lunes, mayo 28

COMENTARIO DEL 2 LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 11


Versículos 1—5. El adulterio de David. 6—13. Trata de esconder su delito. 14—27. Urías es
asesinado.
Vv. 1—5. Obsévese la ocasión del pecado de David; qué lo condujo a caer: —1. Descuidó su
ocupación. Se quedó en Jerusalén. Cuando nos salimos del camino de nuestro deber, estamos en
tentación. —2. Amor al ocio: la pereza da mucha ventaja al tentador. —3. Un ojo errante. No había
hecho pacto con sus ojos, como Job, o se le olvidó en el momento. Nótense los pasos del pecado.
Véase cómo el camino del pecado es cuesta abajo; cuando los hombres comienzan a hacer el mal,
no pueden detenerse. Nótense los agravantes del pecado: ¿Cómo pudo David reprender o castigar
en los demás aquello mismo de lo cual tenía conciencia que él mismo era culpable?
Vv. 6—13. Dar lugar al pecado endurece el corazón y provoca la ida del Espíritu Santo. Robar
su razón al hombre es peor que robarle su dinero; y atraerlo al pecado es peor que atraerlo a
cualquier otro problema mundano.
Vv. 14—27. El adulterio suele ocasionar homicidio al tratar de ocultar una maldad con otra. Hay
que temer el comienzo del pecado, porque, ¿quién sabe dónde terminará? ¿Puede un creyente
verdadero andar por esta senda? ¿Puede tal persona ser un verdadero hijo de Dios? Aunque la gracia
no se pierde en un caso tan espantoso, la seguridad y el consuelo de ella se reducen. Podemos tener
la plena seguridad de que se perdió de la vida de David toda la espiritualidad y el consuelo en la
religión. Ningún hombre, en tal caso, puede tener evidencia que le satisfaga de que es creyente.
Mientras mayor sea la confianza de un hombre que se ha hundido en la maldad, más grandes son su
presunción e hipocresía. Nadie que se parezca en nada a David, sino en sus transgresiones, debe
estimular su confianza con este ejemplo. Que siga a David en su humillación, arrepentimiento y sus
otras gracias eminentes; es preferible que piense de sí como un descarriado, y no sea un hipócrita.
—Que nadie que se oponga a la verdad diga: ¡Este es el fruto de la fe! No; son los efectos de la
naturaleza corrupta. Vigilemos los comienzos de la autocomplacencia y mantengámonos a la mayor
distancia de todo mal. Pero en el Señor hay misericordia y abundante redención. Él no echará fuera
a ningún creyente arrepentido y humilde; tampoco soportará que Satanás arrebate sus ovejas de su
mano. No obstante, el Señor hará que su pueblo se recupere del daño en forma tal que marcará el
aborrecimiento de sus crímenes, para impedir que los que tienen consideración por su Palabra,
abusen de las palabras de la gracia.

2da. de Samuel Capítulo 11


2da. de Samuel
Capítulo 11
11:1 Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén.
11:2 Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa.
11:3 Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo.
11:4 Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa.
11:5 Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta.
11:6 Entonces David envió a decir a Joab: Envíame a Urías heteo. Y Joab envió a Urías a David.
11:7 Cuando Urías vino a él, David le preguntó por la salud de Joab, y por la salud del pueblo, y por el estado de la guerra.
11:8 Después dijo David a Urías: Desciende a tu casa, y lava tus pies. Y saliendo Urías de la casa del rey, le fue enviado presente de la mesa real.
11:9 Mas Urías durmió a la puerta de la casa del rey con todos los siervos de su señor, y no descendió a su casa.
11:10 E hicieron saber esto a David, diciendo: Urías no ha descendido a su casa. Y dijo David a Urías: ¿No has venido de camino? ¿Por qué, pues, no descendiste a tu casa?
11:11 Y Urías respondió a David: El arca e Israel y Judá están bajo tiendas, y mi señor Joab, y los siervos de mi señor, en el campo; ¿y había yo de entrar en mi casa para comer y beber, y a dormir con mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa.
11:12 Y David dijo a Urías: Quédate aquí aún hoy, y mañana te despacharé. Y se quedó Urías en Jerusalén aquel día y el siguiente.
11:13 Y David lo convidó a comer y a beber con él, hasta embriagarlo. Y él salió a la tarde a dormir en su cama con los siervos de su señor; mas no descendió a su casa.
11:14 Venida la mañana, escribió David a Joab una carta, la cual envió por mano de Urías.
11:15 Y escribió en la carta, diciendo: Poned a Urías al frente, en lo más recio de la batalla, y retiraos de él, para que sea herido y muera.
11:16 Así fue que cuando Joab sitió la ciudad, puso a Urías en el lugar donde sabía que estaban los hombres más valientes.
11:17 Y saliendo luego los de la ciudad, pelearon contra Joab, y cayeron algunos del ejército de los siervos de David; y murió también Urías heteo.
11:18 Entonces envió Joab e hizo saber a David todos los asuntos de la guerra.
11:19 Y mandó al mensajero, diciendo: Cuando acabes de contar al rey todos los asuntos de la guerra,
11:20 si el rey comenzare a enojarse, y te dijere: ¿Por qué os acercasteis demasiado a la ciudad para combatir? ¿No sabíais lo que suelen arrojar desde el muro?
11:21 ¿Quién hirió a Abimelec hijo de Jerobaal? ¿No echó una mujer del muro un pedazo de una rueda de molino, y murió en Tebes? ¿Por qué os acercasteis tanto al muro? Entonces tú le dirás: También tu siervo Urías heteo es muerto.
11:22 Fue el mensajero, y llegando, contó a David todo aquello a que Joab le había enviado.
11:23 Y dijo el mensajero a David: Prevalecieron contra nosotros los hombres que salieron contra nosotros al campo, bien que nosotros les hicimos retroceder hasta la entrada de la puerta;
11:24 pero los flecheros tiraron contra tus siervos desde el muro, y murieron algunos de los siervos del rey; y murió también tu siervo Urías heteo.
11:25 Y David dijo al mensajero: Así dirás a Joab: No tengas pesar por esto, porque la espada consume, ora a uno, ora a otro; refuerza tu ataque contra la ciudad, hasta que la rindas. Y tú aliéntale.
11:26 Oyendo la mujer de Urías que su marido Urías era muerto, hizo duelo por su marido.
11:27 Y pasado el luto, envió David y la trajo a su casa; y fue ella su mujer, y le dio a luz un hijo. Mas esto que David había hecho, fue desagradable ante los ojos de Jehová.

