1ra. de Reyes
Capítulo 11
11:1 Pero el rey Salomón amó, además de la hija de
Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de
Edom, a las de Sidón, y a las heteas;
11:2 gentes de las cuales Jehová había
dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a
vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses.
A éstas, pues, se juntó Salomón con amor.
11:3 Y tuvo setecientas mujeres
reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón.
11:4 Y
cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses
ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su
padre David.
11:5 Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y
a Milcom, ídolo abominable de los amonitas.
11:6 E hizo Salomón lo malo ante
los ojos de Jehová, y no siguió cumplidamente a Jehová como David su
padre.
11:7 Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo
abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a Moloc, ídolo
abominable de los hijos de Amón.
11:8 Así hizo para todas sus mujeres
extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus
dioses.
11:9 Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se
había apartado de Jehová Dios de Israel, que se le había aparecido dos
veces,
11:10 y le había mandado acerca de esto, que no siguiese a dioses
ajenos; mas él no guardó lo que le mandó Jehová.
11:11 Y dijo Jehová a
Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis
estatutos que yo te mandé, romperé de ti el reino, y lo entregaré a tu
siervo.
11:12 Sin embargo, no lo haré en tus días, por amor a David tu
padre; lo romperé de la mano de tu hijo.
11:13 Pero no romperé todo el
reino, sino que daré una tribu a tu hijo, por amor a David mi siervo, y por amor
a Jerusalén, la cual yo he elegido.
11:14 Y Jehová suscitó un adversario a
Salomón: Hadad edomita, de sangre real, el cual estaba en Edom.
11:15 Porque
cuando David estaba en Edom, y subió Joab el general del ejército a enterrar los
muertos, y mató a todos los varones de Edom
11:16 (porque seis meses habitó
allí Joab, y todo Israel, hasta que hubo acabado con todo el sexo masculino en
Edom),
11:17 Hadad huyó, y con él algunos varones edomitas de los siervos de
su padre, y se fue a Egipto; era entonces Hadad muchacho pequeño.
11:18 Y se
levantaron de Madián, y vinieron a Parán; y tomando consigo hombres de Parán,
vinieron a Egipto, a Faraón rey de Egipto, el cual les dio casa y les señaló
alimentos, y aun les dio tierra.
11:19 Y halló Hadad gran favor delante de
Faraón, el cual le dio por mujer la hermana de su esposa, la hermana de la reina
Tahpenes.
11:20 Y la hermana de Tahpenes le dio a luz su hijo Genubat, al
cual destetó Tahpenes en casa de Faraón; y estaba Genubat en casa de Faraón
entre los hijos de Faraón.
11:21 Y oyendo Hadad en Egipto que David había
dormido con sus padres, y que era muerto Joab general del ejército, Hadad dijo a
Faraón: Déjame ir a mi tierra.
11:22 Faraón le respondió: ¿Por qué? ¿Qué te
falta conmigo, que procuras irte a tu tierra? El respondió: Nada; con todo, te
ruego que me dejes ir.
11:23 Dios también levantó por adversario contra
Salomón a Rezón hijo de Eliada, el cual había huido de su amo Hadad-ezer, rey de
Soba.
11:24 Y había juntado gente contra él, y se había hecho capitán de una
compañía, cuando David deshizo a los de Soba. Después fueron a Damasco y
habitaron allí, y le hicieron rey en Damasco.
11:25 Y fue adversario de
Israel todos los días de Salomón; y fue otro mal con el de Hadad, porque
aborreció a Israel, y reinó sobre Siria.
11:26 También Jeroboam hijo de
Nabat, efrateo de Sereda, siervo de Salomón, cuya madre se llamaba Zerúa, la
cual era viuda, alzó su mano contra el rey.
11:27 La causa por la cual éste
alzó su mano contra el rey fue esta: Salomón, edificando a Milo, cerró el
portillo de la ciudad de David su padre.
11:28 Y este varón Jeroboam era
valiente y esforzado; y viendo Salomón al joven que era hombre activo, le
encomendó todo el cargo de la casa de José.
11:29 Aconteció, pues, en aquel
tiempo, que saliendo Jeroboam de Jerusalén, le encontró en el camino el profeta
Ahías silonita, y éste estaba cubierto con una capa nueva; y estaban ellos dos
solos en el campo.
11:30 Y tomando Ahías la capa nueva que tenía sobre sí,
la rompió en doce pedazos,
11:31 y dijo a Jeroboam: Toma para ti los diez
pedazos; porque así dijo Jehová Dios de Israel: He aquí que yo rompo el reino de
la mano de Salomón, y a ti te daré diez tribus;
11:32 y él tendrá una tribu
por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido de
todas las tribus de Israel;
11:33 por cuanto me han dejado, y han adorado a
Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los
hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis
ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre.
