martes, marzo 29

EL LIBRO DE JOSUE CAPITULO 7

Pero los hijos de Yisra'el malversaron algunos bienes reservados para ser destruidos; pues
Ajan, el hijo de Karmi, el hijo de Zavdi, el hijo de Zeraj, de la tribu de Yahudáh, tomó
algunas de las cosas reservadas para ser destruidas. En consecuencia, la ira de YAHWEH se
encendió contra los hijos de Yisra'el.
2 Yahoshúa envió hombres desde Yerijo a Ai, que está junto a Beit-Aven, al este de Beit-
El, diciéndoles que subieran a reconocer La Tierra. Así que ellos subieron, reconocieron a Ai, 3
regresaron a Yahoshúa, y le dijeron: "No hagas que todo el pueblo suba; pero quizás deja que dos
o tres mil hombres ataquen a Ai. No hay razón para que todo el pueblo se fatigue para llegar allá,
porque sólo hay pocos de ellos." 4 Así que del pueblo cerca de tres mil hombres subieron allá,
pero ellos huyeron delante de los hombres de Ai. 5 Los hombres de Ai mataron alrededor de
treinta y seis de ellos y los persiguieron desde delante de sus puertas todo el camino hasta
Shevarim, atacándolos en el descenso. Los corazones del pueblo se derritieron y se volvieron
agua.
6 Yahoshúa rasgó sus ropas y cayó con el rostro en tierra delante del Arca de YAHWEH
hasta la tarde, él y los ancianos de Yisra'el, y pusieron polvo en sus cabezas. 7 Yahoshúa dijo:
"¡Oh YAHWEH! ¡Elohim! ¿Por qué te tomaste el trabajo de traer a este pueblo por medio del
Yarden si no ibas a entregar a los Emori y hacernos perecer? ¡Debimos haber estado satisfechos
con vivir en el otro lado del Yarden! 8¡Oh YAHWEH! ¿Qué puedo decir, después que Yisra'el se
18 Los Kenaani estaban maduros para la destrucción y YAHWEH estaba complacido, en vez de destruirlos por una pestilencia,
hambruna o un terremoto, emplear a los Israelitas como los que ejecutaron Su venganza. En todas las calamidades públicas,
hay infantes envueltos, y miles de miles de infantes mueren en agonía todos los años hasta nuestros días. Ahora bien, o
YAHWEH no es el agente de estas calamidades (cuya opinión a menudo insinuada en los razonamientos de los hombres sobre
estos asuntos, no está lejos del ateísmo), o ellas deben coincidir con la más perfecta justicia y bondad.
19 Esta mujer era de la descendencia de Yahshúa, los dos hombres son prototipos de las dos casas de Yisra'el rescatando la
Herencia de Yisra'el, La Tierra y la herencia de Yahshúa.
20 Ver nota en 2:1.
21 Rajav, aunque era una pagana, fue considerada ciudadana de Yisra'el, igual que cualquiera que venga a Mesías y Toráh
22 Esto se entiende como una predicción o profecía que se cumplió después en 1R 16:34, "Fue durante su tiempo que Hiel de
Beit-El reedificó a Yerijo. El echó sus cimientos a costa de su primogénito hijo Aviram y erigió sus puertas al costo de su
hijo más joven Seguv. Esto fue el cumplimiento de la palabra de YAHWEH dicha por Yahoshúa el hijo de Nun."
7
ha vuelto de espaldas y ha retrocedido delante de sus enemigos? 9 Porque cuando los Kenaani y
otros pueblos viviendo en La Tierra oigan de esto, ellos nos rodearán y nos borrarán de la faz de
la tierra. ¿Qué harás entonces para salvar el honor de tu Gran Nombre?"[23]
10 YAHWEH dijo a Yahoshúa: "¡Ponte en pie! ¿Por qué estás ahí con el rostro hacia abajo?
11 Yisra'el ha pecado. Sí, ellos han violado mi Pacto, el cual les ordené. Ellos han tomado algo de
lo que había sido apartado para destrucción. Han mentido acerca de ello y lo han puesto con sus
propias cosas. 12 Por esto los hijos de Yisra'el no pueden hacer frente a sus enemigos. Ellos
vuelven sus espaldas a sus enemigos porque han caído bajo maldición. Yo no estaré más con
ustedes a menos que destruyas las cosas designadas para destrucción que tienen consigo. 13 Así
que, levántate, dedica al pueblo y di: "'Dedíquense como Kadosh para mañana; porque aquí está
lo que YAHWEH el Elohim de Yisra'el dice: "Yisra'el, tú tienes cosas bajo la maldición de
destrucción entre ustedes; no podrán enfrentar a sus enemigos hasta que no remuevan de entre
ustedes las cosas que habían de ser destruidas." 14 Por lo tanto, mañana en la mañana vendrán al
frente, una tribu a la vez; la tribu que YAHWEH señale vendrá al frente, una familia a la vez; la
familia que YAHWEH señale vendrá al frente, una casa a la vez; la casa que YAHWEH señale
vendrá al frente, una persona a la vez. 15 La persona que sea sorprendida con cosas en su posesión
que fueron reservadas para la destrucción será quemada hasta las cenizas, él y todo lo que posea,
porque él ha violado el Pacto de YAHWEH y ha cometido una obra vergonzosa en Yisra'el.'"
16 Así que Yahoshúa se levantó temprano en la mañana e hizo que Yisra'el viniera al
frente, una tribu a la vez; y la tribu de Yahudáh fue señalada. 17 El hizo que las familias de
Yahudáh vinieran al frente y señaló la familia de Zarji. El hizo que la familia de Zarji viniera al
frente por jefes de las casas, y Zavdi fue señalado. 18 El hizo que su casa viniera al frente, una
persona a la vez; y Ajan el hijo de Karmi, el hijo de Zavdi, el hijo de Zeraj, de la tribu de
Yahudáh, fue señalado.
19 Yahoshúa dijo a Ajan: "Hijo mío, jura a YAHWEH, el Elohim de Yisra'el, que tú dirás la
verdad y confesarás a El. Dime, ahora, ¿qué hiciste? No ocultes nada de mí." 20 Ajan respondió a
Yahoshúa: "Es verdad, he pecado contra YAHWEH, el Elohim de Yisra'el. Aquí está exactamente
lo que hice: 21 Cuando vi allí entre el botín un bello manto de Shinar, cinco libras de shekels de
plata y un lingote de oro de una libra y cuarto, yo en verdad los deseaba. Así que los tomé. Los
encontrarás escondidos en la tierra dentro de mi tienda, con la plata debajo." 22 Yahoshúa envió
mensajeros, quienes corrieron a la tienda. Estaba todo allí, escondido en su tienda, incluyendo la
plata debajo. 23 Ellos tomaron las cosas de dentro de la tienda, las trajeron a Yahoshúa y a todos
los hijos de Yisra'el, y las pusiero n delante de YAHWEH.
24 Yahoshúa, junto con todo Yisra'el, tomaron a Ajan, el hijo de Zeraj, con la plata, el
manto, el lingote de oro, sus hijos, sus hijas, su ganado, sus asnos, sus ovejas, su tienda, y todo lo
que tenía, y lo llevaron al Valle de Ajor [tribulación]. 25 Yahoshúa dijo: "¿Por qué has traído
aflicción sobre nosotros? ¡Hoy YAHWEH traerá aflicción sobre ti!" Entonces todo Yisra'el lo
apedreó hasta la muerte; los quemaron hasta las cenizas, y los apedrearon.[24] 26 Sobre él
amontonaron una gran pila de piedras, que está ahí hasta este día. Finalmente YAHWEH se volvió
de su ira furiosa. Y por esto ese lugar es llamado el Valle de Ajor [aflicción] hasta este día.
23 Esto fue hecho por los propios infiernos para borrar a Yisra'el y el Nombre de YAHWEH, obviamente no tuvo éxito.
24 Si su familia fue incluida fue porque obviamente ellos compartían en su culpa. una puerta de esperanza será abierta en este
valle: "Yo le daré sus viñas desde allí y el Valle de Ajor puerta a la esperanza," Os 2:15.

lunes, marzo 28

JOSUE CAPITULO 6 Y SU COMENTARIO

1 Yerijo había puesto barricada a sus puertas contra los hijos de Yisra'el – nadie salía, nadie
entraba. 2 YAHWEH dijo a Yahoshúa: "Yo te he entregado a Yerijo, incluyendo su rey y sus
guerreros. 3 Rodearás la ciudad con todos tus soldados y marcharás alrededor de ella una vez.
Haz esto por seis días. 4 Siete kohanim llevarán siete shofarot delante del Arca.[ 16] En el séptimo
día marcharás alrededor de la ciudad siete veces, y los kohanim sonarán los shofarot. 5 Entonces
sonarán un toque prolongado del shofar. Al oír el sonido del shofar, todo el pueblo gritará tan
fuerte como puedan; y el muro de la ciudad caerá bajo sí mismo.[17] Entonces el pueblo subirá a la
ciudad, cada uno directo desde donde esté parado."
6 Yahoshúa el hijo de Nun llamó a los kohanim, y se los dijo: "Tomen el Arca para el
Pacto, y tengan siete kohanim con siete shofarot delante del Arca de YAHWEH." 7 Al pueblo él
dijo: "Muévanse, rodeen la ciudad, y que el ejército marche delante del Arca de YAHWEH." 8
Cuando Yahoshúa había hablado al pueblo, los siete kohanim llevando los siete shofarot delante
de YAHWEH, pasaron y sonaron los shofarot, con el Arca para el Pacto siguiéndolos. 9 Los
hombres de guerra fueron delante de los kohanim que sonaban los shofarot, mientras que la
retaguardia marchaba detrás del Arca, con sonidos incesantes de los shofarot. 10 Yahoshúa dio
esta orden al pueblo: "No griten, no dejen que se oiga su voz, no dejen que ni una palabra salga
de sus bocas hasta el día que yo les diga que griten; entonces gritarán."
11 Así que él hizo que el Arca de YAHWEH diera una vuelta alrededor de la ciudad, yendo
alrededor de ella una vez; entonces regresaron al campamento y se quedaron en el campamento.
12 A la mañana siguiente Yahoshúa se levantó temprano, y los kohanim tomaron el Arca de
YAHWEH. 13 Los siete kohanim llevando los siete shofarot salieron, continuamente sonando sus
shofarot, con los hombres de guerra marchando delante de ellos y la retaguardia siguiendo
después del Arca de YAHWEH; todo el tiempo el sonido de los shofarot era incesante. 14 El
segundo día, ellos fueron alrededor de la ciudad una vez y regresaron al campamento. Hicieron lo
mismo por seis días.
15 En el séptimo día ellos se levantaron temprano, al romper el alba, y fueron alrededor de
la ciudad, de la misma forma, siete veces. Ese fue el único día que rodearon la ciudad siete veces.
16 La séptima vez, cuando los kohanim sonaron los shofarot, Yahoshúa dijo al pueblo: "¡Griten!
¡Porque YAHWEH les ha dado la ciudad! 17 Pero la ciudad y todo en ella será separado para
YAHWEH, y por lo tanto será destruida completamente; solame nte Rajav la prostituta será dejada
con vida, ella y todos con ella dentro de su casa, porque ella escondió a los mensajeros que
enviamos. 18 Así que ustedes manténganse alejados de todo lo reservado para ser destruido. Si
traen una maldición sobre ustedes por tomar algo de lo reservado para ser destruido, traerán
maldición sobre todo el campamento de Yisra'el y causarán gran calamidad allí. 19 Todo el oro y
la plata, y todo los utensilios de bronce y hierro serán separados para YAHWEH y añadidos al
tesoro de YAHWEH."
20 Así que el pueblo gritó, con los shofarot sonando. Cuando el pueblo oyó el sonido de
los shofarot, dejaron salir un gran grito; y el muro cayó a tierra; así que el pueblo subió a la
ciudad, cada uno derecho hacia el frente de él; y capturaron la ciudad. 21 Ellos destruyeron
15 Las mismas palabras fueron dichas a Moshe por Yahshúa en la zarza ardiente, lo que prueba que éste es Yahshúa.
16 El sonido de los shofarot no era el toque de guerra, sino el toque de júbilo porque ya YAHWEH les había entregado Yerijo.
17 Las palabras wenafelah jomat jair tajteyja son literalmente " y el muro de la ciudad caerá bajo sí mismo ."
6
completamente todo en la ciudad con la espada – hombres y mujeres, jóvenes y viejos, ganado,
ovejas y asnos.[18]
22 Yahoshúa dijo a los dos hombres[19] que habían reconocido La Tierra: "Vayan a la casa
de la prostituta y saquen a la mujer con todo lo que tenga, como le juraron a ella." 23 Los hombres
jóvenes, los espías, fueron y trajeron a Rajav la prostituta,[ 20] con su padre, madre, hermanos y
todo lo que ella tenía; ellos sacaron a todos sus parientes y los pusieron fuera del campamento de
Yisra'el.
24 Luego ellos quemaron la ciudad hasta las cenizas con todo en ella, excepto por la plata,
el oro y el bronce y los utensilios de hierro, cuales pusieron en el tesoro de la casa de YAHWEH.
25 Pero Yahoshúa perdonó a Rajav la prostituta, la casa de su padre y todo lo que ella poseía; y
ella continuó viviendo con Yisra'el desde entonces hasta ahora,[21] porque ella escondió los
mensajeros que Yahoshúa había enviado para reconocer a Yerijo. 26 Yahoshúa entonces hizo que
el pueblo hiciera este juramento: "Una maldición delante de YAHWEH sobre cualquiera que se
levante y reedifique esta ciudad de Yerijo; él echará los cimientos con la pérdida de su
primogénito y asentará sus puertas con la pérdida de su hijo menor.[22]" 27 Así que YAHWEH
estaba con Yahoshúa, y los pueblos oyeron de él por todo el territorio de La Tierra.

JOSUE CAPITULO 5 Y SU COMENTARIO

CAPÍTULO 5

1 Temor de los cananeos. 2 Josué restablece la circuncisión. 10 Se celebra la pascua en Gilgal. 12 Se interrumpe la provisión de maná. 13 Un ángel se aparece a Josué.

1 CUANDO todos los reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán al occidente, y todos los reyes de los cananeos que estaban cerca del mar, oyeron cómo Jehová había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, desfalleció su corazón, y no hubo más aliento en ellos delante de los hijos de Israel.

2 En aquel tiempo Jehová dijo a Josué: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel.

3 Y Josué se hizo cuchillos afilados, y circuncidó a los hijos de Israel en el collado de Aralot.

4 Esta es la causa por la cual Josué los circuncidó: Todo el pueblo que había salido de Egipto, los varones, todos los hombres de guerra, habían muerto en el desierto, por el camino, después que salieron de Egipto.

