacerdote mirará la llaga; y si pareciere estar más profunda que la tez, y el pelo en ella fuera rubio y adelgazado, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es tiña, es lepra de la cabeza ó de la barba. 31Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña, y no pareciere estar más profunda que la tez, ni fuere en ella pelo negro, el sacerdote encerrará al llagado de la tiña por siete días: 32Y al séptimo día el sacerdote mirará la llaga: y si la tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo rubio, ni pareciere la tiña más profunda que la tez, 33Entonces lo trasquilarán, mas no trasquilarán el lugar de la tiña: y encerrará el sacerdote al que tiene la tiña por otros siete días. 34Y al séptimo día mirará el sacerdote la tiña; y si la tiña no hubiere cundido en la piel, ni pareciere estar más profunda que la tez, el sacerdote lo dará por limpio; y lavará sus vestidos, y será limpio. 35Empero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel después de su purificación, 36Entonces el sacerdote la mirará; y si la tiña hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo rubio, es inmundo. 37Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él está limpio, y por limpio lo dará el sacerdote.
38Asimismo el hombre ó mujer, cuando en la piel de su carne tuviere manchas, manchas blancas, 39El sacerdote mirará: y si en la piel de su carne parecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brotó en la piel, está limpia la persona. 40Y el hombre, cuando se le pelare la cabeza, es calvo, mas limpio. 41Y si á la parte de su rostro se le pelare la cabeza, es calvo por delante, pero limpio. 42Mas cuando en la calva ó en la antecalva hubiere llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva ó en su antecalva. 43Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva ó en su antecalva, como el parecer de la lepra de la tez de la carne, 44Leproso es, es inmundo; el sacerdote lo dará luego por inmundo; en su cabeza tiene su llaga. 45Y el leproso en quien hubiere llaga, sus vestidos serán deshechos y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡inmundo! 46Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro: habitará solo; fuera del real será su morada.
47Y cuando en el vestido hubiere plaga de lepra, en vestido de lana, ó en vestido de lino; 48O en estambre ó en trama, de lino ó de lana, ó en piel, ó en cualquiera obra de piel; 49Y que la plaga sea verde, ó bermeja, en vestido ó en piel, ó en estambre, ó en trama, ó en cualquiera obra de piel; plaga es de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote. 50Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará la cosa plagada por siete días. 51Y al séptimo día mirará la plaga: y si hubiere cundido la plaga en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en piel, ó en cualquiera obra que se hace de pieles, lepra roedora es la plaga; inmunda será. 52Será quemado el vestido, ó estambre ó trama, de lana ó de lino, ó cualquiera obra de pieles en que hubiere tal plaga; porque lepra roedora es; al fuego será quemada. 53Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya extendido en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en cualquiera obra de pieles; 54Entonces el sacerdote mandará que laven donde está la plaga, y lo encerrará otra vez por siete días. 55Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere lavada; y si pareciere que la plaga no ha mudado su aspecto, bien que no haya cundido la plaga, inmunda es; la quemarás al fuego; corrosión es penetrante, esté lo raído en la haz ó en el revés de aquella cosa. 56Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha oscurecido después que fué lavada, la cortará del vestido, ó de la piel, ó del estambre, ó de la trama. 57Y si apareciere más en el vestido, ó estambre, ó trama, ó en cualquiera cosa de pieles, reverdeciendo en ella, quemarás al fuego aquello donde estuviere la plaga. 58Empero el vestido, ó estambre, ó trama, ó cualquiera cosa de piel que lavares, y que se le quitare la plaga, lavarse ha segunda vez, y entonces será limpia. 59Esta es la ley de la plaga de la lepra del vestido de lana ó de lino, ó del estambre, ó de la trama, ó de cualquiera cosa de piel, para que sea dada por limpia ó por inmunda.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)