Juan 10
10:1 De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta -- En este discurso Jesús sigue pronunciando juicio (9:39-41) sobre los judíos (los líderes). Los fariseos y escribas profesaban ser los únicos oficiales (pastores) y guías del pueblo (9:24, 29). Acababan de hacer uso de su autoridad al expulsar al ciego que fue sanado (9:34), pero Jesús vino al mundo para que los que profesaran ver fueran cegados (9:39). Lo que Jesús dice ahora (10:1-18) va dirigido a ellos. Desde luego, el que entra por la puerta es el verdadero pastor (10:2), y los que no entran por la puerta son falsos pastores. Se refiere a los fariseos y escribas (Mat. 15:14, los guías ciegos). Dios no autorizaba su conducta (Mat. 23) ni sus tradiciones humanas (Mat. 15:8, 9). No podían, pues, guiar las ovejas a través de la puerta.
-- en el redil de las ovejas, -- (aule, un patio abierto delante de una casa; luego, un cercado a cielo abierto ... El redil estaba rodeado por lo general por un muro de piedra, Nm 32:16, y se situaba preferiblemente cerca de un pozo, Ex 2:16; Sal 23:2, y a menudo era protegido por una torre, 2 Cr 26:10; Mi 4:8" (WEV).
-- sino que sube por otra parte, -- Por encima de la pared. Jesús fue enviado por el Padre, y los líderes de los judíos, a quiénes Jesús se dirigía, habían venido de su padre el diablo (8:44).
-- ése es ladrón y salteador (leistes, 12:6, Judas; 18:40, Barrabás; Mat. 27:38, 44, los "ladrones" que fueron crucificados con Jesús; el salteador que usa violencia para robar). -- En el Antiguo Testamento hay muchos textos que hablan de falsos maestros (Ezeq. 34:1-7; Jer. 33:1-6; Zac. 11:4-11) y otros textos hablan de Dios como el Pastor fiel (Sal. 23;; 80:1, etc.), como también profetizaron del Mesías como el Pastor del pueblo de Dios (Ezeq. 37:24).
Hay que notar la relación de las figuras del capítulo 10 con la narración del capítulo anterior: como falsos pastores los fariseos trataron al que nació ciego con crueldad; por eso, fueron juzgados como ciegos por Jesús. Por causa de su carácter malvado, estos guías, eran clasificados como ladrones y salteadores. Por causa de la falta de amor de ellos por las ovejas, Jesús habla del amor que El tiene por las ovejas, y que El da su vida por ellas. Ellos indicaron que querían dar muerte a Jesús; por eso, El dijo que nadie le quitaba la vida, sino que El mismo la daba.
10:2 Mas el que entra por la puerta, el (un) pastor (poimen) de las ovejas es. -- No el pastor, sino un pastor, porque no se describe la persona sino el carácter. Jesús había explicado repetidas veces que El había descendido del Padre (8:23, 42, 44; 9:30, 32, 33, 36).
En esta alegoría (10:6) el rebaño es la iglesia, Cristo es la puerta y también el Buen Pastor, el Pastor legítimo (10:11, 14; 1 Ped. 2:25; 5:4; Heb. 13:20. 14).
A los ancianos u obispos se les llaman pastores (Hech. 20:28; 1 Ped. 5:3).
10:3 A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; -- El bautista A. T. Robertson dice, "Oyen su voz. Oír y obedecer (versículo 27)". Véase 5:25, notas. Si los bautistas y otros calvinistas pueden entender que oír quiere decir oír y obedecer, ¿por qué no pueden entender que creer quiere decir creer y obedecer? Esta es la gran inconsecuencia de los calvinistas que enseñan que el hombre se salva por la fe sola.
-- y a sus ovejas llama por nombre, -- Hasta la fecha los pastores orientales dan nombres a las ovejas. Los pastores de una congregación deben conocer bien a los miembros.