5 Pues todos los del pueblo que habían salido, estaban circuncidados; mas todo el pueblo que había nacido en el desierto, por el camino, después que hubieron salido de Egipto, no estaba circuncidado.

6 Porque los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que todos los hombres de guerra que habían salido de Egipto fueron consumidos, por cuanto no obedecieron a la voz de Jehová; por lo cual Jehová les juró que no les dejaría ver la tierra de la cual Jehová había jurado a sus padres que nos la daría, tierra que fluye leche y miel.

7 A los hijos de ellos, que él había hecho suceder en su lugar, Josué los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no habían sido circuncidados por el camino.

8 Y cuando acabaron de circuncidar a toda la gente, se quedaron en el mismo lugar en el campamento, hasta que sanaron.

9 Y Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy.

10 Y los hijos de Israel acamparon en Gilgal, y celebraron la pascua a los catorce días del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó.

11 Al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra, los panes sin levadura, y en el mismo día espigas nuevas tostadas.

12 Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año.

13 Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?

14 El respondió: No; mas como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora.

Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo?

15 Y el Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo. Y Josué así lo hizo.

1.

Amorreos.

La parte del territorio amorreo que quedaba al este del Jordán ya había sido conquistada (Núm. 21: 21-24); ahora temblaban los amorreos que vivían en las montañas al oeste del Jordán. Los amorreos habían formado la segunda gran ola de camitas 197 que se trasladaron de la península arábiga al valle de la Mesopotamia en los primeros años del segundo milenio AC. Allí se dividieron en dos grupos. Uno de ellos se mezcló con los civilizados sumerios, y de esa unión surgió la gran cultura babilónico primitiva. El segundo grupo se trastadó hacia el oeste, y luego hacia el sur, hasta Palestina. De allí algunos cruzaron el río Jordán y se extendieron hacia el este (ver com. Gén. 10: 16). Otros permanecieron en Palestina y se mezclaron con la población local que no era semítica. De esa unión resultaron los fenicios, mencionados en la LXX, en Jos. 5: 1, 12. En este pasaje se dice que estaban "cerca del mar" donde, en años posteriores, encontramos a los fenicios.

Hasta que hubieron pasado.

Así también reza en la LXX y en la versión siriaca. El original hebreo dice "pasamos", pero los masoretas hacen una corrección marginal en tercera persona plural. De haber sido "pasamos" el original, indicaría que el autor del libro participó de esa vicisitud, a pesar de las opiniones críticas de muchos eruditos modernos.

Desfalleció su corazón.

Las poderosas obras de Dios aterrorizaron a los cananeos y los dejaron sin aliento, como Dios lo había prometido (Exo. 23: 27). El Jordán había sido su línea de defensa. Además, los israelitas habían acampado durante meses al este del Jordán sin intentar cruzarlo, por lo cual los amorreos se sentían seguros, sobre todo en ese momento cuando el río estaba crecido. Por esta razón no habían puesto soldados para impedir el cruce. Aunque el corazón se les había "desmayado" antes, como lo había admitido Rahab (cap. 2: 11), habían mantenido cierto grado de valor. Sin duda confiaban en que sus numerosos ejércitos y sus ciudades fortificadas podrían repeler a los invasores. Pero cuando oyeron que Israel no sólo había cruzado el Jordán -rompiendo así su supuesta línea de defensa- sino que lo había podido hacer gracias a un milagro, entonces desfallecieron por completo: "y no hubo más aliento en ellos".

2.

Cuchillos afilados.

Literalmente "cuchillos de piedra" o "cuchillos de pedernal" (BJ).

Posiblemente se consideraba ilegal usar metal de cualquier tipo en este rito religioso, como tal vez puede deducirse de Exo. 4: 25. Los egipcios consideraban que era ilegal o profano usar cualquier clase de metal para hacer incisiones en el cuerpo humano cuando se preparaba éste para ser embalsamado.

Se dice que en algunas partes de Etiopía el rito de la circuncisión se realiza aún hoy con cuchillos de piedra.

Vuelve a circuncidar.

No debe entenderse aquí una orden de repetir la circuncisión en quienes ya se había practicado el rito. Esta orden sólo implica la renovación de la observancia de un rito que no se había continuado realizando durante los años de peregrinación (PP 430). La "segunda vez" implica que había habido una primera vez cuando Dios ordenó que se administrara este rito en general.

Parece que los israelitas no practicaban la circuncisión en Egipto (PP 378), y que posiblemente, en relación con la ratificación del pacto en el Sinaí (Exo. 24: 3-8), se volvió a instituir este rito como señal del pacto (Gén. 17: 10, 11; Rom. 4: 11). También se ha sugerido que esa primera vez acaeció antes que Israel partiera de Egipto. En esa ocasión se celebró la pascua por primera vez y, según instrucciones dadas posteriormente, ningún varón incircunciso podía comer de ella (Exo. 12: 43-49). Ahora, al entrar en Canaán, los israelitas estaban renovando su pacto con Dios, y por ello se les pedía una vez más que adoptaran la señal de ese pacto. Este rito externo debía representar la verdadera circuncisión del corazón (Deut. 30: 6; Jer. 4: 4; Rom. 2: 29). El desierto había sido el escenario de desconfianza, murmuración y rebelión contra Dios. Ahora, en obediencia a sus instrucciones, debían comenzar de nuevo una vida de fe y obediencia.

3.

Collado de Aralot.

El hebreo gib"ath ha"araloth significa "Collado de los prepucios" (BJ). Se refiere al lugar donde fue administrado el rito.

2.

Esta es la causa.

Como castigo por haber faltado a su promesa a Jehová (Núm. 14: 34) y como recuerdo del pacto quebrantado, se había prohibido al pueblo que practicara la circuncisión en el desierto (PP 430). Su entrada en Canaán era una prueba de que habían sido restaurados al favor divino (ver Núm. 14: 23; Sal. 95: 7-11).

Durante 38 años habían cargado el baldón de la apostasía de Cades.

6.

Todos los hombres de guerra.

Esto es, salvo Caleb y Josué (Núm. 14: 30). Parece ser que los sacerdotes, o posiblemente todos los levitas, fueron exentos de la sentencia de muerte pronunciada en Cades, y que algunos 198 de ellos sobrevivieron. Se menciona específicamente que Eleazar, hijo de Aarón, entró en la tierra prometida (ver Exo. 6: 25; 28: 1; Jos. 24: 33). Entre los 12 espías (Núm. 13: 3-16) no había ningún representante de los levitas. Tampoco había levitas entre los "hombres de guerra".

9.

El oprobio de Egipto.

Por causa de la rebelión de Cades, Dios no había permitido que los israelitas entraran en Canaán, ni que recibieran la circuncisión, una señal de que eran el pueblo escogido de Dios. La suspensión de este rito fue para ellos un recordatorio constante de que habían quebrantado el pacto.

Aunque el "Ángel" del pacto siguió guiando a los israelitas en su peregrinación por el desierto, no se había restablecido completamente la relación del pacto durante ese largo período. Mientras permanecieron, al menos en cierta medida, fuera del pacto, estaban en la misma relación con Dios como si nunca hubiesen salido de Egipto. El "oprobio de Egipto" estaba aún sobre ellos. Ahora, mediante la restauración de la pascua -recordativo de la liberación de Egipto- y la reanudación de la circuncisión, se les quitaba ese "oprobio", de lo cual sería un memorial el nombre de su primer campamento en Canaán, Gilgal, que significa "rodando". Ya pisaban el suelo de la tierra prometida.

Cierta medida de oprobio descansa hoy sobre los hijos de Dios. También ellos deberían haber entrado tiempo ha en el reino; pero, como Israel, han estado peregrinando por el desierto (CS 511). "Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios" (Heb. 4: 9). "Procuremos, pues, entrar en aquel reposo" (vers. 11).

Gilgal.

El nombre que así se translitera viene de la raíz galal, "rodar", "arrollar".

De allí en adelante, Gilgal ocupa un lugar importante en la historia sagrada.

En este lugar los israelitas levantaron su campamento la primera noche después de haber entrado en la tierra prometida; en este lugar la restauración del rito de la circuncisión indicó la renovación del pacto (vers. 2-8); aquí también los israelitas celebraron la primera pascua en la tierra prometida (vers. 10); en este lugar dejó de caer el maná (vers. 12). Gilgal sirvió de base para las operaciones militares de la primera parte de la conquista de Canaán. Parece también que las mujeres, los niños y el ganado permanecieron aquí durante ese tiempo. Posteriormente, fue en Gilgal donde Saúl fue confirmado como primer rey de Israel (1 Sam. 11: 15). Aquí permaneció el arca hasta que, después de la conquista del país, fue trasladada a Silo (Jos. 18: 1; PP 550).

No se conoce con exactitud la ubicación geográfica de Gilgal. Estaba, según Josefo, a unos 8 km del Jordán y a 1,5 km de la Jericó del NT. Ver pág. 501.

12.

El maná cesó.

Durante casi 40 años Dios había proporcionado maná para nutrir al pueblo, mientras las circunstancias le impedían conseguir una provisión adecuada de alimentos. Una vez que los israelitas pudieron comer del "fruto de la tierra" (vers. 11) no hubo más necesidad de maná. Dios no hace en beneficio de los hombres lo que ellos pueden hacer por sí mismos.

13.

Cerca de Jericó.

En la versión siriaca dice, "en las llanuras de Jericó". Josué entonces dirigió su atención a su próxima gran tarea: la toma de Jericó. Salió del campamento para meditar y pedir la dirección divina para realizar esa obra.

Una espada desenvainada.

El Señor se apareció a Moisés en Horeb (Exo. 3: 2) cuando estaba a punto de emprender la liberación de Israel de su esclavitud. En este momento, cuando Josué estaba por emprender la conquista de Canaán, el Señor se apareció al nuevo caudillo de su pueblo, para asegurarle la victoria y el éxito. "La maldad del amorreo" había "llegado a su colmo", y tal como Dios había prometido solemnemente a Abrahán cuatro siglos antes, su "descendencia" había vuelto allí (Gén. 15: 13-16). Israel emprendía ahora la conquista de las naciones de Canaán con la aprobación divina. En Canaán se conocía el testimonio de Abrahán, Isaac y Jacob, y la manera en que Dios, en repetidas ocasiones, había obrado en favor de su pueblo. Pero estas naciones paganas siguieron por los caminos de su propia elección antes que someterse a Dios.

14.

Del ejército.

No se refiere, en primer término, al ejército de Israel sino a las huestes celestiales (PP 526). La palabra traducida "ejército" se refiere específicamente a guerreros (Juec. 4: 2, 7; etc.), algunas veces a los ejércitos de Israel (2 Sam. 2: 8). Tal como se presenta en este pasaje y en 1 Rey. 22: 19, se refiere a ángeles; pero en Isa. 34: 4 se refiere a los cuerpos celestes. En todo momento los 199 ángeles están dispuestos a suplir las necesidades de la iglesia y a cumplir las órdenes de su Capitán. Quienes tienen que hacer frente a conquistas como la de Jericó, pueden solicitar la ayuda de estas fuerzas invisibles, y recibirán, como Josué, la seguridad de que los recursos del cielo están a la disposición de cada alma que tiene confianza. Josué recibió la promesa segura de que no estaría solo a la cabeza del ejército hebreo. Como Capitán el mismo Señor estaría allí para vigilar, disponer, ordenar y comandar.

Le adoró.

Al aceptar la adoración ofrecida por Josué, el Visitante celestial demostró que era más que un ángel (ver Apoc. 19: 10).

15.

Quita el calzado.

Esta es otra evidencia de que el "Príncipe del ejército" era más que un ángel.

No era sino Cristo mismo, en forma humana (ver PP 522). En Jos. 6: 2 se lo designa con el nombre divino (ver com. Exo. 6: 3; 15: 2). Debe notarse que Jos. 6 es una Continuación del relato del cap. 5: 13-15, y que el pasaje del cap. 6: 1 es una declaración parentética introducida a modo de explicación de lo que sigue en los vers. 2-5.

EL LIBRO DE JOSUE CAPITULO 5

Josué Capítulo 5

1 Y cuando todos los reyes de los amorreos, que estaban al otro lado del Jordán al occidente, y todos los reyes de los cananeos, que estaban cerca del mar, oyeron como el SEÑOR había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, su corazón se les derritió, y no hubo más espíritu en ellos delante de los hijos de Israel.

2 En aquel tiempo el SEÑOR dijo a Josué: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel.

3 Y Josué se hizo cuchillos afilados, y circuncidó a los hijos de Israel en el monte de Aralot ( monte de los prepucios ).

4 Esta es la causa por la cual Josué los circuncidó: Todo el pueblo que había salido de Egipto, es a saber los varones, todos los hombres de guerra, habían muerto en el desierto por el camino, después que salieron de Egipto.

5 Porque todos los del pueblo que habían salido, estaban circuncidados; mas todo el pueblo que había nacido en el desierto por el camino, después que salieron de Egipto, no estaban circuncidados.

6 Porque los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que toda la gente de los hombres de guerra que habían salido de Egipto, fue consumida, por cuanto no obedecieron a la voz del SEÑOR; por lo cual el SEÑOR les juró que no les dejaría ver la tierra, de la cual el SEÑOR había jurado a sus padres que nos la daría, tierra que fluye leche y miel.

7 Pero a los hijos de ellos, que él había hecho suceder en su lugar, Josué los circuncidó; los cuales aún eran incircuncisos, porque no habían sido circuncidados por el camino.

8 Y cuando hubieron acabado de circuncidar toda la gente, se quedaron en el mismo lugar en el campamento, hasta que sanaron.

9 Y el SEÑOR dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy.

10 Y los hijos de Israel asentaron el campoamento en Gilgal, y celebraron la pascua a los catorce días del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó.

11 Y al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra los panes sin levadura, y en el mismo día espigas nuevas tostadas.

12 Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año.

13 Y estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos, y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desnuda en su mano. Y Josué yéndose hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?

14 Y él respondió: No; mas yo soy el Príncipe del ejército del SEÑOR; ahora he venido. Entonces Josué postrándose sobre su rostro en tierra le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo?

15 Y el Príncipe del ejército del SEÑOR respondió a Josué: Quita tus zapatos de tus pies; porque el lugar donde estás es santo. Y Josué lo hizo así.

domingo, marzo 27

Josué Capítulo 4

Josué Capítulo 4

1 Y cuando toda la gente hubo acabado de pasar el Jordán, el SEÑOR habló a Josué, diciendo:

2 Tomad del pueblo doce varones, de cada tribu uno,

3 y mandadles, diciendo: Tomaos de aquí del medio del Jordán, del lugar donde están firmes los pies de los sacerdotes, doce piedras, las cuales pasaréis con vosotros, y las asentaréis en el alojamiento donde habéis de tener la noche.