11:34 Pero
no quitaré nada del reino de sus manos, sino que lo retendré por rey todos los
días de su vida, por amor a David mi siervo, al cual yo elegí, y quien guardó
mis mandamientos y mis estatutos.
11:35 Pero quitaré el reino de la mano de
su hijo, y lo daré a ti, las diez tribus.
11:36 Y a su hijo daré una tribu,
para que mi siervo David tenga lámpara todos los días delante de mí en
Jerusalén, ciudad que yo me elegí para poner en ella mi nombre.
11:37 Yo,
pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que deseare tu alma, y
serás rey sobre Israel.
11:38 Y si prestares oído a todas las cosas que te
mandare, y anduvieres en mis caminos, e hicieres lo recto delante de mis ojos,
guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo David mi siervo, yo estaré
contigo y te edificaré casa firme, como la edifiqué a David, y yo te entregaré a
Israel.
11:39 Y yo afligiré a la descendencia de David a causa de esto, mas
no para siempre.
11:40 Por esto Salomón procuró matar a Jeroboam, pero
Jeroboam se levantó y huyó a Egipto, a Sisac rey de Egipto, y estuvo en Egipto
hasta la muerte de Salomón.
11:41 Los demás hechos de Salomón, y todo lo que
hizo, y su sabiduría, ¿no está escrito en el libro de los hechos de
Salomón?
11:42 Los días que Salomón reinó en Jerusalén sobre todo Israel
fueron cuarenta años.
11:43 Y durmió Salomón con sus padres, y fue sepultado
en la ciudad de su padre David; y reinó en su lugar Roboam su hijo.
Capítulo 12
12:1 Roboam fue a Siquem, porque todo Israel había
venido a Siquem para hacerle rey.
12:2 Y aconteció que cuando lo oyó Jeroboam
hijo de Nabat, que aún estaba en Egipto, adonde había huido de delante del rey
Salomón, y habitaba en Egipto,
12:3 enviaron a llamarle. Vino, pues,
Jeroboam, y toda la congregación de Israel, y hablaron a Roboam,
diciendo:
12:4 Tu padre agravó nuestro yugo, mas ahora disminuye tú algo de
la dura servidumbre de tu padre, y del yugo pesado que puso sobre nosotros, y te
serviremos.
12:5 Y él les dijo: Idos, y de aquí a tres días volved a mí. Y
el pueblo se fue.
12:6 Entonces el rey Roboam pidió consejo de los ancianos
que habían estado delante de Salomón su padre cuando vivía, y dijo: ¿Cómo
aconsejáis vosotros que responda a este pueblo?
12:7 Y ellos le hablaron
diciendo: Si tú fueres hoy siervo de este pueblo y lo sirvieres, y
respondiéndoles buenas palabras les hablares, ellos te servirán para
siempre.
12:8 Pero él dejó el consejo que los ancianos le habían dado, y
pidió consejo de los jóvenes que se habían criado con él, y estaban delante de
él.
12:9 Y les dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que respondamos a este
pueblo, que me ha hablado diciendo: Disminuye algo del yugo que tu padre puso
sobre nosotros?
12:10 Entonces los jóvenes que se habían criado con él le
respondieron diciendo: Así hablarás a este pueblo que te ha dicho estas
palabras: Tu padre agravó nuestro yugo, mas tú disminúyenos algo; así les
hablarás: El menor dedo de los míos es más grueso que los lomos de mi
padre.
12:11 Ahora, pues, mi padre os cargó de pesado yugo, mas yo añadiré a
vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, mas yo os castigaré con
escorpiones.
12:12 Al tercer día vino Jeroboam con todo el pueblo a Roboam,
según el rey lo había mandado, diciendo: Volved a mí al tercer día.
12:13 Y
el rey respondió al pueblo duramente, dejando el consejo que los ancianos le
habían dado;
12:14 y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo:
Mi padre agravó vuestro yugo, pero yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os
castigó con azotes, mas yo os castigaré con escorpiones.
12:15 Y no oyó el
rey al pueblo; porque era designio de Jehová para confirmar la palabra que
Jehová había hablado por medio de Ahías silonita a Jeroboam hijo de
Nabat.
12:16 Cuando todo el pueblo vio que el rey no les había oído, le
respondió estas palabras, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros con David? No
tenemos heredad en el hijo de Isaí. ¡Israel, a tus tiendas! ¡Provee ahora en tu
casa, David! Entonces Israel se fue a sus tiendas.