sábado, mayo 19

COEMNTARIO DEL 2 LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 10


CAPÍTULO X
Versículos 1—5. Los mensajeros de David son maltratados por Hanún. 6—14. Derrota de los
amonitas. 15—19. Derrota de los sirios.
Vv. 1—5. Nahas había sido enemigo de Israel, pero había sido bondadoso con David. Por tanto, éste
resuelve retribuirle agradecido. Si un fariseo da limosna con orgullo aunque Dios no lo recompense,
el que recibe la limosna debe darle las gracias por ello. Quienes tienen mala voluntad con su
prójimo han resuelto creer que su prójimo no les tiene buena voluntad. Nada tiene buena intención,
y todo puede ser malinterpretado por los hombres que sólo se aman a sí, y no puede ser de otra
forma. Los mejores hombres no deben encontrar raro si son malentendidos. El amor no piensa mal.
—Conforme a la costumbre de la época y de aquellos países, Hanún trató a los embajadores de
David en la forma más despectiva. David se afligió mucho por sus siervos. Aprendamos a no
tomarnos en serio los reproches injustos que se pasarán y serán para vergüenza de quienes los
expresaron o hicieron; en cambio, la reputación injustamente herida en poco tiempo vuelve a crecer,
como la barba. Dios exhibirá tu justicia como la luz, por tanto, guarda silencio ante Jehová y espera
en Él, Salmo xxxvii, 6, 7.
Vv. 6—14. Los que están en guerra con el Hijo de David no sólo provocan, sino comienzan la
guerra. Dios tiene fuerzas para mandar contra los que desafían su ira, Isaías v, 19, las que los
convencerán de que nunca nadie que haya endurecido su corazón contra Dios ha prosperado. Los
soldados de Cristo deben reforzar sus manos unos a otros en la guerra espiritual. —Que nada falte
en nosotros, cualquiera sea el éxito. Cuando tomamos conciencia de cumplir nuestro deber, con
satisfacción podemos dejar el hecho con Dios, esperando con toda seguridad su salvación a su
manera y en el tiempo oportuno.
Vv. 15—19. Aquí hay un nuevo intento de los sirios. Hasta la causa moribunda saldrá adelante
en la medida que le quede algo de vida; los enemigos del Hijo de David así lo hacen. Pero ahora se
cumplía la promesa hecha a Abraham, Génesis xv, 18, y reiterada a Josué, capítulo i, 4, de que las
fronteras de Israel se extenderían hasta el río Éufrates. Aprended de aquí, que es peligroso ayudar a
quienes tienen a Dios por enemigo, cuando caigan, caerán con ellos los que los ayudaron.