4 Entonces Josué llamó doce varones, los cuales él ordenó de entre los hijos de Israel, de cada tribu uno;

5 y les dijo Josué: Pasad delante del arca del SEÑOR vuestro Dios por medio del Jordán; y cada uno de vosotros tome una piedra sobre su hombro, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel;

6 para que esto sea señal entre vosotros; y cuando vuestros hijos preguntaren a sus padres mañana, diciendo: ¿Qué os significan estas piedras?

7 Les responderéis: Que las aguas del Jordán fueron partidas delante del arca del pacto del SEÑOR cuando ella pasó el Jordán, las aguas del Jordán se partieron; y estas piedras serán por memoria a los hijos de Israel para siempre.

8 Y los hijos de Israel lo hicieron así como Josué les mandó; que levantaron doce piedras del medio del Jordán, como el SEÑOR lo había dicho a Josué, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel, y las pasaron consigo al alojamiento, y las asentaron allí.

9 Josué también levantó doce piedras en medio del Jordán, en el lugar donde estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto; y han estado allí hasta hoy.

10 Y los sacerdotes que llevaban el arca se pararon en medio del Jordán, hasta tanto que se acabó todo lo que el SEÑOR había mandado a Josué que hablase al pueblo, conforme a todas las cosas que Moisés había mandado a Josué; y el pueblo se dio prisa y pasó.

11 Y cuando todo el pueblo acabó de pasar, pasó también el arca del SEÑOR, y los sacerdotes, en presencia del pueblo.

12 También los hijos de Rubén y los hijos de Gad, y la media tribu de Manasés, pasaron armados delante de los hijos de Israel, según Moisés les había dicho.

13 Como cuarenta mil hombres armados a punto pasaron hacia la campiña de Jericó delante del SEÑOR a la guerra.

14 En aquel día el SEÑOR engrandeció a Josué en ojos de todo Israel; y le temieron, como habían temido a Moisés, todos los días de su vida.

15 Y el SEÑOR habló a Josué, diciendo:

16 Manda a los sacerdotes que llevan el arca del testimonio, que suban del Jordán.

17 Y Josué mandó a los sacerdotes, diciendo: Subid del Jordán.

18 Y aconteció que cuando los sacerdotes que llevaban el arca del pacto del SEÑOR, subieron del medio del Jordán, y las plantas de los pies de los sacerdotes estuvieron en seco, las aguas del Jordán se volvieron a su lugar, corriendo como antes sobre todos sus bordes.

19 Y el pueblo subió del Jordán el diez del mes primero, y asentaron el campamento en Gilgal, al lado oriental de Jericó.

20 Y Josué erigió en Gilgal las doce piedras que habían traído del Jordán.

21 Y habló a los hijos de Israel, diciendo: Cuando mañana preguntaren vuestros hijos a sus padres, y dijeren: ¿Qué os significan estas piedras?

22 Declararéis a vuestros hijos, diciendo: Israel pasó en seco por este Jordán.

23 Porque el SEÑOR vuestro Dios secó las aguas del Jordán delante de vosotros, hasta que habíais pasado, a la manera que el SEÑOR vuestro Dios lo había hecho en el mar Bermejo, al cual secó delante de nosotros hasta que pasamos;

24 para que todos los pueblos de la tierra conozcan la mano del SEÑOR, que es fuerte; para que temáis al SEÑOR vuestro Dios todos los días.

jueves, marzo 24

COMENTARIO DEL LIBRO DE JOSUE CAPITULO 3

Josué 3

En este capítulo, y lo que sigue, nos da la historia de Israel pasa a través de Jordania en Canaán, y una historia muy memorable que es. Mucho tiempo después, se les pide que recuerden lo que Dios hizo por ellos entre Sitim (de donde se fugaron, v. 1). y Gilgal, donde acamparon al lado, cap. 04:19, entrada de micrófono. 6:5, que te conozcan a la justicia del Señor. Por orden de Josué marcharon hasta la ribera del río (v. 1) y, a continuación omnipotencia les llevó a través de él. Pasaron por el Mar Rojo de forma inesperada, y en su vuelo por la noche, pero han notificado algún tiempo antes de su paso por Jordania, y se crió con sus expectativas. I. Las personas se dirigen a seguir el arca (v. 2-4). II. Se les manda a santificarse (v. 5). III. Los sacerdotes con el arca se ordenan a llevar la camioneta (v. 6). IV. Josué se magnifica y se hizo comandante en jefe (v. 7, 8). V. aviso público se da de lo que Dios está a punto de hacer por ellos (v. 9-13). IV. La cosa se hace, Jordania se divide, e Israel en condiciones seguras a través de él (v. 14-17). Este fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos.


Los versículos 1-6

Rahab, al mencionar a los espías de la desecación del Mar Rojo (cap. 2:10), el informe de que aterrorizó a los cananeos, más que nada, a entender que los de ese lado el agua se espera que Jordania, que la defensa de los grandes su país, que de igual manera dar paso a ellos. Ya sea que los israelitas tenían ninguna expectativa de que no aparece. Dios a menudo hacía las cosas por los que no buscaron, Isa. 64:3. Ahora, aquí se nos dice,

I. Que llegaron al Jordán y se alojó allí, v. 1. A pesar de que aún no se dijo cómo se debería pasar el río, y estaban desprovistos de la aprobación de ninguna manera ordinaria, sin embargo, siguió adelante en la fe, que ha dicho (cap. 1:11) que debe darlo. Tenemos que seguir en el camino de nuestro deber, aunque prevemos dificultades, confiando en Dios que nos ayude a través de ellos cuando lleguemos a ellos. Vamos a seguir hasta que podamos, y dependen de la suficiencia divina para la que nos encontramos no es suficiente para. En esta marcha Josué a su cabeza y se toma nota en particular de su madrugar ya que hay después en otras ocasiones (cap. 6:12, 7:16, 8:10), que insinúa lo poco que amaba a su gusto, la cantidad de amaba a su negocio, y lo que la atención y los dolores que estaba dispuesto a tomar en el mismo. Los que traería grandes ajustes para pasar debe levantarse temprano. No ames el sueño, porque no te a la pobreza. Josué aquí un buen ejemplo a los oficiales bajo su mando, y les enseñó a levantarse temprano, ya todos los que están en las estaciones públicas, especialmente para asistir continuamente a la obligación de su lugar.

II. Que el pueblo se dirigieron a seguir el arca. Los oficiales fueron designados para ir a través de la acogida de dar estas instrucciones (v. 2), que todo israelita podría saber tanto qué hacer y qué dependen.

1. Puede ser que dependen de el arca para conducirlos, es decir, a Dios mismo, de cuya presencia en el arca era un signo instituido y simbólico. Al parecer, la columna de nube y el fuego fue eliminado, de lo que les han llevado, a menos que supongamos que ahora se cernía sobre el arca y por lo que tuvieron una guía doble: el honor fue puesto sobre el arca, y una defensa a la gloria . Se llama aquí el arca del pacto del Señor su Dios. ¿Qué mayor estímulo podrían tener que esto, que el Señor era su Dios, un Dios en el pacto con ellos? Allí estaba el arca del pacto, si Dios nuestro, no tenemos que temer ningún mal. Él estaba cerca de ellos, presente con ellos, iba delante de ellos: lo que podría venir mal a los que se guía por lo tanto, por lo tanto protegida? Anteriormente el arca fue llevada en medio del campo, pero ahora que iba delante de ellos para buscar un lugar de descanso para ellos (Números 10:33), y, por así decirlo, para darles librea y seisin de la prometida la tierra, y los puso en posesión de ella en el arca de las tablas de la ley fueron, y sobre ella el propiciatorio, porque la ley divina y la gracia que reina en el corazón son el medio más seguro promesas de la presencia de Dios y el favor, y los que se llevó a la Canaán celestial debe tener la ley de Dios como su guía (si quieres entrar en la vida guarda los mandamientos) y tienen la gran propiciación en sus ojos, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.

2. Puede ser que dependen de los sacerdotes y levitas, que fueron designados a tal fin para llevar el arca antes que ellos. El trabajo de los ministros es mantener la palabra de vida, y cuidar de la administración de las ordenanzas que están en las señales de la presencia de Dios y los instrumentos de su poder y gracia, y aquí tienen que ir antes de que el pueblo de Dios en su camino al cielo.

3. La gente debe seguir el arca: Retire de su lugar y va tras ella, (1.) Como los que se resuelven nunca lo abandonará. Siempre que las ordenanzas de Dios son, no debemos ser, si revolotean, se debe quitar y va tras ellos. (2.) Por lo que aquellos que están totalmente satisfechos en su orientación, que conduzca de la mejor manera a los mejores fines, y por lo tanto, Señor, te seguiré adondequiera que vayas te has. Esto debe ser todo el coche, para asistir a las propuestas de resolución del arca, y seguir con una fe implícita. Por lo tanto debemos caminar después de la regla de la palabra y la dirección del Espíritu en cada cosa, así que se la paz sea con nosotros, ya que ahora estaba sobre el Israel de Dios. Que deben seguir los sacerdotes en la medida en que llevaban el arca, pero no más allá, así que debemos seguir nuestros ministros sólo en el seguimiento de Cristo.

4. Al seguir el arca, que debe mantener su distancia, v. 4. Tienen que ninguno de ellos entran en un millar de metros del arca. (1). De este modo, deben expresar su sentido horrible y reverente a la señal de la presencia de Dios, no sea que su familiaridad con ellos deben generar desprecio. Este cargo a ellos no se acerquen estaba de acuerdo con que la dispensación de la oscuridad, la esclavitud y el terror: pero ahora a través de Cristo tienen acceso con audacia. (2.) Por lo tanto, se hace aparecer que el arca fue capaz de protegerse a sí misma y no necesita ser vigilado por los hombres de guerra, pero sí fue un guardia a ellos. Con lo que un noble desafío del enemigo se lo dejo todo lo que sus amigos detrás de media milla, excepto los sacerdotes desarmados que se lleve como perfectamente suficiente para su propia seguridad y la de ellos que permanecieron en descanso! (3.) Por lo tanto, era el mejor visto por los que iban a ser dirigidos por él: que sepáis el camino por donde debe ir, ya que, por así decirlo, tiza o fuera seguido por el arca. Si se les hubiera permitido acercarse a él, lo habrían rodeado, y no habría tenido a la vista de ello, pero los que estaban cerca de ella, pero, como en que se llevó a tal distancia delante de ellos, todos los que tienen la satisfacción de ver, y sería animado por la vista. Y fue por una buena razón de que esta disposición fue hecha por su aliento: Para que no han pasado por allí hasta ahora. Este había sido el carácter de todos a su manera a través del desierto, era un camino sin pisar, pero sobre todo a través de Jordania. Mientras estamos aquí tenemos que esperar y prepararse para los acontecimientos inusuales, para pasar formas que no han pasado antes, y mucho más cuando vamos por lo tanto, nuestro camino por el valle de la sombra de la muerte es una manera que no se han ido antes, que hace que el más formidable. Pero, si tenemos la seguridad de la presencia de Dios, no tenemos que temer, que nos proporcionan la fuerza como nunca tuvimos cuando llegamos a hacer un trabajo que nunca lo hizo.

III. Se les ordenó a santificarse, que podrían estar dispuestos a asistir a la arca, y con razón: Para mañana el Señor hará maravillas entre vosotros, v. 5. Vea como magníficamente habla de las obras de Dios: él hace maravillas, y por lo tanto para ser adorado, admirado, y de confianza in Vea como íntimamente Josué fue con lo divino consejos: se podría decir de antemano lo que Dios quiere hacer, y cuando . Vea lo que la preparación se debe hacer para recibir los descubrimientos de la gloria de Dios y las comunicaciones de su gracia: debemos santificarnos. Esto lo tenemos que hacer cuando vamos a asistir a la arca, y Dios está a punto de hacer maravillas en medio de nosotros, tenemos que separarnos de los demás le importa, nos dedicamos a honrar a Dios, y limpiarnos de toda inmundicia de carne y espíritu. El pueblo de Israel estaba entrando ahora en la tierra santa, y por lo tanto debe santificarse. Dios estaba a punto de darles casos poco frecuentes de su favor, que por la meditación y la oración que debe componer su mente a una observación muy cuidadosa, que podría dar la gloria a Dios, y tomar para la comodidad, de estas apariciones.

IV. Los sacerdotes recibieron la orden de tomar el arca y llevarla ante el pueblo, v. 6. Era un trabajo de los levitas normalmente para llevar el arca, Num. 04:15. Pero en esta gran ocasión a los sacerdotes recibieron la orden de hacerlo. Y lo hicieron como les fue ordenado, tomaron el arca, y no se creen menospreciado, fueron delante del pueblo, y no lo vean expuestas, el arca que llevaban era a la vez su honor y su defensa. Y ahora podemos suponer que la oración de Moisés utilizado, cuando el arca hacia adelante (Números 10:35): Levántate, Señor y dejar que los enemigos se dispersen. Los magistrados son aquí las instrucciones para remover los ministros a su trabajo, y hacer uso de su autoridad para la promoción de la religión. Los ministros también deben aprender a ir antes en el camino de Dios, y no para reducir el tamaño ni retroceder, cuando los peligros son antes que ellos. Mus que esperan que se produjo a más, pero ellos saben quienes han confiado.

EL LIBRO DE JOSUE CAPITULO 3

Josué Capítulo 3

1 Josué se levantó de mañana, y partieron de Sitim, y vinieron hasta el Jordán, él y todos los hijos de Israel, y reposaron allí antes que pasasen.

2 Y pasados tres días, los oficiales atravesaron por medio del campamento,

3 y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando viereis el arca del pacto del SEÑOR vuestro Dios, y los sacerdotes y levitas que la llevan, vosotros partiréis de vuestro lugar, y marcharéis en pos de ella.

4 Pero entre vosotros y ella haya distancia como de la medida de dos mil codos; y no os acercaréis a ella, a fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir; por cuanto vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino.

5 Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque el SEÑOR hará mañana entre vosotros maravillas.

6 Y habló Josué a los sacerdotes, diciendo: Tomad el arca del pacto, y pasad delante del pueblo. Y ellos tomaron el arca del pacto, y fueron delante del pueblo.

7 Entonces el SEÑOR dijo a Josué: Desde este día comenzaré a hacerte grande delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como fui con Moisés, así seré contigo.

8 Tú, pues, mandarás a los sacerdotes que llevan el arca del pacto, diciendo: Cuando hubiereis entrado hasta el borde del agua del Jordán, pararéis en el Jordán.