-- y las saca. -- Las saca yendo delante de ellas.
10:4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, -- No las expulsa sin causa como los fariseos expulsaron al que nació ciego, sino que las saca para guiarles a los "delicados pastos" y a "las aguas de reposo" (Sal. 23:2).
-- va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. -- Los pastores no son vaqueros, porque las ovejas no son vacas. Lamentablemente hay pastores que no han entendido esto. Los fieles pastores saben que solamente tienen que guiar por medio de su ejemplo (1 Ped. 5:3) y la sana doctrina para que las fieles ovejas le sigan.
10:5 Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. -- Los extraños eran los escribas y los fariseos. Los extraños no van delante de las ovejas, sino que como tiranos las sujetan y controlan. "Al ver las multitudes, (Jesús) tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor" (Mat. 9:36). La gente tenía miedo de sus líderes religiosos (9:22) y se sometía a ellos, pero no les seguían como ovejas siguen a sus amados pastores.
En una ocasión un visitante en Palestina dijo a uno de los pastores que las ovejas no seguían la voz del pastor, sino que le seguían porque conocían su vestido. Entonces el pastor cambió su ropa con el visitante y cuando éste llamó a las ovejas, no le hicieron caso, pero cuando el pastor les llamó se acercaron a él (BWJ).
Los que siguen al Señor no serán engañados por falsos pastores. "Huirán como si se tratara del lobo o de la plaga" (ATR). Es indispensable que con mucha instrucción todo discípulo sea confirmado en la fe (Hech. 14:22; Col. 2:7, "arraigados y sobreedificados en él, confirmados en la fe"), para no ser como "niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina" (Efes. 4:13). Es triste decirlo pero muchas almas inestables sí conocen la voz de extraños y han caído en error: algunos han aceptado doctrinas del calvinismo, otros han aceptado los errores del institucionalismo y la centralización de los fondos de muchas iglesias en una iglesia patrocinadora, otros han aceptado las doctrinas de conveniencia con respecto al divorcio y segundas nupcias, y aun otros han aceptado los errores de los que prohíben que la iglesia tenga clases bíblicas o que use copitas para repartir el fruto de la vid.
10:6 Esta alegoría -- paroimian, 16:25, 29; proverbio, 2 Ped. 2:22; pero aquí alegoría es la traducción correcta. (Juan no emplea la voz parábola).
-- les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía. -- ¿Por qué no entendieron? Eran muy orgullosos. Tenían un concepto muy alto de sí mismos y de su conocimiento (7:49). Jesús preguntó a Nicodemo, "¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?" (3:10). "La idea del cuidado amoroso era tan ajena a la naturaleza de los fariseos que ellos no podían comprender las figuras que expresaban tal pensamiento" (JWM). Aun cuando Jesús no les habló en lenguaje figurado no le entendieron (8:43), porque para ellos la enseñanza de Jesús era como un idioma extranjero. No entendieron porque no vieron con sus ojos, ni oyeron con sus oídos, etc. (Mat. 13:15). No entendieron porque "el velo está puesto sobre el corazón de ellos" (2 Cor. 3:15).
10:7 Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas (Hech. 4:12). -- Puesto que no entendieron, Jesús les habla con toda claridad, afirmando su autoridad divina, y que El es la única entrada al Padre (14:6; Efes. 2:18; Heb. 10:20), porque El daría su vida por las ovejas (10:11, 17, 18). Al revelar al Padre y su voluntad y al dar su vida por las ovejas Jesús abrió la puerta para que todos puedan entrar en comunión con Dios.
¿Está abierta esta puerta o cerrada? Está abierta para los ciegos (los humildes como el que nació ciego, 9:35-38), pero cerrada para los que pensaban que ya veían (9:39).