EL 2 LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 10


2da. de Samuel
Capítulo 10
10:1 Después de esto, aconteció que murió el rey de los hijos de Amón, y reinó en lugar suyo Hanún su hijo.
10:2 Y dijo David: Yo haré misericordia con Hanún hijo de Nahas, como su padre la hizo conmigo. Y envió David sus siervos para consolarlo por su padre. Mas llegados los siervos de David a la tierra de los hijos de Amón,
10:3 los príncipes de los hijos de Amón dijeron a Hanún su señor: ¿Te parece que por honrar David a tu padre te ha enviado consoladores? ¿No ha enviado David sus siervos a ti para reconocer e inspeccionar la ciudad, para destruirla?
10:4 Entonces Hanún tomó los siervos de David, les rapó la mitad de la barba, les cortó los vestidos por la mitad hasta las nalgas, y los despidió.
10:5 Cuando se le hizo saber esto a David, envió a encontrarles, porque ellos estaban en extremo avergonzados; y el rey mandó que les dijeran: Quedaos en Jericó hasta que os vuelva a nacer la barba, y entonces volved.
10:6 Y viendo los hijos de Amón que se habían hecho odiosos a David, enviaron los hijos de Amón y tomaron a sueldo a los sirios de Bet-rehob y a los sirios de Soba, veinte mil hombres de a pie, del rey de Maaca mil hombres, y de Is-tob doce mil hombres.
10:7 Cuando David oyó esto, envió a Joab con todo el ejército de los valientes.
10:8 Y saliendo los hijos de Amón, se pusieron en orden de batalla a la entrada de la puerta; pero los sirios de Soba, de Rehob, de Is-tob y de Maaca estaban aparte en el campo.
10:9 Viendo, pues, Joab que se le presentaba la batalla de frente y a la retaguardia, entresacó de todos los escogidos de Israel, y se puso en orden de batalla contra los sirios.
10:10 Entregó luego el resto del ejército en mano de Abisai su hermano, y lo alineó para encontrar a los amonitas.
10:11 Y dijo: Si los sirios pudieren más que yo, tú me ayudarás; y si los hijos de Amón pudieren más que tú, yo te daré ayuda.
10:12 Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le pareciere.
10:13 Y se acercó Joab, y el pueblo que con él estaba, para pelear contra los sirios; mas ellos huyeron delante de él.
10:14 Entonces los hijos de Amón, viendo que los sirios habían huido, huyeron también ellos delante de Abisai, y se refugiaron en la ciudad. Se volvió, pues, Joab de luchar contra los hijos de Amón, y vino a Jerusalén.
10:15 Pero los sirios, viendo que habían sido derrotados por Israel, se volvieron a reunir.
10:16 Y envió Hadad-ezer e hizo salir a los sirios que estaban al otro lado del Eufrates, los cuales vinieron a Helam, llevando por jefe a Sobac, general del ejército de Hadad-ezer.
10:17 Cuando fue dado aviso a David, reunió a todo Israel, y pasando el Jordán vino a Helam; y los sirios se pusieron en orden de batalla contra David y pelearon contra él.
10:18 Mas los sirios huyeron delante de Israel; y David mató de los sirios a la gente de setecientos carros, y cuarenta mil hombres de a caballo; hirió también a Sobac general del ejército, quien murió allí.
10:19 Viendo, pues, todos los reyes que ayudaban a Hadad-ezer, cómo habían sido derrotados delante de Israel, hicieron paz con Israel y le sirvieron; y de allí en adelante los sirios temieron ayudar más a los hijos de Amón.


miércoles, mayo 16

COMENTRAIO DEL CAPITULO 9 DEL 2 LIBRO DE SAMUEL

Versículos 1—8.
David manda a buscar a Mefiboset. 9—13. Y le provee.

Vv. 1—8.
En medio de numerosos asuntos, tendemos a olvidarnos de la gratitud que debemos y los

compromisos que tenemos, no sólo con nuestros amigos, sino para con Dios mismo. Sin embargo,

las personas de verdadera piedad no descansan hasta haberlos cumplido. Y los objetos más

apropiados para mostrarles bondad y caridad, muchas veces no se encuentran sin buscarlos. —

Jonatán fue el amigo dilecto de David, por tanto, fue bondadoso con Mefiboset, el hijo de Jonatán.

Dios es fiel con nosotros; no seamos infieles los unos con los otros. Si la providencia nos hace

progresar, y decaen nuestras amistades y familiares, debemos tener el cuidado de buscar la justa

oportunidad de ser amables con ellos.

Vv. 9—13.
Como David era un tipo de Cristo, su Señor e Hijo, su Raíz y Progenie, deja que su

bondad con Mefiboset nos recuerde la bondad y amor de Dios nuestro Salvador por el hombre

caído, a lo cual nada lo obliga, como David hacia Jonatán. El Hijo de Dios busca la raza caída y

perdida que no lo buscó a Él. ¡Él vino a buscar y a salvar lo que se había perdido!

lunes, mayo 14

COMENTARIO DE 2 DE SAMUEL CAPITULO 8


CAPÍTULO VIII
Versículos 1—8. David vence a filisteos, moabitas y sirios. 9—14. Dedicación del botín. 15—18.
El gobierno y los oficiales de David.
Vv. 1—8. David venció a los filisteos que hacía mucho tiempo atormentaban a Israel. Después de
las largas y frecuentes luchas que tienen los santos con las potestades de las tinieblas como Israel
con los filisteos, el Hijo de David los pisoteará a todos ellos y hará más que vencedores a los santos.
—Derrotó a los moabitas y los hizo siervos tributarios de Israel. Destruyó dos partes y salvó la
tercera parte. El linaje que iba a mantener vivo, aunque era sólo uno, tenía que ser completo. Que el
linaje de la misericordia sea lo más amplio. —Derrotó a los sirios. David estuvo protegido en todas
las guerras, por lo que, a menudo, da gloria a Dios en sus Salmos.
Vv. 9—14. Todas las cosas preciosas de que David era dueño, fueron cosas dedicadas,
destinadas para edificar el templo. David destruyó los ídolos de oro, 2 Samuel v, 21, pero consagró
los vasos de oro. De esta manera, en la conquista de un alma por la gracia del Hijo de David, lo que
se oponga a Dios debe ser destruido, toda concupiscencia debe ser mortificada y crucificada, pero
debe consagrarse lo que pueda ser de gloria para Él; así se altera su propiedad. Dios emplea a sus
siervos en diversas maneras: algunos en batallas espirituales, como a David; otros en edificios
espirituales, como a Salomón; y uno prepara la obra para el otro, para que Dios tenga la gloria de
todo.
Vv. 15—18. David no hizo mal a nadie, ni negó o demoró el hacer lo correcto. Esto habla de su
completa dedicación su tarea; también de su prontitud para recibir todo cuanto se le decía y pedía.
No hizo acepción de personas al juzgar. En esto fue un tipo de Cristo. Sometámonos a Él;
procuremos su amistad, contemos su servicio como placer nuestro, realicemos diligentes la obra que
nos asigna. David hizo príncipes sus hijos; pero todos los creyentes, la semilla espiritual de Cristo,
son favoritos, porque son hechos reyes y sacerdotes para nuestro Dios, Apocalipsis i, 6