9 Y Josué dijo a los hijos de Israel: Llegaos acá, y escuchad las palabras del SEÑOR vuestro Dios.

10 Y añadió Josué: En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de vosotros, y que él echará de delante de vosotros al cananeo, y al heteo, y al heveo, y al ferezeo, y al gergeseo, y al amorreo, y al jebuseo.

11 He aquí, el arca del pacto del Señoreador de toda la tierra pasa el Jordán delante de vosotros.

12 Tomad, pues, ahora doce hombres de las tribus de Israel, de cada tribu uno.

13 Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca del SEÑOR Señoreador de toda la tierra, fueren asentadas sobre las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se partirán; porque las aguas que descienden de arriba se detendrán en un montón.

14 Y aconteció, que partiendo el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, y los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto,

15 cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, así como los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua, (porque el Jordán suele reverter sobre todos sus bordes todo el tiempo de la siega,)

16 Las aguas que descendían de arriba, se pararon como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán; y las que descendían al mar de los llanos, al mar Salado, se acabaron y fueron partidas; y el pueblo pasó en derecho de Jericó.

17 Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto del SEÑOR, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco

lunes, marzo 21

Josué Capítulo 2

Josué Capítulo 2

1 Y Josué, hijo de Nun, envió desde Sitim dos varones espías secretamente, diciéndoles: Andad, considerad la tierra, y a Jericó. Los cuales fueron, y entraron en casa de una mujer ramera que se llamaba Rahab, y posaron allí.

2 Y fue dado aviso al rey de Jericó, diciendo: He aquí que hombres de los hijos de Israel han venido aquí esta noche a espiar la tierra.

3 Entonces el rey de Jericó, envió a Rahab diciendo: Saca fuera los hombres que han venido a ti, y han entrado en tu casa; porque han venido a espiar toda la tierra.

4 Pero la mujer había tomado a los dos hombres, y los había escondido; y dijo: Es verdad que unos hombres vinieron a mí, pero no supe de dónde eran.

5 Y al tiempo de cerrarse la puerta, siendo ya oscuro, esos hombres se salieron, y no sé a dónde se han ido; seguidlos aprisa, que los alcanzaréis.

6 Mas ella los había hecho subir al terrado, y los había escondido entre manojos de lino que tenía puestos en aquel terrado.

7 Y los hombres fueron tras ellos por el camino del Jordán, hasta los vados; y la puerta fue cerrada después que salieron los que tras ellos iban.

8 Mas antes que ellos durmiesen, ella subió a ellos al terrado, y les dijo:

9 Sé que el SEÑOR os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores de la tierra están desmayados por causa de vosotros;

10 porque hemos oído que el SEÑOR hizo secar las aguas del mar Bermejo delante de vosotros, cuando salisteis de la tierra de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán,a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido.

11 Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más espíritu en alguno por causa de vosotros; porque el SEÑOR vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.

12 Os ruego pues ahora, que me juréis por el SEÑOR, que como he hecho misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal cierta;

13 y que daréis la vida a mi padre y a mi madre, y a mis hermanos y hermanas, y a todo lo que es suyo; y que libraréis nuestras vidas de la muerte.

14 Y ellos le respondieron: Nuestra vida responderá por la vuestra, si no denunciaréis éste nuestro negocio; y cuando el SEÑOR nos hubiere dado la tierra, nosotros haremos contigo misericordia y verdad.

15 Entonces ella los hizo descender con una cuerda por la ventana; porque su casa estaba a la pared del muro, y ella vivía en el muro.

16 Y les dijo: Marchaos al monte, para que los que fueron tras vosotros no os encuentren; y estad escondidos allí tres días, hasta que los que os siguen hayan vuelto; y después os iréis por vuestro camino.

17 Y ellos le dijeron: Nosotros seremos desobligados de este juramento con que nos has conjurado en esta manera.

18 He aquí, cuando nosotros entráremos en la tierra, tú atarás este cordón de grana a la ventana por la cual nos descolgaste; y tú juntarás en tu casa a padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre.

19 Cualquiera que saliere fuera de las puertas de tu casa, su sangre será sobre su cabeza, y nosotros sin culpa. Mas cualquiera que se estuviere en casa contigo, su sangre será sobre nuestra cabeza, si mano le tocare.

20 Y si tú denunciares este nuestro negocio, nosotros seremos desobligados de este tu juramento con que nos has juramentado.

21 Y ella respondió: Sea así como habéis dicho; y los envió, y se fueron; y ella ató el cordón de grana a la ventana.

22 Y caminando ellos, llegaron al monte, y estuvieron allí tres días, hasta que los que los seguían se hubiesen vuelto; y los que los siguieron, buscaron por todo el camino, pero no los hallaron.

23 Y tornándose los dos varones, descendieron del monte, y pasaron, y vinieron a Josué hijo de Nun, y le contaron todas las cosas que les habían acontecido.

24 Y dijeron a Josué: El SEÑOR ha entregado toda la tierra en nuestras manos; y también todos los moradores de la tierra están desmayados delante de nosotros.

COMENTARIO DEL LIBRO DE JOSUE CAPITULO 2

2

En este capítulo también la cuenta de los exploradores que se emplearon para llevar una cuenta a Josué de la postura de la ciudad de Jericó. Observe aquí, I. ¿Cómo Josué los envió (v. 1). II. ¿Cómo los recibió Rahab, y los protegía, y le dijo una mentira para ellos (v. 2-7), por lo que escapó de las manos del enemigo. III. La cuenta de que ella les dio de la postura actual de Jericó, y el pánico, el miedo se llenaron en el enfoque de Israel (v. 8-11). IV. El pacto que hizo con ellos para la seguridad de sí misma y sus relaciones en la ruina que veía venir a su ciudad (v. 12-21). V. Su regreso a salvo a Josué, y la cuenta que le dio de su expedición (v. 22-24). Y lo que hace que esta historia más notable es que Rahab, la persona principalmente afectada en ella, es dos veces más celebrado en el Nuevo Testamento como un gran creyente (Hebreos 11:31) y como uno cuya fe demostrado ser por las buenas obras, Santiago 2 : 25.


Los versículos 1-7

En estos versículos que tenemos,

I. La prudencia de Josué, en el envío de espías para observar este importante paso, que era probable que se disputa en la entrada de Israel en Canaán (v. 1). Ir a ver la tierra, incluso Jericó. Moisés envió espías (Números 13) el mismo Josué fue uno de ellos y resultó como consecuencia de los malos. Sin embargo, ahora Josué envió espías, y no como el anterior fueron enviados, para estudiar toda la tierra, pero sólo Jericó, no para poner la cuenta a toda la congregación, pero sólo a Josué, quien, como un general vigilante, se proyectan continuamente para el bien público, y fue especialmente cuidadoso al dar el primer paso bien y no tropezar en el umbral. No estaba en condiciones de que Josué se aventurara más allá del Jordán, para hacer sus declaraciones de incógnito, disfrazado, pero se envía a dos hombres (dos hombres jóvenes, dice la Septuaginta), para ver la tierra, que a partir de su informe que podría tomar sus medidas en atacar a Jericó. Observar, 1. No hay remedio, pero los grandes hombres que ver con los ojos de otras personas, lo que hace que sea muy necesario que se tenga cuidado en la elección de sus empleados, ya que tanto a menudo depende de su fidelidad. 2. La fe en la promesa de Dios no debe sustituir, sino a nuestros diligencia en el uso de medios adecuados. Josué está seguro de que tiene a Dios con él, y sin embargo, envía los hombres antes que él. No confiamos en Dios, pero tentarlo, si nuestras expectativas aflojar nuestros esfuerzos. 3. Vea como estos hombres fueron preparados para ir a esta empresa peligrosa. A pesar de que ponen sus vidas en sus manos sin embargo, se aventuró en la obediencia a Josué, su general, en el celo por el servicio del campo, y en dependencia del poder de ese Dios que, siendo el guardián de Israel en general, es el protector de cada israelita en particular en el camino de su deber.

II. La providencia de Dios dirigir a los espías a la casa de Rahab. ¿Cómo consiguieron el Jordán no se nos dice, pero en Jericó llegaron, que tenía unos siete u ocho millas del río, y allí en busca de una posada cómoda se dirigieron a la casa de Rahab, aquí se llama una prostituta, una mujer que antes había sido de mala fama, el reproche de que se pegó a su nombre, aunque en los últimos tiempos se había arrepentido y reformado. Simón el leproso (Mt. 26:6), aunque limpio de su lepra, llevaba el reproche de que en su nombre en toda su vida, de modo Rahab la ramera, y ella se llama así en el Nuevo Testamento, donde tanto su fe y sus buenas obras son alabados, para enseñarnos, 1. Que la grandeza del pecado es la que no existe impedimento para perdonar misericordia si es verdaderamente arrepentido de en el tiempo. Leemos de publicanos y las rameras entran en el reino del Mesías, y se dio la bienvenida a todos los privilegiados de ese reino, el monte. 21:31. 2. Que hay muchos que antes de su conversión era muy mala y vil, y sin embargo, después vienen a gran eminencia en la fe y la santidad. 3. Incluso aquellos que a través de la gracia se han arrepentido de los pecados de su juventud tiene que esperar a la afrenta de ellos, y cuando se enteran de sus faltas de edad deben renovar su arrepentimiento, y, como una evidencia de que, de escuchar con paciencia. Israel de Dios, por algo que aparece, no tenía más que un amigo, pero un bienqueriente en todos Jericó, y que fue Rahab la ramera. Dios se ha servido a menudo sus propios fines e intereses de su iglesia por los hombres de la moral diferente. Si estos exploradores ido a cualquier otra casa que esta sin duda habría sido traicionado y condenado a muerte sin piedad. Pero Dios sabía donde tenía un amigo que sea fiel a ellos, aunque no lo hicieron, y los dirigió hacia allá. Así que nos parece más contingente y accidental que se suele pasar-gobernado por la providencia divina para servir a sus grandes fines. Y los que fielmente reconocer a Dios a su manera guiará con su ojo. Véase Jer. 36:19, 26.

III. La piedad de Rahab en la recepción y la protección de estos israelitas. Aquellos que mantienen las tabernas entretener a todos los interesados, y se creen obligados a ser civil para sus huéspedes. Pero Rahab mostró a sus invitados más de civilidad común, y se fue a un principio común en lo que ella hizo, fue por la fe que recibieron los que tienen la paz contra la que su rey y el país había denunciado la guerra, Heb. 11:31. 1. Ella mandó a darles la bienvenida a su casa, sino que presentó allí, aunque parece por lo que ella les dijo (v. 9) que sabía tanto de dónde vienen y cuál es su negocio era. 2. Percibiendo que se observó que llegan a la ciudad, y que ofendió fue tomada en ella, ella los escondió en el techo de la casa, que era plana, y los cubrió con tallos de lino (v. 6), de modo que, si el funcionarios deben venir allí a buscarlos, no podían estar sin descubrir. En estos tallos de lino, que ella misma había estado con el fin sobre el techo a secar al sol, con el fin de la paliza de él y dejándolo listo para la rueda, parece que había uno de los personajes buenos de la mujer virtuosa Sin embargo, en otros de ellos que podría ser deficiente, que busca la lana y el lino, y forjado de buena gana con sus manos, Prov.. 31:13. A partir de esta instancia de su industria honesta es de esperar que, independientemente de que había sido antes, no era ahora una ramera. 3. Cuando fue examinada que les afectan, ella negó que estuviera en su casa, apagó los oficiales que había una orden de registro para ellos con una farsa, y así les aseguró. No es maravilla que el rey de Jericó envió a preguntar por ellos (v. 2, 3), tenía motivos para temer que el enemigo estaba a su puerta, y el miedo le hizo sospechoso y celoso de todos los extranjeros. Tenía razón a la demanda de Rahab que llevase a los hombres a ser tratados como espías, pero Rahab no sólo repudió que los conocía, ni sabía dónde estaban, pero, que no otra búsqueda puede hacerse por ellos en el de la ciudad, dijo a los perseguidores que habían desaparecido de nuevo y con toda probabilidad, podría ser superado, v. 4, 5. Ahora, (1.) Estamos seguros que este fue un buen trabajo: es canonizado por el apóstol (Santiago 2:25), donde se dice que es justificado por las obras, y esto se especifica, que recibió a los mensajeros, y los envió por otro camino, y lo hizo por la fe, una fe como su conjunto por encima del temor del hombre, incluso de la ira del rey. Ella cree, en el informe que había oído hablar de las maravillas realizadas por Israel, que su Dios era el único Dios verdadero, y que por tanto su diseño declaró a Canaán, sin duda, entraría en vigor y en esta fe se puso del lado de ellos, los protegía, y cortejado a su favor. Había dicho: "Yo creo que Dios es tuyo y lo tuyo Canaán, pero no te atreves a mostrar el menor bien," su fe había muerto e inactivo, y no habría justificado. Pero esto parece ser a la vez vivo y animado, que se expuso al peligro extremo, incluso de la vida, en obediencia a su fe. Tenga en cuenta, sólo aquellos que son verdaderos creyentes se encuentran en su corazón para aventurarse a Dios, y aquellos que por tener fe al Señor por su Dios, llevar a su pueblo para su pueblo, y echó su suerte entre ellos. Los que tienen a Dios por su refugio y escondite debe declarar su agradecimiento por su disposición a la vivienda a su pueblo cuando hay ocasión. Que mi parias morar contigo, Isa. 16:3, 4. Y debemos estar contentos de la oportunidad de dar testimonio de la sinceridad y el celo de nuestro amor a Dios por los servicios de peligrosos a su iglesia y el reino entre los hombres. Pero, (2.) Hay algo en ella que no es fácil de justificar, y sin embargo, debe ser justificado, o de lo contrario no podría ser tan buen trabajo como a su justificación. [1.] Es claro que traicionó a su país por la acogida a los enemigos de ella, y ayudar a aquellos que estaban diseñando su destrucción, que no podía coincidir con la lealtad a su príncipe y su afecto y el deber de la comunidad fue miembro de. Pero lo que ella justifica en esto es que ella sabía que el Señor había dado a Israel esta tierra (v. 9), sabía que por los milagros que Dios había hecho incontestable para ellos, que confirmó que la concesión; y sus obligaciones para con Dios eran superiores a su obligaciones de cualquier otro. Si ella sabía que Dios les había dado esta tierra, habría sido un pecado que se unan a los que les impedía poseerla. Pero, puesto que no hay una subvención como de cualquier terreno a cualquier personas que ahora se puede probar, esto de ninguna manera justificar las prácticas peligrosas como contra el bienestar público. [2.] Es claro que ella engañó a los agentes que la examinaron con una mentira, que ella no sabía de dónde eran los hombres, que habían salido, que no sabía adónde se habían ido. ¿Qué diremos a esto? Si bien ella había dicho la verdad o ha sido silenciosa, habría traicionado a los espías, y esto sin duda hubiera sido un gran pecado, y no parece que había otra manera de ocultar a los que por este sentido irónico a los funcionarios para su consecución de otra manera, que si ellos sufren de ser engañados por, que sean engañados. Nadie es obligado a acusar a sí mismos, o sus amigos, de lo que, a pesar de preguntar por un delito, que saben que es una virtud. Este caso fue del todo extraordinario, y por lo tanto no se puede dibujar en un precedente, y que mi justificarse aquí lo que sería de ninguna manera legal en un caso común. Rahab sabía, por lo que se hizo ya en el otro lado del Jordán, que sin piedad era demostrar que los cananeos, y de ahí infiere que, si la misericordia no se les causa, la verdad no se, los que podrían ser destruidos puede ser engañado. Sin embargo, los teólogos en general, que se trate de un pecado, que sin embargo admitió de esta atenuante, que el ser una cananea no era mejor enseñó la maldad de la mentira, pero Dios aceptó su fe y perdonó a su enfermedad. Sin embargo, fue en este caso, estamos seguros de que es nuestro deber hablar cada uno la verdad a su prójimo, a temer y detesto la mentira, y nunca hacer el mal, que mal, que venga el bien de ella, Rom. 03:08. Pero Dios acepta lo que es sincera y honesta intención, aunque haya una mezcla de fragilidad y locura en él, y no es extrema para marcar lo que hacemos mal. Algunos sugieren que lo que ella dijo que posiblemente podría ser cierto de algunos otros hombres.

