viernes, mayo 11

COMENTARIO DE 2 DE SAMUEL CAPITULO 6

CAPÍTULO VI
Versículos 1—5. El arca sale de Quiriat-jearim. 6—11. Uza muere por tocar el arca—Bendición
para Obed-edom. 12—19. David lleva el arca a Sion. 20—23. La mala conducta de Mical.
Vv. 1—5. Dios está presente en el alma de su pueblo, cuando quieren las señales externas de su
presencia, pero ahora que David está instalado en el trono, empieza a revivir la honra del arca.
Aprendamos de esto a pensar y hablar de Dios con altura; y a pensar y hablar con honra de las
sagradas ordenanzas, que son para nosotros lo que el arca era para Israel, la señal de la presencia de
Dios, Mateo xxviii, 20. Cristo es nuestro Arca; en y por Él manifiesta Dios su favor y acepta
nuestras oraciones y alabanzas. El arca tipifica especialmente a Cristo y su mediación, en la que se
despliega el nombre de Jehová y todas sus glorias. Los sacerdotes debían llevar el arca sobre sus
hombros. Los filisteos pueden llevar el arca en un carro sin sufrir por eso, pero si los israelitas lo
hicieren de esa manera, sería para su propio peligro, porque esto no era lo dispuesto por Dios.
Vv. 6—11. Uza fue muerto de un solo golpe por tocar el arca. Dios vio presunción e
irreverencia en el corazón de Uza. La familiaridad con lo más digno de reverencia, sirve muy bien
para despertar el desprecio. Si fue un crimen tan grande que alguien tocara el arca del pacto, sin
tener derecho a hacerlo, ¿qué será de los que pretenden tener los privilegios del pacto sin vivir a laaltura de este? —Obed-edom abrió sus puertas sin miedo, sabiendo que el arca era sabor de muerte
para muerte sólo para los que la trataban en forma incorrecta. La misma mano que castigó la
orgullosa presunción de Uza, recompensó a la osadía humilde de Obed-edom. Que nadie piense lo
peor del evangelio por los juicios de quienes lo rechazan, antes bien considere las bendiciones que
trae a todos los que lo reciben. Los jefes de familia sean estimulados a preservar la religión en su
familia. Es bueno vivir en una familia que recibe al arca, porque todo lo que la rodee andará mejor.
Vv. 12—19. Se hizo evidente que era bienaventurado el hombre que tenía el arca cerca suyo.
Cristo es sin duda piedra de tropiezo, y Roca de escándalo para los desobedientes pero para los que
creen, Él es la Piedra del ángulo, elegida, preciosa, 1 Pedro ii, 6–8. Seamos religiosos. ¿Es el arca
una bendición para las casas de otros? Nosotros podemos tenerla, con su bendición, sin robársela a
nuestros vecinos. —David ofreció sacrificios a Dios al partir. Probablemente nos vaya bien en
nuestros esfuerzos cuando empecemos con Dios y diligentemente busquemos estar en paz con Él.
Somos tan indignos y nuestro servicio tan contaminado, que todo nuestro gozo en Dios debe
relacionarse con el arrepentimiento y la fe en la sangre expiatoria del Redentor. David estaba
presente con grandes expresiones de gozo. Debemos servir a Dios con todo nuestro cuerpo y alma,
y con todo don y poder que poseamos. En esta ocasión David dejó de lado sus ropajes reales y se
puso una simple túnica de lino. David oró con el pueblo y por ellos, y como profeta los bendijo
solemnemente en el nombre de Señor.
Vv. 20—23. David regresó para bendecir su casa, para orar con ellos y por ellos, y para ofrecer
su acción de gracias familiar por esta misericordia nacional. Trabajo de ángeles es adorar a Dios y,
ciertamente no puede rebajar al más grande de los hombres. —Pero ni siquiera los palacios de los
príncipes están exentos de problemas familiares. Los ejercicios de la religión puede parecer mal a
ojos de quienes tienen poca o ninguna religión en sí mismos. Si nos presentamos ante Dios
aprobados en lo que hacemos en religión, y lo hacemos delante del Señor, no tenemos que prestar
oídos a los reproches. La piedad tendrá su elogio: no seamos indiferentes, no temamos ni nos
avergoncemos al reconocerlo. David se contentó con justificarse y no reprochó ni culpó la
insolencia de Mical, pero Dios la castigó. Dios honrará a quienes le honran, pero serán poco
estimados los que lo desprecian a Él, a sus siervos y su servicio.

2da. de Samuel

2da. de Samuel

Capítulo 06

6:1 David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, treinta mil.
6:2 Y se levantó David y partió de Baala de Judá con todo el pueblo que tenía consigo, para hacer pasar de allí el arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los ejércitos, que mora entre los querubines.
6:3 Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en el collado; y Uza y Ahío, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo.
6:4 Y cuando lo llevaban de la casa de Abinadab, que estaba en el collado, con el arca de Dios, Ahío iba delante del arca.
6:5 Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos.
6:6 Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque los bueyes tropezaban.
6:7 Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.
6:8 Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza, y fue llamado aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy.
6:9 Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová?
6:10 De modo que David no quiso traer para sí el arca de Jehová a la ciudad de David; y la hizo llevar David a casa de Obed-edom geteo.
6:11 Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa.
6:12 Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David.
6:13 Y cuando los que llevaban el arca de Dios habían andado seis pasos, él sacrificó un buey y un carnero engordado.
6:14 Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino.
6:15 Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta.
6:16 Cuando el arca de Jehová llegó a la ciudad de David, aconteció que Mical hija de Saúl miró desde una ventana, y vio al rey David que saltaba y danzaba delante de Jehová; y le menospreció en su corazón.
6:17 Metieron, pues, el arca de Jehová, y la pusieron en su lugar en medio de una tienda que David le había levantado; y sacrificó David holocaustos y ofrendas de paz delante de Jehová.
6:18 Y cuando David había acabado de ofrecer los holocaustos y ofrendas de paz, bendijo al pueblo en el nombre de Jehová de los ejércitos.
6:19 Y repartió a todo el pueblo, y a toda la multitud de Israel, así a hombres como a mujeres, a cada uno un pan, y un pedazo de carne y una torta de pasas. Y se fue todo el pueblo, cada uno a su casa.
6:20 Volvió luego David para bendecir su casa; y saliendo Mical a recibir a David, dijo: ¡Cuán honrado ha quedado hoy el rey de Israel, descubriéndose hoy delante de las criadas de sus siervos, como se descubre sin decoro un cualquiera!
6:21 Entonces David respondió a Mical: Fue delante de Jehová, quien me eligió en preferencia a tu padre y a toda tu casa, para constituirme por príncipe sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel. Por tanto, danzaré delante de Jehová.
6:22 Y aun me haré más vil que esta vez, y seré bajo a tus ojos; pero seré honrado delante de las criadas de quienes has hablado.
6:23 Y Mical hija de Saúl nunca tuvo hijos hasta el día de su muerte.