12:17 Pero reinó Roboam
sobre los hijos de Israel que moraban en las ciudades de Judá.
12:18 Y el
rey Roboam envió a Adoram, que estaba sobre los tributos; pero lo apedreó todo
Israel, y murió. Entonces el rey Roboam se apresuró a subirse en un carro y huir
a Jerusalén.
12:19 Así se apartó Israel de la casa de David hasta
hoy.
12:20 Y aconteció que oyendo todo Israel que Jeroboam había vuelto,
enviaron a llamarle a la congregación, y le hicieron rey sobre todo Israel, sin
quedar tribu alguna que siguiese la casa de David, sino sólo la tribu de
Judá.
12:21 Y cuando Roboam vino a Jerusalén, reunió a toda la casa de Judá
y a la tribu de Benjamín, ciento ochenta mil hombres, guerreros escogidos, con
el fin de hacer guerra a la casa de Israel, y hacer volver el reino a Roboam
hijo de Salomón.
12:22 Pero vino palabra de Jehová a Semaías varón de Dios,
diciendo:
12:23 Habla a Roboam hijo de Salomón, rey de Judá, y a toda la
casa de Judá y de Benjamín, y a los demás del pueblo, diciendo:
12:24 Así ha
dicho Jehová: No vayáis, ni peleéis contra vuestros hermanos los hijos de
Israel; volveos cada uno a su casa, porque esto lo he hecho yo. Y ellos oyeron
la palabra de Dios, y volvieron y se fueron, conforme a la palabra de
Jehová.
12:25 Entonces reedificó Jeroboam a Siquem en el monte de Efraín, y
habitó en ella; y saliendo de allí, reedificó a Penuel.
12:26 Y dijo
Jeroboam en su corazón: Ahora se volverá el reino a la casa de David,
12:27
si este pueblo subiere a ofrecer sacrificios en la casa de Jehová en Jerusalén;
porque el corazón de este pueblo se volverá a su señor Roboam rey de Judá, y me
matarán a mí, y se volverán a Roboam rey de Judá.
12:28 Y habiendo tenido
consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Bastante habéis
subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir
de la tierra de Egipto.
12:29 Y puso uno en Bet-el, y el otro en
Dan.
12:30 Y esto fue causa de pecado; porque el pueblo iba a adorar delante
de uno hasta Dan.
12:31 Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo
sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví.
12:32
Entonces instituyó Jeroboam fiesta solemne en el mes octavo, a los quince días
del mes, conforme a la fiesta solemne que se celebraba en Judá; y sacrificó
sobre un altar. Así hizo en Bet-el, ofreciendo sacrificios a los becerros que
había hecho. Ordenó también en Bet-el sacerdotes para los lugares altos que él
había fabricado.
12:33 Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en
Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado de su
propio corazón; e hizo fiesta a los hijos de Israel, y subió al altar para
quemar incienso.
Capítulo 13
13:1 He aquí que un varón de Dios por palabra de
Jehová vino de Judá a Bet-el; y estando Jeroboam junto al altar para quemar
incienso,
13:2 aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo:
Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo
llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares
altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de
hombres.
13:3 Y aquel mismo día dio una señal, diciendo: Esta es la señal de
que Jehová ha hablado: he aquí que el altar se quebrará, y la ceniza que sobre
él está se derramará.
13:4 Cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del varón
de Dios, que había clamado contra el altar de Bet-el, extendiendo su mano desde
el altar, dijo: ¡Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le
secó, y no la pudo enderezar.
13:5 Y el altar se rompió, y se derramó la
ceniza del altar, conforme a la señal que el varón de Dios había dado por
palabra de Jehová.
13:6 Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios:
Te pido que ruegues ante la presencia de Jehová tu Dios, y ores por mí, para que
mi mano me sea restaurada. Y el varón de Dios oró a Jehová, y la mano del rey se
le restauró, y quedó como era antes.
13:7 Y el rey dijo al varón de Dios:
Ven conmigo a casa, y comerás, y yo te daré un presente.
13:8 Pero el varón
de Dios dijo al rey: Aunque me dieras la mitad de tu casa, no iría contigo, ni
comería pan ni bebería agua en este lugar.
13:9 Porque así me está ordenado
por palabra de Jehová, diciendo: No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el
camino que fueres.
13:10 Regresó, pues, por otro camino, y no volvió por el
camino por donde había venido a Bet-el.