domingo, marzo 20

COMENTARIO DEL LIBRO DE JOSUE CAPITULO 1

Josué 1

El libro comienza con la historia, no de la vida de Josué (muchos pasajes notables de que teníamos antes en los libros de Moisés), pero de su reinado y gobierno. En este capítulo, I. Dios le nombra al gobierno en el lugar de Moisés, le da una comisión amplia, manual de instrucciones y estímulos grandes (v. 1-9). II. Acepta el gobierno y las direcciones de sí mismo de inmediato a la empresa de la misma, dando órdenes a los oficiales de la población en general (v. 10, 11) y en particular a las dos tribus y media (v. 12-15). III. La gente está de acuerdo con ella, y tomar un juramento de fidelidad a él (v. 16-18). Un reinado que comenzó así con Dios, pero no puede ser honorable para el príncipe y cómodo con el tema. Las últimas palabras de Moisés aún verificada, "Bienaventurado tú, oh Israel! ¿Quién es como tú, oh pueblo? "Deu. 33:29.


Los versículos 1-9

El honor es aquí puesto sobre Josué, y un gran poder presentarse en la mano, por lo que es la fuente de la honra y el poder, y por quien reinan los reyes. Las instrucciones se le dio por la Sabiduría infinita, y el aliento de Dios de todo consuelo. Dios le había hablado antes a Moisés que le conciernen (Números 27:18), pero ahora le habla a él (v. 1), probablemente mientras hablaba a Moisés (Levítico 1:1) fuera del tabernáculo de reunión, donde Josué había presentado a sí mismo con Moisés (Deut. 31:14), para aprender la manera de asistir allí. A pesar de Eleazar había el pectoral del juicio, que Josué se dirigió a consultar ya que no había motivo (Números 27:21), sin embargo, por su estímulo mayor, Dios le habla aquí de inmediato, algunos piensan en un sueño o visión ( como Job 33:15), porque si Dios nos ha vinculado a las ordenanzas establecidas, en los que le asisten, sin embargo, no se ha ligado a ellos, pero que sin ellos puede darse a conocer a su gente, y hablar a su corazón excepto en las orejas. En cuanto a llamar a Josué al gobierno observar aquí,

I. El momento en que se le dio: Después de la muerte de Moisés. Tan pronto como Moisés nunca había muerto, Josué tomó sobre sí la administración, en virtud de su ordenación solemne en la vida de Moisés en tiempo. Un interregno, aunque sólo por unos días, podría haber sido consecuencia de la mala, pero es probable que Dios no habló con él para avanzar hacia Canaán hasta después de los treinta días del luto de Moisés se terminó, no, como los Judios decir, porque la tristeza de su espíritu en esos días le incapacitó para la comunión con Dios (que no se lamentaron de que no tenía ninguna esperanza), pero esta pausa solemne y clausura de un mes de los consejos públicos, incluso ahora, cuando el tiempo era tan muy valioso para ellos, Dios puso un honor a la memoria de Moisés, y dar tiempo a la gente no sólo de lamentar la pérdida de él, pero que se arrepientan de sus abortos involuntarios hacia él durante los cuarenta años de su gobierno.

II. El lugar Josué había sido antes de que se prefería así. Fue ministro de Moisés, es decir, un asistente inmediato sobre su persona y su asistente en los negocios. La Septuaginta traduce hupourgos, un obrero bajo Moisés, bajo su dirección y mando. Observar, 1. El que fue llamado para cumplir desde hace mucho tiempo criados para las empresas. Nuestro Señor Jesús mismo tomó sobre sí la forma de siervo, y luego Dios lo exaltó. 2. Se formó en la sujeción y bajo el mando. Esos son los más aptos para gobernar que han aprendido a obedecer. 3. El que iba a suceder a Moisés conocía íntimamente con él, para que te conozcan plenamente su doctrina y la forma de vida, su propósito y que tanto ha sufrido (2 Tim. 3:10), puede tomar las mismas medidas, a pie con el mismo espíritu , en los mismos pasos, teniendo que llevar a cabo el mismo trabajo. 4. Fue aquí un tipo de Cristo, que por lo tanto que se podría llamar el ministro de Moisés, porque fue hecho bajo la ley y cumplió toda la justicia de la misma.

III. La misma llamada que Dios le dio, que es muy completo.

1. La consideración sobre la que fue llamado al gobierno: Mi siervo Moisés ha muerto, v. 2. Todos los hombres buenos son los siervos de Dios, y no es desprecio, sino un honor, hasta el más grande de los hombres a ser así: los ángeles mismos son sus ministros. Moisés fue llamado a un trabajo extraordinario, era un mayordomo en la casa de Dios, y en el desempeño de los fideicomisos depositada en él, no fue él, sino Dios, que lo empleó, era fiel como un sirviente, y con un ojo al Hijo, como se dio a entender, Heb. 3:5, donde lo que hizo se dice que es un testimonio de las cosas que se debe hablar después. Dios propio a sus siervos, los confesará en el gran día. Pero Moisés, cuando el siervo de Dios, y que mal podía ser salvado, está muerto, porque Dios va a cambiar de manos, para demostrar que todos los instrumentos que utiliza no está ligado a ninguna. Moisés, cuando él ha hecho su trabajo como funcionario, muere y se va a descansar de sus labores, y entra en el gozo de su Señor. Observar, Dios se fija en la muerte de sus siervos. Es preciosa a sus ojos, Ps. 116:15.

2. La misma llamada. Ahora pues, levántate. (1.) "Aunque Moisés ha muerto, el trabajo debe continuar;. Pues, levántate, y ve en ello" No dejes llorando obstaculizar la siembra, ni la extinción de las manos más útil que el debilitamiento de los nuestros, porque, cuando Dios ha trabajo por hacer, ya sea que se encuentre o que los instrumentos en condiciones de llevarla adelante. Moisés, el siervo está muerto, pero Dios el Maestro no es: vive para siempre. (2.) "Porque Moisés ha muerto, por lo tanto el trabajo recae sobre ti como su sucesor, suscribo la presente para estabas tú nombrado. Por lo tanto existe la necesidad de ti para llenar su lugar;, y estar haciendo "Tenga en cuenta, la remoción de los hombres útiles, que los sobrevivientes de acelerar a ser mucho más diligentes en hacer el bien. [1].. Tal y como están muertos, y hay que morir en breve, por lo tanto vamos a trabajar mientras es de día. [2]. Es una gran misericordia a un pueblo, si, cuando los hombres útiles se retiran en medio de su utilidad, otros se levantan en su lugar para ir de donde se interrumpió. Josué debe surgir para terminar lo iniciado por Moisés. Así, las últimas generaciones entrar en los trabajos de la primera. Y así Cristo, nuestro Josué, hace que para nosotros que nunca se podría hacer por la ley de Moisés,-justifica (Hechos 13:39), y santifica, Romanos 8:3. La vida de Moisés dio paso a Josué, y preparó al pueblo para lo que iba a hacer por él. Así, la ley es un ayo, para llevarnos a Cristo, y luego de la muerte de Moisés hizo lugar a Josué, por lo que estamos muertos a la ley, nuestro primer marido, para que podamos estar casada con Cristo, Rom. 07:04.

3. El servicio especial que se llama ahora a nombre de: "Levántate y pasa este Jordán, este río que tiene a la vista, y en las orillas de los cuales se encuentran acampados." Este fue un juicio a la fe de Josué, si se dar órdenes para que la preparación para pasar el río cuando no había forma visible de superarlo, al menos no en este lugar y en este momento, cuando todos los bancos fueron sobrevolados, cap. 3:15. No tenía los pontones o puente de barcas por el cual les franqueen el paso, y sin embargo, debe creer que Dios, que les había ordenado otra vez, abriría un camino para ellos. Va más allá del Jordán iba a Canaán, Moisés allí no podría, no podría, traerlos, Deu. 31:2. Por lo tanto el honor de llevar muchos hijos a la gloria está reservada para Cristo el capitán de nuestra salvación, Heb. 2:10.

4. La concesión de la tierra de Canaán a los hijos de Israel es repetido aquí (v. 2-4): yo les doy les. Para los patriarcas se prometió, se lo daré, pero, ahora que la cuarta generación había expirado, la iniquidad de los amorreos estaba llena, y había llegado el momento para el cumplimiento de la promesa, en realidad es transmitido, y son puesto en posesión de lo que habían sido durante mucho tiempo a la espera de: "Yo lo doy, entrar en ella, todo es su propio, y aun (v. 3), lo he dado, aunque sea todavía sin conquistar, es tan seguro de ti como si estuviera en tus manos "Observar, las personas a las que el transporte se hace. (1.): Para ellos, incluso a los hijos de Israel (v. 2), porque son la descendencia de Jacob , que fue llamado Israel en el momento en que esta promesa fue hecha a él, el general 35:10, 12. Los hijos de Israel, a pesar de que había sido muy provocador en el desierto, sin embargo, por el amor de sus padres, debe tener la vinculación conservado. Y fueron los hijos de los murmuradores que Dios dijo que debe entrar en Canaán, Num. 14:31. (2). La tierra que se transmite: Desde el río Éufrates hacia el este, hasta el mar Mediterráneo hacia el oeste, v. 4. A pesar de su pecado se cortan por debajo de este gran poder, y nunca se repone todo el país dentro de los límites aquí menciona, sin embargo, de haber sido obediente, Dios les hubiera dado esto y mucho más. De todos estos países, y muchos otros, no estaban en proceso de prosélitos tiempo para la religión judía, como parece, Hechos 2:05, etc Si su iglesia fue ampliada, aunque su país no se multiplica, no se puede decir que la promesa era de ningún efecto. Y, si esta promesa no tuvo su plena realización en la carta, los creyentes de allí se podría deducir que había un significado aún más, y debía ser cumplida en el reino del Mesías, tanto de la gracia y de gloria. (3.) La condición está aquí implícita en los que esta subvención se realiza, en esas palabras, como dije a Moisés, es decir, "en los términos que Moisés os lo había dicho muchas veces, si se quiere mantener a mis estatutos, que entrará, y poseeréis aquella buena tierra. Tómelo con las salvedades y limitaciones, y no de otra. "El precepto y la promesa no se deben separar. (4). Se da a entender con qué facilidad se debe ganar la posesión de esta tierra, si no fuera por su propia culpa, en estas palabras: "Cada lugar que la planta del pie pisare (dentro de los límites siguientes) se ser la suya. Hacer, sino establecer su pie sobre ella y usted lo tiene. "

5. Las promesas que Dios hace aquí a Josué por su aliento. (1.) Que debe estar seguro de la presencia de Dios con él en esta gran obra a la que fue llamado (v. 5): "Así como estuve con Moisés, para dirigir y fortalecerlo, a la propiedad y le prospera, y le dará éxito en traer a Israel de Egipto y conducirlos por el desierto, así que estaré contigo para que te para establecerse en Canaán "Josué era razonable lo lejos que llegó corto de Moisés en sabiduría y gracia;. Pero lo que Moisés se llevó a cabo en virtud de la presencia de Dios con él, y, a pesar de Josué no siempre había la presencia misma de la mente que Moisés tenía, sin embargo, si siempre había la presencia misma de Dios, que iba a hacer bastante bien. Tenga en cuenta, es un gran consuelo para la nueva generación de ministros y cristianos que la misma gracia que fue suficiente para que los que iba delante de ellos no se quieren a ellos si no se quiere a sí mismos en la mejora de la misma. Se repite aquí de nuevo (v. 9). "El Señor tu Dios es contigo como un Dios de poder, y que el poder contratados por donde quiera que fueres." Nota, Los que ir a donde Dios los envía deberá tenerlo con ellos dondequiera que vayan y que necesitan el deseo nada más que hacer fáciles y próspero. (. 2) Que la presencia de Dios nunca debe retirarse de él: que no te dejará, ni te desamparará, v. 5. Moisés le había asegurado de ello (Deut. 31:8), que, aunque ahora tiene que dejarlo, Dios nunca: y aquí se confirma que la palabra de Dios de Moisés, su siervo (Isaías 44:26), y se compromete a no Deja Josué. Necesitamos la presencia de Dios, no sólo cuando estamos empezando nuestro trabajo para ponernos en, pero en el progreso de la misma a nosotros aún más con la ayuda continua. En caso de que en cualquier momento nos fallan, nos hayamos ido, lo que podemos estar seguros de que el Señor está con nosotros mientras estamos con él. Esta promesa hecha aquí a Josué se aplica a todos los creyentes, y la mejora como un argumento en contra de la codicia, Heb. 13:5, contentos con lo que tenéis ahora, porque él dijo, yo nunca te dejaré. (. 3) Que debe tener victoria sobre todos los enemigos de Israel (v. 5): No habrá ningún hombre que viene contra ti poder estar de pie delante de ti. Nota: No hay de pie ante los que tienen a Dios de su lado. Si es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Dios le promete el éxito claro, el enemigo no debe hacer ninguna cabeza contra él, y el éxito constante, todos los días de su vida. Sin embargo puede ser que sea con Israel cuando se fue, todo su reinado debe ser agraciado con triunfos. Lo que Josué había alentado a la gente con mucho tiempo atrás (Números 14:9) Dios aquí lo anima con. (4.) Que él mismo debe tener la división de esta tierra en el pueblo de Israel, v. 6. Fue un gran estímulo para él en principio este trabajo que él estaba seguro de verlo terminado y su trabajo no debe ser en vano. Algunos lo hacen una razón por la cual debe armarse con la resolución, y ser de buen ánimo, a causa de la mal carácter de las personas a las que debe hacer para heredar esta tierra. Él sabía bien lo que un pueblo descontento perverso que eran, y cómo inmanejable que se había llegado a tiempo de su predecesor, le permitió tanto, esperamos disgusto de ellos y estar de buen ánimo.