2da. de Samuel Capítulo 08


2da. de Samuel
Capítulo 08
8:1 Después de esto, aconteció que David derrotó a los filisteos y los sometió, y tomó David a Meteg-ama de mano de los filisteos.
8:2 Derrotó también a los de Moab, y los midió con cordel, haciéndolos tender por tierra; y midió dos cordeles para hacerlos morir, y un cordel entero para preservarles la vida; y fueron los moabitas siervos de David, y pagaron tributo.
8:3 Asimismo derrotó David a Hadad=ezer hijo de Rehob, rey de Soba, al ir éste a recuperar su territorio al río Eufrates.
8:4 Y tomó David de ellos mil setecientos hombres de a caballo, y veinte mil hombres de a pie; y desjarretó David los caballos de todos los carros, pero dejó suficientes para cien carros.
8:5 Y vinieron los sirios de Damasco para dar ayuda a Hadad-ezer rey de Soba; y David hirió de los sirios a veintidós mil hombres.
8:6 Puso luego David guarnición en Siria de Damasco, y los sirios fueron hechos siervos de David, sujetos a tributo. Y Jehová dio la victoria a David por dondequiera que fue.
8:7 Y tomó David los escudos de oro que traían los siervos de Hadad-ezer, y los llevó a Jerusalén.
8:8 Asimismo de Beta y de Berotai, ciudades de Hadad-ezer, tomó el rey David gran cantidad de bronce.
8:9 Entonces oyendo Toi rey de Hamat, que David había derrotado a todo el ejército de Hadad-ezer,
8:10 envió Toi a Joram su hijo al rey David, para saludarle pacíficamente y para bendecirle, porque había peleado con Hadad-ezer y lo había vencido; porque Toi era enemigo de Hadad- ezer. Y Joram llevaba en su mano utensilios de plata, de oro y de bronce;
8:11 los cuales el rey David dedicó a Jehová, con la plata y el oro que había dedicado de todas las naciones que había sometido;
8:12 de los sirios, de los moabitas, de los amonitas, de los filisteos, de los amalecitas, y del botín de Hadad=ezer hijo de Rehob, rey de Soba.
8:13 Así ganó David fama. Cuando regresaba de derrotar a los sirios, destrozó a dieciocho mil edomitas en el Valle de la Sal.
8:14 Y puso guarnición en Edom; por todo Edom puso guarnición, y todos los edomitas fueron siervos de David. Y Jehová dio la victoria a David por dondequiera que fue.
8:15 Y reinó David sobre todo Israel; y David administraba justicia y equidad a todo su pueblo.
8:16 Joab hijo de Sarvia era general de su ejército, y Josafat hijo de Ahilud era cronista;
8:17 Sadoc hijo de Ahitob y Ahimelec hijo de Abiatar eran sacerdotes; Seraías era escriba;
8:18 Benaía hijo de Joiada estaba sobre los cereteos y peleteos; y los hijos de David eran los príncipes.

sábado, mayo 12

COMENTARIO DEL CAPITULO 7 DEL 2 DE SAMUEL CAPITULO 7


CAPÍTULO VII
Versículos 1—3. El cuidado de David por el arca. 4—17. El pacto de Dios con David. 18—29.
Oración y acción de gracias.
Vv. 1—3. Ya establecido en su palacio, David meditaba cómo podía emplear mejor su tiempo y su
prosperidad en el servicio de Dios. Se hizo el propósito de edificar un templo para el arca. Aquí
Natán no habla como profeta, sino como hombre piadoso estimulando a David con su juicio
particular. Tenemos que hacer todo lo que podamos para animar y promover los buenos propósitos e
intenciones del prójimo y a medida que tenemos la oportunidad, fomentar una buena obra.
Vv. 4—17. Se promete bendiciones a la familia y posteridad de David. Estas promesas se
relacionan con Salomón, el sucesor inmediato de David, y el linaje real de Judá. Pero también se
relacionan con Cristo que se llama con frecuencia David e Hijo de David. Dios le dio toda potestad
en el cielo y en la tierra, con autoridad para realizar el juicio. Él iba a construir el templo del
evangelio, una casa para el nombre de Dios; el templo espiritual de los creyentes verdaderos, para
ser morada de Dios en el Espíritu. El establecimiento de su casa, su trono y su reino eterno, no
puede aplicarse a otro que no sea Cristo y su reino: la casa y el reino de David terminaron hace
mucho. La iniquidad cometida no puede aplicarse al Mesías mismo, sino a su descendencia
espiritual; verdaderos creyentes tienen dolencias, la corrección de las cuales deben esperar, aunque
no son desechados.

