jueves, noviembre 3

COMENTARIO DE 1 DE SAMUEL CAPITULO 11

CAPÍTULO XI
Versículos 1—11. Jabes de Galaad liberada. 12—15. Saúl confirmado en su reino.
Vv. 1—11. El primer fruto del gobierno de Saúl fue el rescate de Jabes de Galaad de manos de los
amonitas. Para salvar la vida los hombres renuncian a su libertad y hasta consienten en que les
arranquen los ojos; entonces, ¿no es sabiduría dejar el pecado que nos es tan querido como nuestro
ojo derecho, antes que ser echado al fuego del infierno? Véase la fe y confianza de Saúl y,
cimentados en ella, su valor y resolución. Obsérvese además su actividad en este asunto. Cuando el
Espíritu del Señor desciende sobre los hombres, los convierte en expertos, aunque no tengan
experiencia. Cuando el celo por la gloria de Dios, y el amor por los hermanos impulsa a los
hombres a esfuerzos serios, y cuando Dios se complace en ayudar, rápidamente pueden producirse
grandes efectos.
Vv. 12—15. Ahora honraban a Saúl, a quien habían despreciado; si de un enemigo se hace un
amigo, es mayor ventaja que matarlo. —El una vez despreciado Salvador será reconocido
finalmente por todos como el Rey ungido por Jehová. Hasta ahora, en el trono de la gracia, Él
recibe la sumisión de los rebeldes, y hasta intercede por ellos; pero dentro de poco, desde su
tribunal de justicia, Él condenará a todos los que persisten en oponérsele.

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