6. El cargo o de mando que le da a Josué, que es,

(1.) Que se ajusten, en cada cosa a la ley de Dios, y hacer de este su gobierno v. 7, 8. Dios lo hace, por así decirlo, poner el libro de la ley en la mano de Josué, como, cuando Joás fue coronado, se le dio el testimonio, 2 Reyes 11:12. Y con respecto a este libro que está cargado, [1]. Para meditar en ella día y noche, para que pudiera entenderlo y tenerlo listo en él en todas las ocasiones. Si alguna empresa de cualquier hombre le habría excusado de la meditación, y otros actos de devoción, uno pensaría que podría Josué en este momento. Fue una gran confianza de que se haya presentado en sus manos, el cuidado de él fue suficiente para cubrir, si hubiera tenido diez almas, y sin embargo, debe encontrar tiempo para la meditación y los pensamientos. Lo que asuntos de este mundo que tenemos a la mente, no debemos descuidar la única cosa necesaria. [5]. No dejar que se salen de su boca, es decir, todas las órdenes de su a la gente, y sus juicios sobre los recursos interpuestos a él, deberán ser conformes a la ley de Dios, en todas las ocasiones se debe hablar de acuerdo con esta regla, Isa. 08:20. Josué era mantener y continuar el trabajo que Moisés había comenzado, y por lo tanto no sólo debe completar la salvación de Moisés había hecho por ellos, sino que debe defender la santa religión que él había establecido entre ellos. No hubo ocasión para hacer nuevas leyes, pero que bueno que se haya cometido a él, debe mantener cuidadosamente y fielmente, 2 Tim. 1:14. [3]. Él debe de hacer conforme a toda esta ley. Para ello se debe meditar en esto, no sólo por el amor de la contemplación, o para llenar la cabeza con ideas, o que él podría encontrar algo de rompecabezas con los sacerdotes, pero que podrían, tanto como hombre y como magistrado, observar hacer de acuerdo a lo que estaba escrito en ellas, y varias cosas que se escribieron allí, que tenía especial referencia a la labor que tenía ahora delante de él, como las leyes relativas a sus guerras, la destrucción de los cananeos y la división de Canaán, etc, los cuales se religioso debe observar. Josué era un hombre de gran poder y autoridad, pero él debe estar bajo el mando y hacer lo que está mandado. No hay dignidad del hombre o dominio, ¡cuán grande que sea, lo pone encima de la ley de Dios. Josué no sólo debe regir por la ley, y tener cuidado de que la gente observa la ley, sino que debe observar el mismo, y así con su propio ejemplo mantener el honor y el poder de la misma. En primer lugar, él debe hacer lo que estaba escrito. No basta con oír y leer la palabra, para elogiar y admirar, conocer y recordar que, para hablar y el discurso de la misma, pero hay que hacerlo. En segundo lugar, él debe hacer de acuerdo a lo que estaba escrito, tal y observancia de la ley como su copia, y el hacer, no sólo lo que se necesitaba allí, pero en todas las circunstancias de acuerdo a la cita. En tercer lugar, él debe hacer conforme a todo lo que se ha escrito, sin excepción ni reserva, que tiene una relación con todos los mandamientos de Dios, incluso los que más desagrada a la carne y la sangre. En cuarto lugar, él debe observar para ello, tenga en cuenta los controles de la conciencia, las sugerencias de la providencia, y todas las ventajas de las oportunidades. observancia cuidadosa es necesaria para la obediencia universal. En quinto lugar, Él no te apartes de ella, ya sea en su propia práctica o en cualquier acto de gobierno, a la derecha oa la izquierda, porque hay errores en ambas manos, y la virtud está en la media. En sexto lugar, él debe ser fuerte y valiente, que podría hacer de acuerdo a la ley. Por lo tanto desaliento que hay en el camino del deber que los que se procederá y perseverar en ella se vista de la resolución. Y, por último, para animarle en su obediencia, le asegura que a continuación lo hará con prudencia (como lo es en el margen) y hacer su camino próspero, v. 7, 8. Aquellos que hacen que la palabra de Dios su gobierno, y en conciencia a pie por esta norma, se hacen tanto bien y tanto la velocidad, sino que les proporcione la mejor máximas por el cual a fin de la conversación (Salmo 111:10), y lo les darán derecho a los mejores bendiciones: Dios le dará el deseo de su corazón.

(2.) Que él mismo alentar adjunto con la promesa y la presencia de Dios, y poner estos su estancia (v. 6): Esfuérzate y sé valiente. Y de nuevo (v. 7), como si fuera la única cosa necesaria: Solamente esfuérzate y sé muy valiente. Y concluye con el presente (v. 9): Esfuérzate y sé valiente, no temas ni desmayes. Josué hacía tiempo que había señalizado su valor, en la guerra contra Amalec, y en su desacuerdo con el informe de los espías del mal, y sin embargo, Dios lo considere oportuno para inculcar este precepto con él. Los que tienen la gracia de tener necesidad de ser llamados una y otra vez el ejercicio de la gracia y de mejorar en ella. Josué era humilde y pobre en sus propios ojos, no desconfiar de Dios, y su poder, y la promesa, pero desconfiado de sí mismo y de su propia sabiduría y fuerza, y la suficiencia para el trabajo, sobre todo viniendo después de tan gran hombre como Moisés, y por lo tanto Dios repite tan a menudo, "Esfuérzate y sé valiente, no dejes que el sentido de tus propias debilidades desalentar a ti, Dios es todo-suficiente. ¿No te mandé? "[1]." Yo he mandado a los trabajos a realizar, por lo que se hace, cómo invencible que sea la dificultad puede parecer que se encuentran en el camino. "No, [2]." I he mandado, llamado, y puesto en marcha, te para hacerlo, y por lo tanto, asegúrese de ti propia, y fortalecer ti, y te llevarán a cabo in él. "Tenga en cuenta, cuando estamos en el camino de nuestro deber que tenemos razón para ser fuerte y muy valiente, y va a ayudar mucho para animar y envalentonar a nosotros si nos mantenemos nuestros ojos a la orden divina, escuchar a Dios diciendo: "¿No te mandé? Por lo tanto, ayudará a ti, éxito de ti, te sea, te recompensará. "Nuestro Señor Jesús, como Josué aquí, fue llevado en el marco de sus sufrimientos por lo que se refiere a la voluntad de Dios y el mandamiento que había recibido de su Padre, Jn. 10:18.

jueves, marzo 17

EL LIBRO DE JOSUE

Preparativos para la conquista

Josué 1.1-18

1 Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo:

2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.

3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.

4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio.

5 Nadie te podrá hacer frente (Dt. 11.24-25) en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. (Dt. 31.6; Heb. 13.5)

6 Esfuérzate y sé valiente; (Dt. 31.6, 7,23) porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.

7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

10 Y Josué mandó a los oficiales del pueblo, diciendo:

11 Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová vuestro Dios os da en posesión.

12 También habló Josué a los rubenitas y gaditas y a la media tribu de Manasés, diciendo:

13 Acordaos de la palabra que Moisés, siervo de Jehová, os mandó diciendo: Jehová vuestro Dios os ha dado reposo, y os ha dado esta tierra.

14 Vuestras mujeres, vuestros niños y vuestros ganados quedarán en la tierra que Moisés os ha dado a este lado del Jordán; mas vosotros, todos los valientes y fuertes, pasaréis armados delante de vuestros hermanos, y les ayudaréis,

15 hasta tanto que Jehová haya dado reposo a vuestros hermanos como a vosotros, y que ellos también posean la tierra que Jehová vuestro Dios les da; y después volveréis vosotros a la tierra de vuestra herencia, la cual Moisés siervo de Jehová os ha dado, a este lado del Jordán hacia donde nace el sol; y entraréis en posesión de ella. (Num. 32.28-32; Dt. 3.18-20; Jos. 22.1-6)

16 Entonces respondieron a Josué, diciendo: Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes.

17 De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés.

18 Cualquiera que fuere rebelde a tu mandamiento, y no obedeciere a tus palabras en todas las cosas que le mandes, que muera; solamente que te esfuerces y seas valiente.

Josué 1.3-5 Dt. 11.24-25 24 Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el río Eufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio. 25 Nadie se sostendrá delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová vuestro Dios sobre toda la tierra que pisareis, como él os ha dicho.

Josué 1.5 Dt. 31.6; Heb. 13.5

Dt. 31.6 Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.

Heb. 13.5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré

Josué 1.6 Dt. 31.6 Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará, 7 Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar, 23 Y dio orden a Josué hijo de Nun, y dijo: Esfuérzate y anímate, pues tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo estaré contigo

Josué 1.12-15 Num. 32.28-32; Dt. 3.18-20; Jos. 22.1-6

Num. 32.28-32 28 Entonces les encomendó Moisés al sacerdote Eleazar, y a Josué hijo de Nun, y a los príncipes de los padres de las tribus de los hijos de Israel. 29 Y les dijo Moisés: Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén pasan con vosotros el Jordán, armados todos para la guerra delante de Jehová, luego que el país sea sojuzgado delante de vosotros, les daréis la tierra de Galaad en posesión; 30 mas si no pasan armados con vosotros, entonces tendrán posesión entre vosotros, en la tierra de Canaán. 31 Y los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron diciendo: Haremos lo que Jehová ha dicho a tus siervos. 32 Nosotros pasaremos armados delante de Jehová a la tierra de Canaán, y la posesión de nuestra heredad será a este lado del Jordán.

Dt. 3.18-20 18 Y os mandé entonces, diciendo: Jehová vuestro Dios os ha dado esta tierra por heredad; pero iréis armados todos los valientes delante de vuestros hermanos los hijos de Israel. 19 Solamente vuestras mujeres, vuestros hijos y vuestros ganados (yo sé que tenéis mucho ganado), quedarán en las ciudades que os he dado, 20 hasta que Jehová dé reposo a vuestros hermanos, así como a vosotros, y hereden ellos también la tierra que Jehová vuestro Dios les da al otro lado del Jordán; entonces os volveréis cada uno a la heredad que yo os he dado.

Jos. 22.1-6 1 Entonces Josué llamó a los rubenitas, a los gaditas, y a la media tribu de Manasés, 2 y les dijo: Vosotros habéis guardado todo lo que Moisés siervo de Jehová os mandó, y habéis obedecido a mi voz en todo lo que os he mandado. 3 No habéis dejado a vuestros hermanos en este largo tiempo hasta el día de hoy, sino que os habéis cuidado de guardar los mandamientos de Jehová vuestro Dios. 4 Ahora, pues, que Jehová vuestro Dios ha dado reposo a vuestros hermanos, como lo había prometido, volved, regresad a vuestras tiendas, a la tierra de vuestras posesiones, que Moisés siervo de Jehová os dio al otro lado del Jordán. 5 Solamente que con diligencia cuidéis de cumplir el mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehová os ordenó: que améis a Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y le sigáis a él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma. 6 Y bendiciéndolos, Josué los despidió, y se fueron a sus tiendas.

lunes, marzo 14

COMENTARIO DE GALATAS CAPITULO 6

Capítulo 6

6:1 -- Hermanos, -- 3:15; 4:12; 6:1, 18.

-- si alguno fuere sorprendido (prolambano) -- "Ser atrapado en una falta, Gá 6:1, donde el significado no es el de detec­tar a la persona en el acto mismo, sino que esta persona sea sorprendida por el pecado, al no estar vigilante". Así entienden la pala­bra los señores Vine (citado aquí), Vincent, Kittel, Meyer, Barnes, Lenski, McGarvey y Lipscomb. Otros eruditos (Lightfoot, Ellicott, Thayer, Arndt-Gingrich y Robertson) creen que la palabra significa detectar en alguna falta antes de que pueda escapar o esconder su pecado.

Es muy necesaria la vigilancia. Jesús dice, "Velad y orad, para que no entréis en tentación" (Mat. 26:41). "Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos" (1 Cor. 16:13). "Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios" (Efes. 5:15). "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar" (1 Ped. 5:8).

Debemos "huir" del pecado (1 Cor. 6:18; 10:14; 1 Tim. 6:10, 11; 2 Tim. 2:22), pero aun así el hermano más fiel puede tropezar (puede ser sorprendido por el pecado). ¡Cuánto más si no vigilamos! (Mat. 26:41; 1 Ped. 5:8; Hech. 20:28; 1 Tim. 4:12). Somos sor­prendidos en transgresiones debido a nuestra ignorancia, debilidad, el poder en­gañador del pecado, el mal ejemplo de otros hermanos, etc.

-- en alguna falta (paraptoma) -- Esta pala­bra no se refiere a algún equívoco in­significante, sino a una transgresión (VM). "Denota una infracción, una desviación, de la rectitud y verdad, Mt 6:14, 15 (dos veces) ... En Gá 6:1, la referencia es a 'las obras de la carne' (5:19), y el pensamiento es el de que el creyente es sorprendido con la guardia baja, tomando la transgresión ventaja de este he­cho" (Vine).

-- vosotros que sois espirituales, -- ¿Quiénes deben restaurar al hermano? El verbo es plural y se refiere a los "espirituales". Pablo acaba de describir "el fruto del Es­píritu" (5:22, 23). Desde luego, los espiri­tuales son los que llevan el fruto del Espíritu (los que están "llenos del Espíritu", Efes. 5:18). ¿Somos espirituales o somos carnales? 1 Cor. 3:3, "porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales?" Nos conviene repasar frecuentemente la lista de las obras de la carne (5:19-21) y preguntarnos si acaso somos en algún sentido carnales. Los tales no deben participar en restaurar a los miembros caídos. ¿Cómo podemos corregir al hermano si estamos mal nosotros mismos? (Mat. 7:1-5). Debemos practicar lo que enseñamos (Rom. 2:17-21) y no ser como los fariseos que "dicen, y no hacen" (Mat. 23:3).