Vv. 18—29. La oración de David está llena de suspiros de afectuosa devoción a Dios.
Consideraba en poco a sus méritos propios. Cuanto tenemos debe ser considerado don de Dios.
Habla alta y honrosamente de los favores que Dios le ha dispensado. Considerando el carácter y
estado del hombre, puede maravillarnos la forma en que Dios trata con él. La promesa de Cristo
incluye todo; si el Señor Dios es nuestro, ¿qué más podemos pedir o pensar? Efesios iii, 20. Él nos
conoce mejor de lo que nos conocemos, por tanto, contentémonos con lo que ha hecho por nosotros.
¿Qué podemos decir por nosotros mismos en nuestras oraciones que sea más de lo que Dios ha
dicho por nosotros en sus promesas? David atribuye todo a la libre gracia de Dios: las grandes cosas
que Él había hecho por él y las grandes que le había dado a conocer. Todo era por amor a su palabra,
esto es, por amor a Cristo la Palabra eterna. Muchos tienen que escudriñar su corazón cuando van a
orar, pero el corazón de David estaba preparado, estable; terminadas sus peregrinaciones, se entregó
totalmente al deber, y se empleó en ello. La oración que sólo es de la lengua no agrada a Dios; lo
que será elevado y derramado ante Dios debe hallarse en el corazón. Él edifica su fe y espera el bien
basado en la seguridad de la promesa de Dios. David ora por el cumplimiento de la promesa. Decir
y hacer no son dos cosas con Dios, como suele pasar entre los hombres; Dios hará como ha dicho.
—Las promesas de Dios no nos son hechas por nombre, como a David, pero pertenecen a todos los
que creen en Jesucristo y las invocan en su nombre.


EL 2 LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 7


2da. de Samuel
Capítulo 07
7:1 Aconteció que cuando ya el rey habitaba en su casa, después que Jehová le había dado reposo de todos sus enemigos en derredor,
7:2 dijo el rey al profeta Natán: Mira ahora, yo habito en casa de cedro, y el arca de Dios está entre cortinas.
7:3 Y Natán dijo al rey: Anda, y haz todo lo que está en tu corazón, porque Jehová está contigo.
7:4 Aconteció aquella noche, que vino palabra de Jehová a Natán, diciendo:
7:5 Ve y di a mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more?
7:6 Ciertamente no he habitado en casas desde el día en que saqué a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernáculo.
7:7 Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, ¿he hablado yo palabra a alguna de las tribus de Israel, a quien haya mandado apacentar a mi pueblo de Israel, diciendo: ¿Por qué no me habéis edificado casa de cedro?
7:8 Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel;
7:9 y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra.
7:10 Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como al principio,
7:11 desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te daré descanso de todos tus enemigos. Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa.
7:12 Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino.
7:13 El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.
7:14 Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres;
7:15 pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti.
7:16 Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.
7:17 Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.
7:18 Y entró el rey David y se puso delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí?
7:19 Y aun te ha parecido poco esto, Señor Jehová, pues también has hablado de la casa de tu siervo en lo por venir. ¿Es así como procede el hombre, Señor Jehová?
7:20 ¿Y qué más puede añadir David hablando contigo? Pues tú conoces a tu siervo, Señor Jehová.
7:21 Todas estas grandezas has hecho por tu palabra y conforme a tu corazón, haciéndolas saber a tu siervo.
7:22 Por tanto, tú te has engrandecido, Jehová Dios; por cuanto no hay como tú, ni hay Dios fuera de ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos.
7:23 ¿Y quién como tu pueblo, como Israel, nación singular en la tierra? Porque fue Dios para rescatarlo por pueblo suyo, y para ponerle nombre, y para hacer grandezas a su favor, y obras terribles a tu tierra, por amor de tu pueblo que rescataste para ti de Egipto, de las naciones y de sus dioses.
7:24 Porque tú estableciste a tu pueblo Israel por pueblo tuyo para siempre; y tú, oh Jehová, fuiste a ellos por Dios.
7:25 Ahora pues, Jehová Dios, confirma para siempre la palabra que has hablado sobre tu siervo y sobre su casa, y haz conforme a lo que has dicho.
7:26 Que sea engrandecido tu nombre para siempre, y se diga: Jehová de los ejércitos es Dios sobre Israel; y que la casa de tu siervo David sea firme delante de ti.
7:27 Porque tú, Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, revelaste al oído de tu siervo, diciendo: Yo te edificaré casa. Por esto tu siervo ha hallado en su corazón valor para hacer delante de ti esta súplica.
7:28 Ahora pues, Jehová Dios, tú eres Dios, y tus palabras son verdad, y tú has prometido este bien a tu siervo.
7:29 Ten ahora a bien bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti, porque tú, Jehová Dios, lo has dicho, y con tu bendición será bendita la casa de tu siervo para siempre.