10:8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; -- desde luego, no se refiere a Moisés y los profetas, sino a los pastores falsos mencionados tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento. A través de los siglos ellos han profesado ser los pastores de Israel, pero Ezeq. (cap. 34) denuncia a los tales como falsos pastores que se apacientan a sí mismos (34:2). Jesús les acusó de ser "ciegos guías" que devoraban "las casas de las viudas" (Mat. 23:14).
Pero estos creían que no solamente venían antes de Cristo en cuanto al tiempo, sino que también creían que venían antes de El en cuanto a su autoridad. Lo mismo se puede decir de todos los que fundan religiones, porque de igual manera rehúsan someterse a Cristo.
Entre los ladrones y salteadores había hombres que profesaban ser pastores (Mat. 7:15; Hech. 20:19) pero las ovejas no les hicieron caso (LBLA).
10:9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará (para protección y seguridad), y saldrá (con plena libertad en Cristo), y hallará pastos (Sal. 23:2; encontramos toda bendición espiritual en Cristo, Efes. 1:3). El que cree en Cristo (Jn. 8:24), se arrepiente de sus pecados (Luc. 13:3, 5), confiesa a Cristo como el Hijo de Dios (Mat. 10:32; Hech. 8:37), y se bautiza para perdón de los pecados (Hech. 2:38) entra por la puerta en el rebaño de Cristo. Los que obedecen al evangelio son añadidos a la iglesia (Hech. 2:47). "Fuimos todos bautizados en un cuerpo" (1 Cor. 12:13).
10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; -- De esta manera Jesús describe el papel de los guías religiosos que maltrataban al pueblo de Dios. En la actualidad los falsos pastores y las religiones falsas siguen hurtando y matando y destruyendo a sus feligreses, porque se extravían y no perseveran en la doctrina de Cristo (2 Jn. 9). No hay esclavitud más opresiva que la esclavitud religiosa (Mat. 23:15; Gál. 4:8, 9).
-- yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. -- "Lo opuesto a matar y destruir es dar vida. Y lo opuesto al ladrón es el buen pastor, Cristo. Por esto Jesús dice, (de gracia, 1:16; Ro. 5:17, 20; Ef. 1:7, 8; de gozo, 2 Co. 8:2; de paz, Jer. 33:6). Véase también 2:6, 7; 4:14; 6:13, 32. Estos pasajes muestran que Jesús siempre da en medida superabundante, en exceso" (WH).
¿Qué pensamos de la clase de vida enseñada por Cristo? ¿Creemos que es una vida aburrida, de puras prohibiciones? ¿Creemos que uno no puede hacer nada de lo que quisiera hacer? ¿Creemos que Dios siempre busca fallas en nosotros para poder castigarnos? Según parece, algunos piensan que Dios nos ha creado de tal manera que la vida de pecado sea más abundante, más rica, más placentera y mejor en todo sentido que la vida de santidad entregada al servicio de Dios. El corazón no está bien con Dios si no entiende que la vida espiritual en Cristo es abundante, una vida de gozo y satisfacción.
Jesús vino al mundo para dar vida a los que estaban en el valle de los huesos secos (Ezeq. 37:1-14) y para ser su Pastor (34:24).
10:11 Yo soy el buen pastor; -- Jehová es el Buen Pastor (Sal. 23; 79:13; 80:1; 95:7; Ezeq. 34:11-16) y Cristo es el Buen Pastor. Por eso, Cristo es Dios. Con esta figura Jesús vuelve a afirmar su deidad. ¿Qué hombre se atrevería a decir, "Yo soy el buen pastor"?
En la primera parte del capítulo 10 Jesús describe el contraste entre el carácter de los buenos pastores y los malos pastores, y ahora afirma que El mismo es el Buen Pastor.
La palabra kalós (bueno) "llama la atención a la belleza de carácter y servicio como Error! Reference source not found. (1 P. 4:10), Error! Reference source not found. (1 T. 4:6)" (WH). Es bueno y hace buenas obras (10:32, 33).