-- restauradle, katartizo -- ¿Qué hacer, pues? No amputarle como si tuviera gan­grena, sino restaurarle. Es posible que algún miembro la tenga (2 Tim. 2:17), pero Pablo no habla de los tales en Gál. 6:1. La palabra "restaurar" viene de la palabra "katartizo, remendar, equipar completamente, se tra­duce 'restaurad(le)' en Gá 6:1, metafórica­mente, de la restauración, por parte de los que son espirituales, de uno que ha sido sor­prendido en una falta, siendo que el tal es como un miembro dislocado del cuerpo es­piritual. El tiempo está en presente continuo, lo que sugiere la necesidad de paciencia y perseverancia en el proceso" (Vine). La pa­labra se usa en Mat. 4:21, "remendaban sus redes". Heb. 12:12,13 es semejante a Gál. 6:1, "levantad las manos caídas y las rodillas para­lizadas; y haced sendas derechas para vues­tros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado". Esto indica que los santos son responsables los unos por los otros y que deben preocuparse los unos por los otros (1 Cor. 12:25). No deben ser in­diferentes cuando algún hermano sufre física o espiritualmente.

-- con espíritu de mansedumbre, -- no con espíritu vanaglorioso (5:26) de detective, ni de policía ni mucho menos de verdugo, sino de paciencia (longanimidad) y mansedumbre (5:22, 23, notas). La mansedumbre, fruto del Espíritu, significa completa humildad delante de Dios y su palabra. Los mansos están suje­tos a la corrección de Dios y, por lo tanto, tienen paciencia con sus hermanos caídos. La mansedumbre es fuerza con gentileza. No quiere decir cobarde. No significa debilidad ni timidez. La persona mansa se enoja cuando debe enojarse (Mar. 3:5), de la manera apropiada y solamente el tiempo necesario. La mansedumbre es lo opuesto del orgullo y la arrogancia. Acompaña en mu­chos textos la humildad (Efes. 4:2; Col. 3:12). El espíritu de mansedumbre es necesario para aprender (Sant. 1:21), para corregir (2 Tim. 2:24,25), para responder (1 Ped. 3:15), para ganar al incrédulo (1 Ped. 3:1-4), y para restaurar al hermano. Hermanos mansos es­tán dispuestos a considerarse a sí mismos, recordando que ellos también pueden ser tentados. En esta misma carta Pablo demues­tra la mansedumbre (la gentileza) en su ma­nera de escribir a los Gálatas (por ejemplo, 4:19, 20, "Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros"). Pablo simpatizaba con los hermanos más dé­biles. 2 Cor. 11:29, "¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?" De esta manera nosotros también debemos tener compasión para identificarnos con los hermanos más dé­biles. El ejemplo perfecto de la manse­dumbre con respecto a los pecadores es Jesús mismo (Luc. 7:36-50).

-- considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. -- Debo recordar mis propias limitaciones y debilidades y que yo también puedo caer en la misma tentación. Los miembros fieles del cuerpo de Cristo son útiles para el Señor (2 Tim. 2:21), pero es por la gracia de Dios ("por la gracia de Dios soy lo que soy", 1 Cor. 15:10). Nadie puede jactarse (1 Cor. 1:29). Aunque seamos fieles, estamos conscientes de flaquezas y tenemos que luchar diariamente contra la carne. Siempre debe­mos ser "pobres en espíritu" (Mat. 5:3). Con esta actitud no será difícil obedecer lo que Pablo dice en Gál. 6:1,2. Recuérdese la ad­vertencia del v. 3, "el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña".

6:2 -- Sobrellevad -- "Soportar como una carga", ayudar a otro a llevar una carga. So­mos miembros unos de otros. Cuando un miembro padece, los demás sufren con él (1 Cor. 12:26, 27). La carga del hermano del ver. 1 es muy pesada y lo está destruyendo. Es necesario ayudarle para que pueda vencer sus debilidades. El santo no puede aislarse de sus hermanos. Una causa mayor de las obras de la carne (5:19-21) es el egoísmo.

-- los unos las cargas de los otros, -- Her­manos espirituales deben estar muy dis­puestos a "sobrellevar" la carga de su her­mano. Hay que ayudarle a soportarla. El ver. 2 se explica en el ver. 1. No conviene aislar el ver. 2 y aplicar esta exhortación a otros asun­tos. Es verdad que hay muchas "cargas" y de distintas clases, pero en este texto el sobrelle­var las "cargas" de otros hermanos se explica en el ver. 1. Las "cargas" son las enfer­medades espirituales y sus consecuencias (la tris­teza, la vergüenza, el remordimiento). Si somos espirituales y restauramos con espíritu de mansedumbre al hermano caído en trans­gresión recordando que también nosotros podemos caer, entonces de esa manera sobre­llevamos las cargas de otros hermanos.

-- y cumplid así la ley de Cristo. -- Esta frase da énfasis a lo serio del asunto de restaurar hermanos caídos. Llevan a cabo la obra de Cristo de salvar almas (Sant. 5:19, 20). El que practica esto hace la obra de Cristo. Al hacerlo imitamos a Cristo quien "no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" (Mat. 20:28); "llevó él nuestras enfer­medades, y sufrió nuestros dolores" (Isa. 53:4).

Los que poseen las cualidades necesarias y llevan a cabo esta obra cumplen la ley en­señada por Cristo (Rom. 3:27; 8:2; 1 Cor. 9:21; Sant. 1:25; 2:12). Muchos desprecian la ley de Cristo, reduciéndola a la ley de amor (5:14; Jn. 13:34; 1 Jn. 3:23). Desde luego, la ley de Cristo enseña el amor, pero también enseña muchas otras cosas. Algunos no quieren reconocer que Cristo Jesús es otro dador de ley (Sant. 4:12) como Moisés. Para ellos el evangelio no es ley, el Nuevo Testamento no es ley. Dijo un comentarista que la ley de Cristo no es una ley en el sentido legal de la palabra, pero ¿cómo puede haber ley que no sea legal? ¿Qué significa la palabra legal? "Conforme a la ley" (Larousse). ¿Cómo se puede leer el Nuevo Testamento y concluir que Cristo no tiene una ley? ¿Qué son los mandamientos? (Mat. 7:24-29; 28:18-20; Mar. 16:16; 1 Cor. 11:24; Apoc. 2:10).

Algunos dicen, "Sí, hay ley, pero no es una ley negativa". Entonces, ¿qué significa la pala­bra no en Mat. 6:19, 31; 7:1, 6, 26-27 y doce­nas de otros textos?

La ley de Cristo no es como la ley de Moisés con su multitud de ordenanzas acerca de sacrificios físicos, de días, semanas, meses y años, de sacerdotes especiales, etcétera, que no podía perfeccionar a los adoradores, sino la perfecta ley de libertad (nos libra del pecado). Sin embargo, lo que los evangélicos -- y muchos hermanos -- entienden es que en cuanto a prácticas religiosas la ley de Cristo nos deja libres para hacer lo que nos plazca. Para estos no hay patrón que seguir con respecto a la naturaleza y obra de la iglesia (2 Tim. 1:13, 14). El concepto de que los mandamientos positivos de Cristo (bautizarse, participar de la cena, ofrendar, etcétera) no son importantes es desastroso (Mat. 7:21; 12:50).

6:3 -- Porque el que se cree ser algo, -- ¿Quién será? La palabra Porque indica que esta frase está conectada con lo que acaba de decir en los versículos anteriores acerca de restaurar al her­mano que peca y de la necesidad de sobrellevar los unos las car­gas de los otros. "El que se cree ser algo" es, pues, el hermano vanaglo­rioso (5:26) que no practica la enseñanza del ver. 1. No lo hace porque es indiferente hacia su hermano, y es indiferente porque cree que él no puede caer. No toma en serio lo que Pablo dice en 1 Cor. 10:12, "El que piensa es­tar firme mire que no caiga".

-- no siendo nada, -- No tiene fuerza espiri­tual. No es espiritual sino carnal. Hablando espiritualmente es un "cero" pero él cree que es un "ciento". Sería buen negocio comprarlo por lo que vale y venderlo por lo que él cree que vale. Los espirituales que obedecen el ver. 1 son humildes, están conscientes de sus propias debilidades, y tienen temor de caer ellos mismos. Están muy conscientes de la lucha entre el Espíritu y la carne (5:16). Por lo tanto saben ayudar al hermano necesitado. Pero el hermano del ver. 3 cree que no puede caer y no tiene ningún temor. Las obras de la carne no representan ningún peligro según él. No es nada, pero se cree ser algo.

-- a sí mismo se engaña. -- Que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, Rom. 12:3. Otra vez vemos que este pro­blema es muy básico, es la raíz de mu­chos males.

6:4 -- Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, -- ¿Por qué dice Pablo que cada uno debe someter a prueba su propia obra? ¿Qué tiene esto que ver con lo que acaba de decir? Cada miembro debe examinar su propia vida ante el espejo que es la palabra de Dios (1 Cor. 11:28; 2 Cor. 13:5; Sant. 1:25). Cada miembro debe examinar con cuidado su pro­pio corazón, su carácter, su obra, su conocimiento, y hacer una evaluación ade­cuada de sí mismo antes de examinar al her­mano. Si no lo hace, es imposible que ayude al hermano, y si lo hace, reconocerá que él mismo tiene flaquezas y debilidades. Posi­blemente encontrará alguna transgresión de la cual no se ha arrepentido. Por lo menos se acordará de transgresiones pasadas y aunque sean perdonadas servirán para que se humille y sea más tolerante hacia sus hermanos.

-- y entonces tendrá motivo de gloriarse -- Si el examen de la propia vida, ante el espejo que es la palabra de Dios indica que en verdad uno es aceptable delante de Dios, bien. 2 Cor. 1:12, "Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros". Pero el que tiene con­cepto errado de sí mismo (ver. 3) será decep­cionado.

-- sólo respecto de sí mismo, y no en otro; -- Encontrará en sí mismo una fuente de puro gozo y no dependerá del aplauso de otros. No estará gozoso por haberse comparado con otros (Luc. 18:9-12; 2 Cor. 10:12). No será feliz solamente cuando los demás le sonrían, ni miserable cuando no lo hacen. Tendrá, como Pablo, la aprobación de una conciencia limpia. Pero el que tiene más alto concepto de sí que el que debe tener de­pende del aplauso inconstante de otros.

6:5 -- porque cada uno llevará su propia carga. -- Cada quien debe aceptar su respon­sabilidad porque él -- y solamente él -- dará cuenta de ella en el juicio. En el ver. 2 Pablo dice, "Sobrellevad los unos las cargas de los otros", pero en el ver. 5 dice que "cada uno lle­vará su propia carga". ¿Hay conflicto entre el ver. 5 y el ver. 2? Desde luego que no. El ver. 5 significa que cada quien -- el hermano sin­cero y fiel o el hermano orgulloso y arrogante -- es responsable por su conducta y "dará a Dios cuenta de sí" (Rom. 14:12).

6:6 -- El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo ins­truye -- (Y al que se le enseña la palabra, que comparta toda cosa buena con el que le en­seña, LBLA) -- Algunos dicen que en este texto Pablo requiere que el hermano en­señado comparta sus bienes materiales con el que le enseña. Varios textos enseñan esto (1 Cor. 9:14; 2 Cor. 11:8; Fil. 4:15, 16), pero literalmente este texto dice, deje compartir el siendo enseñado en la pala­bra con el que enseña en todas cosas buenas -- "koinoneito de (deje compartir) o kate­choumenos ton logon (el siendo enseñado en la palabra) to katechounti (con el que en­seña) en pasin agathois (en todas cosas bue­nas) (Interlinear de Berry). El verbo koinoneo significa "entrar en comunión, unirse como socio, hacerse partícipe" (Léxico Thayer); "tomar parte con otro en algo, y especial­mente tener en común; no simplemente co­municar sino compartir" (Vine, comentario sobre Rom. 12:13). En el ver. 5 Pablo enfa­tiza la responsabilidad individual de cada uno y ahora enfatiza la necesidad de que cada hermano (cada persona enseñada) tenga co­munión con el hermano fiel que le enseña, que tengan en común todas las cosas buenas impartidas por el maestro. El hermano en­señado debe esforzarse y trabajar con su maestro y, de esta manera, tener su parte en las bendiciones que resultan de tales activi­dades.

En seguida se presenta una cita de Vincent (Word Studies in the New Testament). Lo que él dice es significativo porque aunque en otros textos él aplica el verbo koinoneo (el sustantivo koinonia) a la contribución, él no lo hace en Gál. 6:6, 10. "Pero, aunque de esta manera (ver. 5) cada uno está individualizado con respecto a sus cargas, la comunión cris­tiana en todas las cosas moralmente buenas ha de ser mantenida entre el maestro y el en­señado. El pasaje frecuentemente se explica como mandato de proveer para las necesi­dades temporales de maestros cristianos. Pero esto es enteramente ajeno al curso de pen­samiento, y aísla el versículo del contexto de ambos lados de él (énfasis mío, wp). Como los vv. 1-5 se refieren a los errores morales, en todas buenas cosas naturalmente tiene la misma referencia, como hagamos bien en el ver. 10 ciertamente tiene. La exhortación, por lo tanto, es que el discípulo debería hacer causa común con el maestro en toda cosa que es moralmente bueno y que promueve la sal­vación ... Koinoneito. Retener comunión con; participar con. No impartir a. La palabra se usa de dar y recibir ayuda material (Filip. 4:15): de participación moral o espiritual (Rom. 15:27; 1 Tim. 5:22; 2 J. 11): de la par­ticipación en condiciones externas (Heb. 2:14): en sufrimientos (1 Ped. 4:13)". Esta ex­plicación es lógica, explica correctamente las palabras usadas por Pablo y, sobre todo, res­peta el contexto y no le introduce algún tema ajeno al pensamiento.

Los maestros fieles (por ejemplo, ancianos, Hech. 14:23), deben com­partir con el hermano que está siendo enseñado en todas las cosas buenas del evangelio. El maestro no debería imitar el egoísmo y arro­gancia de los judaizantes que abusaban de los santos, sino que debería recibirlos y hacerles verdaderos participantes de las buenas cosas de Dios. Pablo no dice que las "cosas buenas" son bienes materiales. ¿Por qué suponer que el maestro debe recibir "todas cosas buenas" del enseñado? ¿Qué tantas cosas buenas tiene el enseñado que podría dar al maestro? Aparte del dinero, ¿qué otra cosas debe co­municar o dar al maestro? "El que instruye tiene las cosas buenas; el que está siendo ins­truido ha de proceder a participar en ellas, en todas ellas. Las riquezas están con el maestro de la Palabra, la pobreza está con el alumno, y el alumno ha de iniciar comunión con el maestro para que él, el alumno, sea enrique­cido" (Lenski). En otros textos cuando Pablo habla de la comunión (koinonía), es obvio que se refiere a la ayuda económica (como expresión de la co­munión), pero este contexto trata de las bendiciones de la doctrina pura y Pablo dice al maestro que deje compartir estas cosas buenas (beneficios espirituales) al her­mano que está siendo enseñado. Cuando Pablo habla de dinero para el predicador, lo explica claramente como en 1 Cor 9:4-14; 2 Cor. 11:8; y Fil. 4:15, 16.

