Versículos 1—8.
David manda a buscar a Mefiboset. 9—13. Y le provee.
Vv. 1—8.
En medio de numerosos asuntos, tendemos a olvidarnos de la gratitud que debemos y los
compromisos que tenemos, no sólo con nuestros amigos, sino para con Dios mismo. Sin embargo,
las personas de verdadera piedad no descansan hasta haberlos cumplido. Y los objetos más
apropiados para mostrarles bondad y caridad, muchas veces no se encuentran sin buscarlos. —
Jonatán fue el amigo dilecto de David, por tanto, fue bondadoso con Mefiboset, el hijo de Jonatán.
Dios es fiel con nosotros; no seamos infieles los unos con los otros. Si la providencia nos hace
progresar, y decaen nuestras amistades y familiares, debemos tener el cuidado de buscar la justa
oportunidad de ser amables con ellos.
Vv. 9—13.
Como David era un tipo de Cristo, su Señor e Hijo, su Raíz y Progenie, deja que su
bondad con Mefiboset nos recuerde la bondad y amor de Dios nuestro Salvador por el hombre
caído, a lo cual nada lo obliga, como David hacia Jonatán. El Hijo de Dios busca la raza caída y
perdida que no lo buscó a Él. ¡Él vino a buscar y a salvar lo que se había perdido!
No hay comentarios:
Publicar un comentario