13:11 Moraba entonces en Bet-el un
viejo profeta, al cual vino su hijo y le contó todo lo que el varón de Dios
había hecho aquel día en Bet-el; le contaron también a su padre las palabras que
había hablado al rey.
13:12 Y su padre les dijo: ¿Por qué camino se fue? Y
sus hijos le mostraron el camino por donde había regresado el varón de Dios que
había venido de Judá.
13:13 Y él dijo a sus hijos: Ensilladme el asno. Y
ellos le ensillaron el asno, y él lo montó.
13:14 Y yendo tras el varón de
Dios, le halló sentado debajo de una encina, y le dijo: ¿Eres tú el varón de
Dios que vino de Judá? El dijo: Yo soy.
13:15 Entonces le dijo: Ven conmigo
a casa, y come pan.
13:16 Mas él respondió: No podré volver contigo, ni iré
contigo, ni tampoco comeré pan ni beberé agua contigo en este lugar.
13:17
Porque por palabra de Dios me ha sido dicho: No comas pan ni bebas agua allí, ni
regreses por el camino por donde fueres.
13:18 Y el otro le dijo,
mintiéndole: Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por
palabra de Jehová, diciendo: Tráele contigo a tu casa, para que coma pan y beba
agua.
13:19 Entonces volvió con él, y comió pan en su casa, y bebió
agua.
13:20 Y aconteció que estando ellos en la mesa, vino palabra de Jehová
al profeta que le había hecho volver.
13:21 Y clamó al varón de Dios que
había venido de Judá, diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto has sido rebelde al
mandato de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová tu Dios te había
prescrito,
13:22 sino que volviste, y comiste pan y bebiste agua en el lugar
donde Jehová te había dicho que no comieses pan ni bebieses agua, no entrará tu
cuerpo en el sepulcro de tus padres.
13:23 Cuando había comido pan y bebido,
el que le había hecho volver le ensilló el asno.
13:24 Y yéndose, le topó un
león en el camino, y le mató; y su cuerpo estaba echado en el camino, y el asno
junto a él, y el león también junto al cuerpo.
13:25 Y he aquí unos que
pasaban, y vieron el cuerpo que estaba echado en el camino, y el león que estaba
junto al cuerpo; y vinieron y lo dijeron en la ciudad donde el viejo profeta
habitaba.
13:26 Oyéndolo el profeta que le había hecho volver del camino,
dijo: El varón de Dios es, que fue rebelde al mandato de Jehová; por tanto,
Jehová le ha entregado al león, que le ha quebrantado y matado, conforme a la
palabra de Jehová que él le dijo.
13:27 Y habló a sus hijos, y les dijo:
Ensilladme un asno. Y ellos se lo ensillaron.
13:28 Y él fue, y halló el
cuerpo tendido en el camino, y el asno y el león que estaban junto al cuerpo; el
león no había comido el cuerpo, ni dañado al asno.
13:29 Entonces tomó el
profeta el cuerpo del varón de Dios, y lo puso sobre el asno y se lo llevó. Y el
profeta viejo vino a la ciudad, para endecharle y enterrarle.
13:30 Y puso
el cuerpo en su sepulcro; y le endecharon, diciendo: ¡Ay, hermano mío!
13:31
Y después que le hubieron enterrado, habló a sus hijos, diciendo: Cuando yo
muera, enterradme en el sepulcro en que está sepultado el varón de Dios; poned
mis huesos junto a los suyos.
13:32 Porque sin duda vendrá lo que él dijo a
voces por palabra de Jehová contra el altar que está en Bet-el, y contra todas
las cosas de los lugares altos que están en las ciudades de Samaria.
13:33
Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino, sino que volvió a hacer
sacerdotes de los lugares altos de entre el pueblo, y a quien quería lo
consagraba para que fuese de los sacerdotes de los lugares altos.
13:34 Y
esto fue causa de pecado a la casa de Jeroboam, por lo cual fue cortada y raída
de sobre la faz de la tierra.
Capítulo 14
14:1 En aquel tiempo Abías hijo de Jeroboam cayó
enfermo.
14:2 Y dijo Jeroboam a su mujer: Levántate ahora y disfrázate, para
que no te conozcan que eres la mujer de Jeroboam, y ve a Silo; porque allá está
el profeta Ahías, el que me dijo que yo había de ser rey sobre este
pueblo.
14:3 Y toma en tu mano diez panes, y tortas, y una vasija de miel, y
ve a él, para que te declare lo que ha de ser de este niño.
14:4 Y la mujer
de Jeroboam lo hizo así; y se levantó y fue a Silo, y vino a casa de Ahías. Y ya
no podía ver Ahías, porque sus ojos se habían oscurecido a causa de su
vejez.