6:7 -- No os engañéis; -- Que no sean engaña­dos por los judaizantes u otros para perder esta comunión necesaria con maestros fieles de la palabra. Dios creó al hombre a su ima­gen, un ser con inteligencia y voluntad. El hombre puede pensar y decidir y, por eso, puede evitar el engaño. Seguramente esta carta de Pablo a los gálatas les abrió sus ojos para evitar que se engañaran más.

-- Dios no puede ser burlado: -- "Me volvieron la cerviz, y no el rostro" (Jer. 2:17); "Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír" (Zac. 7:11); pero siempre sufrieron la conse­cuencia. Es posible burlarse de los hombres con impunidad pero el que se burla de Dios no escapará del castigo.

-- pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. -- Pablo acaba de decir que los santos de Galacia deberían participar de todas las cosas espirituales, y ahora les dice que su actitud hacia estas cosas buenas es de suma importancia, porque "todo lo que hombre sembrare, eso también segará". Esta idea continúa en el ver. 9: "No nos cansemos, pues de hacer bien" (sembrar para el Es­píritu). Este texto (6:7, 8) es la conclusión de todo lo que ha dicho en esta carta acerca de la carne y del Espíritu, especialmente de 5:16-26 acerca de las obras de la carne y el fruto del Espíritu. La cosecha siempre es el producto de la simiente (compárense 2 Cor. 9:6, 7; Mat. 7:15; Sant. 3:11, 12). La Biblia nos proporciona muchos ejemplos de los que segaron conforme a lo que sembraron: (1) Esaú (Heb. 12:14-17; (2) David (2 Samuel 11:2-5, 27; 12:5-12). David se arrepintió de su pecado (Sal. 51) y Dios le perdonó, pero siguió cosechando: su hijo Amnón asaltó a Tamar, hija de David; su hijo, Absalón, mató a Amnón; y Absalón usurpó el trono de su padre David y "se llegó Absalón a las concu­binas de su padre, ante los ojos de todo Is­rael" (2 Sam. 16:22); (3) Giezi, el siervo de Eliseo (2 Reyes 5:26, 27; (4) Judas (Mat. 26:14-16; 27:3-5). En todos estos casos -- y en muchos otros hasta el día de hoy -- ¡el placer momentáneo se convierte en remordimiento! Por lo tanto, "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará".

Los que se burlan de Dios dicen, "¿Dónde está la promesa de su advenimiento?" (2 Ped. 3:4). Estos abusan de la gracia de Dios. "El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepen­timiento" (ver. 9). "Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero" (Jn. 12:47, 48).

6:8 -- Porque el que siembra para su carne, -- 5:19-21.

-- de la carne segará corrupción; -- La pala­bra corrupción no significa aniquilación sino la ruina, destrucción, deterioración, pér­dida. Aun en esta vida la aflicción física sigue al pecado (mayormente el pecado sexual). Ahora (1994) Estados Unidos está segando la corrupción del SIDA y varias otras enfer­medades venéreas. Esta es la cosecha de la revolución sexual que comenzó a sembrarse profusamente en la década de los '60. Tam­bién ahora se está cosechando la violencia sembrada por una generación de televisión. Muchísimas personas (no solamente pandi­llas y otros criminales) tienen la mentalidad totalmente corrupta ("reprobada", Rom. 1:28) de Hollywood.

-- mas el que siembra para el Espíritu, -- 5:16, 18, 22-23.

-- del Espíritu segará vida eterna. -- (Rom. 2:7; 5:21; 6:22, 23; 1 Tim. 1:16; 6:12; Tito 1:2; 3:7).

6:9 -- No nos cansemos, pues, de hacer bien; -- (Luc. 18:1; 2 Tes. 3:13; 2 Cor. 4:1, 16; Apoc. 2:10). Algunos hermanos que no practicarán las obras de la carne se apartarán de la fe por causa del desaliento. Muchas veces el can­sancio es mental. Los niños (y aun los grandes) juegan sin cesar y no se cansan porque les gusta jugar. Los mismos niños (y adultos) se cansan pronto cuando tienen que trabajar aunque se esfuercen menos en el trabajo que en el juego. Si el hacer bien nos diera el mismo gusto que nos da el jugar, no nos cansaríamos tanto. Es necesario, pues, el cambio de actitud hacia el hacer bien. La vida del cristiano es la vida de hacer bien (llevar el fruto del Espíritu, restaurar al hermano caído, etcétera). Desde luego esto incluye obras benévolas (2:10, 11) pero también in­cluye muchas otras cosas. El cristiano hace bien todos los días en el hogar, en el trabajo, en la escuela, y en todas sus actividades, porque pone en práctica las enseñanzas del Señor. Hacemos bien cuando enseñamos, ex­hortamos, alentamos, y restauramos (6:1, 2). Los padres que se dedican a criar a sus hijos en la disciplina y amonestación del Señor ha­cen bien.

-- porque a su tiempo (kairon) segaremos, -- Sant. 5:7, 8.

-- si no desmayamos. -- Luc. 18:1; 2 Cor. 4:1, 16; Efes. 3:13; Heb. 12:3, 5.

6:10 -- Así que, según tengamos oportunidad (kairon), -- (Jn. 9:4; 12:35; Efes. 5:16; Col. 4:5). Pablo no habla de lo que suceda de vez en cuando. No dice, "Cuando de vez en cuando tengamos oportunidad ..." sino como dice The New American Standard Bible, "while" (mientras) tengamos oportunidad. Ahora, durante esta vida, tenemos oportu­nidad. El ver. 9 habla de un tiempo o sazón de cosecha y el ver. 10 habla de un tiempo o sazón para sembrar. ¡Estamos viviendo en ese tiempo o sazón!

-- hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe (3 Jn. 8). -- Primero seamos participantes con nuestros maestros de todas las cosas buenas que ellos tienen, y entonces seamos canales de gracia para repartir estos tesoros entre otros durante todo el tiempo de nuestra peregrinación so­bre la tierra (nuestra oportunidad). Los co­mentarios de arriba con respecto a hacer bien se aplican aquí; el hacer bien incluye mucho más que los actos de benevolencia. En el ver. 9 Pablo dice, "No nos cansemos, pues, de hacer bien" y ahora dice, "hagamos bien a todos". Estas son exhortaciones generales y abarcan todo el bien que el cristiano pueda hacer.

Los hermanos que predican el evangelio social y establecen instituciones benévolas para ser sostenidas con los fondos de las igle­sias citan este texto para "probar" que la igle­sia está obligada a practicar la benevolencia general, pero en primer lugar como ya se ex­plicó, el énfasis en estos versículos no es ma­terial sino espiritual; en segundo lugar, no habla de obra congregacional sino individual. Esto es obvio a través del capítulo: Ver. 1, "si alguno ... "; ver. 3, "el que se cree ..." ; ver. 4, "cada uno someta a prueba ..."; ver. 5, "cada uno llevará ..."; ver. 6, "el que es enseñado ..."; ver. 8, "el que siembra ..."; ver. 12, "os obligan a que os circuncidéis". ¿Es esto un acto congrega­cional o individual? ¿Se circuncidan congregaciones o individuos (6:12)? ¿Se bautizan congre­gaciones o individuos (3:27)? Los ar­gumentos de los hermanos que promueven el evangelio social son del mismo peso que los de los evangélicos sobre la fe sola o el bautismo de infantes. Ellos leen Gál. 6:6-10 con gafas sectarias y ven instituciones, asilos, iglesias patroci­nadores y otras cosas que ellos mismos han inventado, y después de torcer Gál. 6:10 se atreven a volver a Gál. 1:8, 9 para denunciar a los que pervierten el evangelio.

6:11 -- Mirad con cuán grandes letras -- Con su propia mano Pablo escribió esto con letras grandes para indicar su autenticidad, que sin duda Pablo era el autor de esta carta (2 Tes. 2:2, 3:17). Puede significar también énfasis (como nosotros usamos MAYUSCULAS para enfatizar), porque al concluir la carta él denuncia otra vez y fuertemente las prácticas de los judaizantes. Algunos dicen que esto indica debilidad de vista y que Pablo sufría de oftalmía causada por la luz brillante en el camino a Damasco, pero si fue así entonces el milagro que le dio la vista fue imperfecto.

-- os escribo de mi propia mano. -- 2 Tes. 3:17; 1 Cor. 16:21; Col. 4:18.

6:12 -- Todos los que quieren agradar en la carne (quieren hacer una buena apariencia en la carne, VM), -- ser bien vistos, ATR. (Mat. 6:12). A través de la epístola Pablo se refería a los judaizantes (1:7-9; 2:4, 5, 12; 3:1, 10; 4:17; 5:2-5, 7, 11, 12) y esta frase es el clí­max de todo, porque se expone el propósito verdadero de ellos; es decir, tales maestros no se preocupaban por el bienestar espiritual de los hermanos sino que en su egoísmo se preocupaban solamente por sí mismos y por su aceptación con los judíos inconversos. Estos menospreciaban la cruz de Cristo y enfatizaban la circuncisión para impresionar a sus amigos, parientes y otros judíos. Para entender el propósito de los judaizantes es necesario recordar cómo los judíos perseguían a los dis­cípulos de Cristo (Mat. 10:17-28; Hech. 4:27, 28; 5:33; 13:45, 50 y muchos otros). Para evi­tar tal persecución algunos judíos que acep­taron el evangelio agregaban algunas cosas de la ley, especialmente la circuncisión. Querían ser "bien vistos" por los judíos.

-- éstos os obligan a que os circuncidéis, -- Para estar bien con los judíos tenían que jac­tarse de los gentiles que habían circuncidado. De esta manera demostraban su aceptación de la superioridad del judaísmo sobre el evan­gelio (que en realidad significaba la superioridad del judío sobre el gentil).

-- solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo. -- El mensaje de la cruz (el evangelio) destruyó la preeminen­cia de los judíos. El evangelio es el nivelador, porque en Cristo el judío no gozaba de ninguna ventaja sobre el gentil (3:28). Los judaizantes temían la ira de los judíos que perseguían a los que predicaban que somos salvos por la cruz de Cristo y que la ley de Moisés no era necesaria para la justificación.

6:13 -- Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; -- Jesús denunció la hipocresía de los judíos que hablaban tanto de la ley de Moisés pero que no la guardaban (Mat. 15:6; 23:4, 13-15, 23-29, 33; Jn. 5:46). Pablo hizo lo mismo (Rom. 2:17-21). El sabía que los judaizantes no eran sinceros.

-- pero quieren que vosotros os circun­cidéis, para gloriarse en vuestra carne. -- Los judaizantes se jactaban del número de gentiles circuncidados por ellos para ganar el favor de los judíos.

6:14 -- Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, -- Humanamente hablando Pablo tenía mucho en qué gloriarse (Fil. 3:4, 5; 2 Cor. 11:18, 22-28). Los judaizantes se gloriaban en el número de gentiles circuncidados, pero Pablo se gloriaba solamente en Cristo y su muerte por nosotros. Para el griego la cruz era locura y para el judío era tropezadera, pero para los creyentes es el poder de Dios para salvación (1 Cor. 1:23). Pablo no se gloriaba en la cruz solamente en palabras sino también en he­chos. En primer lugar se gloriaba en la cruz por someterse a la enseñanza del Cristo cru­cificado y resucitado y por predicar la cruz como la esperanza del mundo (1 Cor. 9:16; 2 Cor. 5:18-20).

-- por quien el mundo me es crucificado a mí, -- Probablemente el "mundo" en este texto se refiere a las ventajas que Pablo tenía en el judaísmo (Fil. 3:3-8) que ahora no le in­teresan, no le llaman la atención; más bien las considera como "basura". El mundo se re­fiere a todos los placeres, tesoros, honores, valores, etc., que ocupan nuestra atención para desviarnos de nuestro propósito de servir al Señor.

-- y yo al mundo. -- Como Pablo no hacía caso al mundo tampoco el mundo le hacía caso a él. Para Pablo no existía el mundo y para el mundo Pablo no existía.

6:15 -- Porque en Cristo Jesús ni la circun­cisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación (2 Cor. 5:17). -- "Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor" (5:6). "La circuncisión nada es, y la in­circuncisión nada es, sino el guardar los man­damientos de Dios" (1 Cor. 7:19). Obvia­mente estas tres cosas básicamente se re­fieren a la misma cosa: "una nueva criatura"; "la fe que obra por el amor"; y "el guardar los mandamientos de Dios". Todas estas expre­siones significan el obedecer al evangelio para recibir el perdón de pecados y el don del Espíritu Santo y andar en vida nueva. El obje­tivo del plan de salvación se realiza cuando el hombre obedece al evangelio para obtener el perdón de sus pecados y cuando con toda sinceridad y devoción vive transformándose cada vez más en la imagen de Cristo (2 Cor. 3:18; Rom. 8:29). Pablo dijo a los gálatas, "Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir do­lores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros" (4:19).

6:16 -- Y a todos los que anden conforme a esta regla, -- los que rechazan las ordenanzas de la ley y buscan una vida nueva en Cristo.

-- paz y misericordia sea a ellos, y al Israel de Dios. -- (Rom. 2:28, 29; 4:12). La iglesia de Cristo es el Israel de Dios (3:28, 29). Los que enseñan que Pablo tiene en mente la supuesta "salvación futura de Israel" (según la carne) le hacen contradecir toda la carta. La promesa hecha a Abraham es solamente para los que son de Cristo (3:26-29), los que andan conforme al Espíritu (el evangelio) (5:16, 18). Desde luego, esta bendición es para todos los judíos que dejen de per­manecer "en incredulidad" (Rom. 11:23).

6:17 -- De aquí en adelante nadie me cause molestias; -- Le habían mal representado, di­ciendo que no era apóstol de Cristo como los doce; le acusaron de querer agradar a los hombres y de predicar un evangelio de hom­bres. Ahora les recuerda algo muy significa­tivo:

-- porque yo (enfático, ego) traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús. -- Posi­blemente hace comparación con el ver. 13 ("gloriarse en vuestra carne"). Los esclavos lle­varon las marcas de sus amos y Pablo tenía cicatrices que eran la marca de Jesús su Amo (Hech. 14:19; 2 Cor. 4:10; 6:4, 5; 11:23-28). Pablo era el esclavo del Señor Jesús, el sol­dado del Señor Jesús, el embajador en cade­nas del Señor Jesús.

6:18 Hermanos, -- Después de todo, les llama "Hermanos" (4:12; 5:11; 6:1).

-- la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. -- Compárese 2 Cor. 13:14. Toda la carta tiene que ver con la gracia en contraste con la justificación por la circuncisión y el guardar la ley de Moisés.

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