viernes, mayo 11

COMENTARIO DE 2 DE SAMUEL CAPITULO 6

CAPÍTULO VI
Versículos 1—5. El arca sale de Quiriat-jearim. 6—11. Uza muere por tocar el arca—Bendición
para Obed-edom. 12—19. David lleva el arca a Sion. 20—23. La mala conducta de Mical.
Vv. 1—5. Dios está presente en el alma de su pueblo, cuando quieren las señales externas de su
presencia, pero ahora que David está instalado en el trono, empieza a revivir la honra del arca.
Aprendamos de esto a pensar y hablar de Dios con altura; y a pensar y hablar con honra de las
sagradas ordenanzas, que son para nosotros lo que el arca era para Israel, la señal de la presencia de
Dios, Mateo xxviii, 20. Cristo es nuestro Arca; en y por Él manifiesta Dios su favor y acepta
nuestras oraciones y alabanzas. El arca tipifica especialmente a Cristo y su mediación, en la que se
despliega el nombre de Jehová y todas sus glorias. Los sacerdotes debían llevar el arca sobre sus
hombros. Los filisteos pueden llevar el arca en un carro sin sufrir por eso, pero si los israelitas lo
hicieren de esa manera, sería para su propio peligro, porque esto no era lo dispuesto por Dios.
Vv. 6—11. Uza fue muerto de un solo golpe por tocar el arca. Dios vio presunción e
irreverencia en el corazón de Uza. La familiaridad con lo más digno de reverencia, sirve muy bien
para despertar el desprecio. Si fue un crimen tan grande que alguien tocara el arca del pacto, sin
tener derecho a hacerlo, ¿qué será de los que pretenden tener los privilegios del pacto sin vivir a laaltura de este? —Obed-edom abrió sus puertas sin miedo, sabiendo que el arca era sabor de muerte
para muerte sólo para los que la trataban en forma incorrecta. La misma mano que castigó la
orgullosa presunción de Uza, recompensó a la osadía humilde de Obed-edom. Que nadie piense lo
peor del evangelio por los juicios de quienes lo rechazan, antes bien considere las bendiciones que
trae a todos los que lo reciben. Los jefes de familia sean estimulados a preservar la religión en su
familia. Es bueno vivir en una familia que recibe al arca, porque todo lo que la rodee andará mejor.
Vv. 12—19. Se hizo evidente que era bienaventurado el hombre que tenía el arca cerca suyo.
Cristo es sin duda piedra de tropiezo, y Roca de escándalo para los desobedientes pero para los que
creen, Él es la Piedra del ángulo, elegida, preciosa, 1 Pedro ii, 6–8. Seamos religiosos. ¿Es el arca
una bendición para las casas de otros? Nosotros podemos tenerla, con su bendición, sin robársela a
nuestros vecinos. —David ofreció sacrificios a Dios al partir. Probablemente nos vaya bien en
nuestros esfuerzos cuando empecemos con Dios y diligentemente busquemos estar en paz con Él.
Somos tan indignos y nuestro servicio tan contaminado, que todo nuestro gozo en Dios debe
relacionarse con el arrepentimiento y la fe en la sangre expiatoria del Redentor. David estaba
presente con grandes expresiones de gozo. Debemos servir a Dios con todo nuestro cuerpo y alma,
y con todo don y poder que poseamos. En esta ocasión David dejó de lado sus ropajes reales y se
puso una simple túnica de lino. David oró con el pueblo y por ellos, y como profeta los bendijo
solemnemente en el nombre de Señor.
Vv. 20—23. David regresó para bendecir su casa, para orar con ellos y por ellos, y para ofrecer
su acción de gracias familiar por esta misericordia nacional. Trabajo de ángeles es adorar a Dios y,
ciertamente no puede rebajar al más grande de los hombres. —Pero ni siquiera los palacios de los
príncipes están exentos de problemas familiares. Los ejercicios de la religión puede parecer mal a
ojos de quienes tienen poca o ninguna religión en sí mismos. Si nos presentamos ante Dios
aprobados en lo que hacemos en religión, y lo hacemos delante del Señor, no tenemos que prestar
oídos a los reproches. La piedad tendrá su elogio: no seamos indiferentes, no temamos ni nos
avergoncemos al reconocerlo. David se contentó con justificarse y no reprochó ni culpó la
insolencia de Mical, pero Dios la castigó. Dios honrará a quienes le honran, pero serán poco
estimados los que lo desprecian a Él, a sus siervos y su servicio.