-- el buen pastor -- La palabra buen traduce kalós. Juan dice "el pastor, el bueno". La nota acerca de esta palabra en el margen del Interlineal de Lacueva dice, "Lit. excelente (El pastor ideal, o el modelo de pastores)". Compárense otros textos que emplean la palabra kalós: 10:32, "buenas obras" (compárese Mat. 5:16); Luc. 21:5, hermosas piedras (del templo); Mar. 9:50, "buena es la sal" (apropiada, excelente para su propósito); 1 Tim. 4:6, "la buena doctrina".
-- su vida da por las ovejas. -- 10:15, 17, 18; 1 Jn. 3:16; el mismo verbo se usa en 13:4, "se quitó su manto". En el ver. 14 dice, "Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen", pero el énfasis aquí en el ver. 11 es que el buen pastor su vida da por las ovejas.
El trabajo del pastor oriental era peligroso. El era el único responsable por las ovejas. El profeta Amós (3:12) dice, "el pastor libra de la boca del león dos piernas, o la punta de una oreja". David arriesgaba su vida para proteger las ovejas (1 Sam. 17:34-36). David tenía corazón de pastor, como tipo del Hijo de David, nuestro Señor Jesucristo quien puso su vida por sus ovejas (1:29; 1 Jn. 2:2). Isa. 31:4 habla de un grupo de pastores que luchan contra el león.
"En su libro The Land and the Book, el Dr. W. M. Thomson escribe: 'He escuchado con profundo interés sus descripciones gráficas de las luchas crueles y desesperadas con estas bestias salvajes. Y cuando se acercan el ladrón y el salteador (cosa que hacen, por cierto) el pastor suele tener que arriesgar su vida para defender al rebaño. Conocí más de un caso en el cual la entregó en la lucha. Un pobre muchacho luchó la primavera pasada entre Tiberias y Tabor, contra tres salteadores beduinos hasta que lo destrozaron con sus armas y murió entre las ovejas que defendía'" (WB).
Probablemente algunos de los oyentes supieran de casos de pastores que perdieron su vida por las ovejas. Se podría decir que arriesgaban su vida por las ovejas, pero no se podría decir de ninguno que querían morir por las ovejas. Habrá casos de pastores que murieron tratando de defender las ovejas, pero no obstante el gran peligro, muchos pastores no mueren por sus ovejas.
Pablo dice (Hech. 20:29, 30) que de entre los mismos pastores (ancianos) de la iglesia se levantarían lobos rapaces. Así es que los enemigos que atacan a las ovejas no siempre vienen de afuera.
En la muerte de un pastor de Palestina no había eficacia; más bien, si los asaltantes o fieras pudieran dar muerte al pastor, podrían acabar con las ovejas. Pero la muerte de Cristo efectuó nuestra salvación (Isa. 53:12; Mat. 20:28).
Ningún pastor -- aun de los más fieles y dedicados --, podría levantarse de entre los muertos. Cristo es el único Pastor que podía hacerlo.
10:12, 13 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, -- Los fariseos y otros líderes judíos eran extraños, ladrones, asaltadores y además, asalariados. No se condena el recibir salario, porque "el obrero es digno de su salario" (Luc. 10:7), pero "el asalariado" no ama las ovejas sino solamente su salario. En el cap. 5 vemos que los fariseos no amaban al inválido de Betesda; en el cap. 8 vemos que no amaban a la mujer pecadora; en el cap. 9 vemos que no amaban al que nació ciego; y estos casos eran solamente tres entre muchos, porque así eran ellos. El bienestar de la gente no les importaba.
Muchos pastores no eran dueños de las ovejas que pastoreaban, pero habían de cuidar de ellas (y aun dar su vida por ellas) como si fueran propias. ¡Así era el trabajo del pastor! Pero el asalariado no está dispuesto a sufrir por el rebaño, sino que solamente quiere sacar provecho personal. Compárese 1 Ped. 5:2, "Apacentad la grey de Dios ... no por ganancia deshonesta" (1 Ped. 5:2). Uno de los requisitos de los obispos es que no sea "codicioso de ganancias deshonestas" (1 Tim. 3:3).
-- ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. -- No ama las ovejas sino el salario. (Ezeq. 34:5; Zac. 11:6). No le importa la oveja, sino que solamente ama su salario y quiere salvar su propia vida. Pero el Buen Pastor no permite que el lobo las arrebate de sus manos (10:28, 29), y en lugar de dispersarlas El las recoge en un rebaño (10:16).
10:14, 15 Yo soy el buen pastor; -- Entre los más hermosos textos de la Biblia son aquellos que hablan de Dios como el Pastor de su pueblo: p. ej., Sal. 23:1, "Jehová es mi pastor; nada me faltará ... "; Isa. 40:11, "Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos ... "; Ezeq. 34:11-16, "Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas ... ".
Cuando los líderes no son fieles, el pueblo de Dios se compara a ovejas sin pastor: Núm. 27:15-17, "Ponga Jehová ... un varón sobre la congregación ... para que ... no sea como ovejas sin pastor"; 1 Reyes 22:17, "Yo vi a todo Israel esparcido por los montes, como ovejas que no tienen pastor"; Ezeq. 34:5, "Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las fieras del campo, y se han dispersado"; Mat. 26:31, "Jesús les dijo: ... heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas".
Al pecar el pueblo de Dios se compara con ovejas descarriadas: Isa. 53:6, "Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino"; Jer. 50:6, "Ovejas perdidas fueron mi pueblo; sus pastores las hicieron errar, por lo montes las descarriaron; anduvieron de monte en collado, y se olvidaron de sus rediles"; Ezeq. 34:6, "Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas"; Luc. 15:4, "¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?"
Lo valioso y lo precioso de una oveja se ve en 2 Sam. 12:2, 3, "El rico tenía numerosas ovejas y vacas; pero el pobre no tenía más que una sola corderita, que él había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tenía como a una hija".
Para destacar la persecución que los apóstoles habían de sufrir, Jesús les dice, "Yo os envío como a ovejas en medio de lobos" (Mat. 10:16).
-- y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, -- Los falsos pastores no conocían al que nació ciego. No se preocupaban por él cuando "se sentaba y mendigaba"(9:8) y cuando recibió la vista solamente querían acosarle.
-- así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; -- Jesús podía revelar al Padre porque conocía al Padre.
La relación entre el Buen Pastor y sus ovejas es semejante a la relación entre El y el Padre. Hay mutuo amor y comprensión. Compárese 17:21-23; debe haber unidad entre el pueblo de Dios como la unidad entre el Padre y el Hijo. El nos conoce, conoce nuestros nombres, dónde vivimos, etc., y nosotros lo conocemos y llevamos su nombre, tenemos la mente de Cristo, porque somos guiados por su voluntad.
Conocemos al Señor si aprendemos su voluntad y cumplimos con la misma. Conocemos a Dios y somos conocidos por Dios (Gál. 4:9). En el Día Final a algunos que creían que lo conocían les dirá, "Nunca os conocí; Apartaos de mí" (Mat. 7:23). "Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él" (1 Jn. 2:4).
-- y pongo mi vida por las ovejas. -- Otra vez Jesús anuncia su muerte (Mat. 16:21; 12:31). El amor verdadero se puede observar en sus acciones.
10:16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. -- Durante su ministerio personal Jesús envió a los apóstoles a predicar, diciéndoles, "Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel" (Mat. 10:5, 6; véase también Mat. 15:24). Pero Jesús preparaba el terreno para poder derribar la pared de separación entre judíos y gentiles: p. ej., recordemos lo que Jesús dijo del centurión (Mat. 8:10) y cómo enseñó a los samaritanos (Jn. 4); el que ayudó al hombre caído por el camino fue un samaritano. Véase Mat. 8:11; Luc. 13:28.
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