14:5 Mas Jehová había dicho a Ahías: He aquí que la mujer de Jeroboam
vendrá a consultarte por su hijo, que está enfermo; así y así le responderás,
pues cuando ella viniere, vendrá disfrazada.
14:6 Cuando Ahías oyó el sonido
de sus pies, al entrar ella por la puerta, dijo: Entra, mujer de Jeroboam. ¿Por
qué te finges otra? He aquí yo soy enviado a ti con revelación dura.
14:7 Ve
y di a Jeroboam: Así dijo Jehová Dios de Israel: Por cuanto yo te levanté de en
medio del pueblo, y te hice príncipe sobre mi pueblo Israel,
14:8 y rompí el
reino de la casa de David y te lo entregué a ti; y tú no has sido como David mi
siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón,
haciendo solamente lo recto delante de mis ojos,
14:9 sino que hiciste lo
malo sobre todos los que han sido antes de ti, pues fuiste y te hiciste dioses
ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me echaste tras tus
espaldas;
14:10 por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la casa de
Jeroboam, y destruiré de Jeroboam todo varón, así el siervo como el libre en
Israel; y barreré la posteridad de la casa de Jeroboam como se barre el
estiércol, hasta que sea acabada.
14:11 El que muera de los de Jeroboam en la
ciudad, lo comerán los perros, y el que muera en el campo, lo comerán las aves
del cielo; porque Jehová lo ha dicho.
14:12 Y tú levántate y vete a tu casa;
y al poner tu pie en la ciudad, morirá el niño.
14:13 Y todo Israel lo
endechará, y le enterrarán; porque de los de Jeroboam, sólo él será sepultado,
por cuanto se ha hallado en él alguna cosa buena delante de Jehová Dios de
Israel, en la casa de Jeroboam.
14:14 Y Jehová levantará para sí un rey
sobre Israel, el cual destruirá la casa de Jeroboam en este día; y lo hará ahora
mismo.
14:15 Jehová sacudirá a Israel al modo que la caña se agita en las
aguas; y él arrancará a Israel de esta buena tierra que había dado a sus padres,
y los esparcirá más allá del Eufrates, por cuanto han hecho sus imágenes de
Asera, enojando a Jehová.
14:16 Y él entregará a Israel por los pecados de
Jeroboam, el cual pecó, y ha hecho pecar a Israel.
14:17 Entonces la mujer
de Jeroboam se levantó y se marchó, y vino a Tirsa; y entrando ella por el
umbral de la casa, el niño murió.
14:18 Y lo enterraron, y lo endechó todo
Israel, conforme a la palabra de Jehová, la cual él había hablado por su siervo
el profeta Ahías.
14:19 Los demás hechos de Jeroboam, las guerras que hizo,
y cómo reinó, todo está escrito en el libro de las historias de los reyes de
Israel.
14:20 El tiempo que reinó Jeroboam fue de veintidós años; y habiendo
dormido con sus padres, reinó en su lugar Nadab su hijo.
14:21 Roboam hijo
de Salomón reinó en Judá. De cuarenta y un años era Roboam cuando comenzó a
reinar, y diecisiete años reinó en Jerusalén, ciudad que Jehová eligió de todas
las tribus de Israel, para poner allí su nombre. El nombre de su madre fue
Naama, amonita.
14:22 Y Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y le
enojaron más que todo lo que sus padres habían hecho en sus pecados que
cometieron.
14:23 Porque ellos también se edificaron lugares altos,
estatuas, e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo árbol
frondoso.
14:24 Hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a
todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado delante de los
hijos de Israel.
14:25 Al quinto año del rey Roboam subió Sisac rey de
Egipto contra Jerusalén,
14:26 y tomó los tesoros de la casa de Jehová, y los
tesoros de la casa real, y lo saqueó todo; también se llevó todos los escudos de
oro que Salomón había hecho.
14:27 Y en lugar de ellos hizo el rey Roboam
escudos de bronce, y los dio a los capitanes de los de la guardia, quienes
custodiaban la puerta de la casa real.
14:28 Cuando el rey entraba en la
casa de Jehová, los de la guardia los llevaban; y los ponían en la cámara de los
de la guardia.
14:29 Los demás hechos de Roboam, y todo lo que hizo, ¿no
está escrito en las crónicas de los reyes de Judá?
14:30 Y hubo guerra entre
Roboam y Jeroboam todos los días.
14:31 Y durmió Roboam con sus padres, y
fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. El nombre de su madre fue
Naama, amonita. Y reinó en su lugar Abiam su hijo.
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