2da. de Samuel

2da. de Samuel

Capítulo 06

6:1 David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, treinta mil.
6:2 Y se levantó David y partió de Baala de Judá con todo el pueblo que tenía consigo, para hacer pasar de allí el arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los ejércitos, que mora entre los querubines.
6:3 Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en el collado; y Uza y Ahío, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo.
6:4 Y cuando lo llevaban de la casa de Abinadab, que estaba en el collado, con el arca de Dios, Ahío iba delante del arca.
6:5 Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos.
6:6 Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque los bueyes tropezaban.
6:7 Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.
6:8 Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza, y fue llamado aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy.
6:9 Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová?
6:10 De modo que David no quiso traer para sí el arca de Jehová a la ciudad de David; y la hizo llevar David a casa de Obed-edom geteo.
6:11 Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa.
6:12 Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David.
6:13 Y cuando los que llevaban el arca de Dios habían andado seis pasos, él sacrificó un buey y un carnero engordado.
6:14 Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino.
6:15 Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta.
6:16 Cuando el arca de Jehová llegó a la ciudad de David, aconteció que Mical hija de Saúl miró desde una ventana, y vio al rey David que saltaba y danzaba delante de Jehová; y le menospreció en su corazón.
6:17 Metieron, pues, el arca de Jehová, y la pusieron en su lugar en medio de una tienda que David le había levantado; y sacrificó David holocaustos y ofrendas de paz delante de Jehová.
6:18 Y cuando David había acabado de ofrecer los holocaustos y ofrendas de paz, bendijo al pueblo en el nombre de Jehová de los ejércitos.
6:19 Y repartió a todo el pueblo, y a toda la multitud de Israel, así a hombres como a mujeres, a cada uno un pan, y un pedazo de carne y una torta de pasas. Y se fue todo el pueblo, cada uno a su casa.
6:20 Volvió luego David para bendecir su casa; y saliendo Mical a recibir a David, dijo: ¡Cuán honrado ha quedado hoy el rey de Israel, descubriéndose hoy delante de las criadas de sus siervos, como se descubre sin decoro un cualquiera!
6:21 Entonces David respondió a Mical: Fue delante de Jehová, quien me eligió en preferencia a tu padre y a toda tu casa, para constituirme por príncipe sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel. Por tanto, danzaré delante de Jehová.
6:22 Y aun me haré más vil que esta vez, y seré bajo a tus ojos; pero seré honrado delante de las criadas de quienes has hablado.
6:23 Y Mical hija de Saúl nunca tuvo hijos hasta el día de su muerte.

jueves, mayo 10

COMENTARIO DEL 2 LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 5




Versículos 1—5. David reina sobre todo Israel. 6—10. Toma la fortaleza de Sion. 11—16. El reino
de David se establece. 17—25. El derrota a los filisteos.
Vv. 1—5. David fue ungido rey por tercera vez. Su progreso fue gradual para probar su fe y para
que ganara experiencia. De esta manera, su reinado tipifica el del Mesías que iba a alcanzar su
altura gradualmente. Así Jesús llegó a ser nuestro hermano, tomó nuestra naturaleza, habitó en ella


para llegar a ser nuestro Príncipe y Salvador: el pecador humillado recibe aliento de la relación de
amor, pide su salvación, se somete a su autoridad y anhela su protección.
Vv. 6—10. Los enemigos del pueblo de Dios suelen estar muy confiados de su propia fuerza, y
completamente seguros cuando se acerca el día de su caída. Pero el orgullo y la insolencia de los
jebuseos animó a David, y el Señor Dios de los ejércitos estuvo con él. De la misma manera, en el
día del poder de Dios, la plaza fuerte de Satanás, el corazón humano, es cambiado en morada de
Dios por el Espíritu, y en un trono sobre el cual reina el Hijo de David, y lleva todo pensamiento
cautivo a su obediencia. ¡Que él venga de esa manera, y recobre y limpie nuestros corazones; y que,
destruyendo todo ídolo, reine ahí por siempre!
Vv. 11—16. La casa de David no era la peor ni la menos apta para ser dedicada a Dios, por
haber sido edificada por extranjeros. Se profetiza de la iglesia del evangelio que, “Extranjeros
edificarán tus muros, y sus reyes te servirán”, Isaías lx, 10. El gobierno de David estaba arraigado y
edificado. David fue instalado rey; así es el Hijo de David, y todos los que por Él, son hechos reyes
y sacerdotes para nuestro Dios. —Nunca había parecido tan grande la nación de Israel como ahora
empezaba a ser. Muchos tienen el favor y el amor de Dios, pero no lo notan, y quieren su consuelo;
porque la felicidad está en ser exaltado a eso y percibirlo. David reconoce que Dios había hecho
grandes cosas por él por amor de su pueblo, para que él fuera una bendición para ellos, y que ellos
fueran felices bajo su reinado.
Vv. 17—25. Los filisteos no consideraron que David tenía consigo la presencia de Dios, cosa
que Saúl había rechazado y perdido. El reino del Mesías fue atacado por las potestades de las
tinieblas en cuanto fue instalado en el mundo. Los paganos se enfurecieron, y los reyes de la tierra
se opusieron, pero todo fue en vano, Salmo ii, 1 y siguientes. La destrucción se volverá sobre el
propio reino de Satanás, como pasó aquí. David confiesa que depende de Dios para la victoria y se
encomienda al beneplácito de Dios, ¿lo harás? La seguridad que Dios nos ha dado de la victoria
sobre nuestros enemigos espirituales debiera darnos valor en nuestros conflictos espirituales. —
David esperó hasta que Dios se movió; entonces se movió él, pero no antes. Estaba preparado para
depender de Dios y su providencia. Dios cumplió su promesa y David no dejó de aprovechar sus
ventajas. Cuando el reino del Mesías iba a ser establecido, los apóstoles, que iban a derrotar al
reinado del diablo, no debían intentar cosa alguna hasta que recibieran la promesa del Espíritu, que
vino desde el cielo con un ruido como de un viento recio que soplaba, Hechos ii, 2.

para llegar a ser nuestro Príncipe y Salvador: el pecador humillado recibe aliento de la relación de
amor, pide su salvación, se somete a su autoridad y anhela su protección.
Vv. 6—10. Los enemigos del pueblo de Dios suelen estar muy confiados de su propia fuerza, y
completamente seguros cuando se acerca el día de su caída. Pero el orgullo y la insolencia de los
jebuseos animó a David, y el Señor Dios de los ejércitos estuvo con él. De la misma manera, en el
día del poder de Dios, la plaza fuerte de Satanás, el corazón humano, es cambiado en morada de
Dios por el Espíritu, y en un trono sobre el cual reina el Hijo de David, y lleva todo pensamiento
cautivo a su obediencia. ¡Que él venga de esa manera, y recobre y limpie nuestros corazones; y que,
destruyendo todo ídolo, reine ahí por siempre!
Vv. 11—16. La casa de David no era la peor ni la menos apta para ser dedicada a Dios, por
haber sido edificada por extranjeros. Se profetiza de la iglesia del evangelio que, “Extranjeros
edificarán tus muros, y sus reyes te servirán”, Isaías lx, 10. El gobierno de David estaba arraigado y
edificado. David fue instalado rey; así es el Hijo de David, y todos los que por Él, son hechos reyes
y sacerdotes para nuestro Dios. —Nunca había parecido tan grande la nación de Israel como ahora
empezaba a ser. Muchos tienen el favor y el amor de Dios, pero no lo notan, y quieren su consuelo;
porque la felicidad está en ser exaltado a eso y percibirlo. David reconoce que Dios había hecho
grandes cosas por él por amor de su pueblo, para que él fuera una bendición para ellos, y que ellos
fueran felices bajo su reinado.
Vv. 17—25. Los filisteos no consideraron que David tenía consigo la presencia de Dios, cosa
que Saúl había rechazado y perdido. El reino del Mesías fue atacado por las potestades de las
tinieblas en cuanto fue instalado en el mundo. Los paganos se enfurecieron, y los reyes de la tierra
se opusieron, pero todo fue en vano, Salmo ii, 1 y siguientes. La destrucción se volverá sobre el
propio reino de Satanás, como pasó aquí. David confiesa que depende de Dios para la victoria y se
encomienda al beneplácito de Dios, ¿lo harás? La seguridad que Dios nos ha dado de la victoria
sobre nuestros enemigos espirituales debiera darnos valor en nuestros conflictos espirituales. —
David esperó hasta que Dios se movió; entonces se movió él, pero no antes. Estaba preparado para
depender de Dios y su providencia. Dios cumplió su promesa y David no dejó de aprovechar sus
ventajas. Cuando el reino del Mesías iba a ser establecido, los apóstoles, que iban a derrotar al
reinado del diablo, no debían intentar cosa alguna hasta que recibieran la promesa del Espíritu, que
vino desde el cielo con un ruido como de un viento recio que soplaba, Hechos ii, 2.

2da. de Samuel CAPITULO 5


2da. de Samuel
Capítulo 05
5:1 Vinieron todas las tribus de Israel a David en Hebrón y hablaron, diciendo: Henos aquí, hueso tuyo y carne tuya somos.
5:2 Y aun antes de ahora, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú quien sacabas a Israel a la guerra, y lo volvías a traer. Además Jehová te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel.
5:3 Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y el rey David hizo pacto con ellos en Hebrón delante de Jehová; y ungieron a David por rey sobre Israel.
5:4 Era David de treinta años cuando comenzó a reinar, y reinó cuarenta años.
5:5 En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis meses, y en Jerusalén reinó treinta y tres años sobre todo Israel y Judá.
5:6 Entonces marchó el rey con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que moraban en aquella tierra; los cuales hablaron a David, diciendo: Tú no entrarás acá, pues aun los ciegos y los cojos te echarán (queriendo decir: David no puede entrar acá).
5:7 Pero David tomó la fortaleza de Sion, la cual es la ciudad de David.
5:8 Y dijo David aquel día: Todo el que hiera a los jebuseos, suba por el canal y hiera a los cojos y ciegos aborrecidos del alma de David. Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrará en la casa.
5:9 Y David moró en la fortaleza, y le puso por nombre la Ciudad de David; y edificó alrededor desde Milo hacia adentro.
5:10 Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él.
5:11 También Hiram rey de Tiro envió embajadores a David, y madera de cedro, y carpinteros, y canteros para los muros, los cuales edificaron la casa de David.
5:12 Y entendió David que Jehová le había confirmado por rey sobre Israel, y que había engrandecido su reino por amor de su pueblo Israel.
5:13 Y tomó David más concubinas y mujeres de Jerusalén, después que vino de Hebrón, y le nacieron más hijos e hijas.
5:14 Estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán, Salomón,
5:15 Ibhar, Elisúa, Nefeg, Jafía,
5:16 Elisama, Eliada y Elifelet.
5:17 Oyendo los filisteos que David había sido ungido por rey sobre Israel, subieron todos los filisteos para buscar a David; y cuando David lo oyó, descendió a la fortaleza.
5:18 Y vinieron los filisteos, y se extendieron por el valle de Refaim.
5:19 Entonces consultó David a Jehová, diciendo: ¿Iré contra los filisteos? ¿Los entregarás en mi mano? Y Jehová respondió a David: Ve, porque ciertamente entregaré a los filisteos en tu mano.
5:20 Y vino David a Baal-perazim, y allí los venció David, y dijo: Quebrantó Jehová a mis enemigos delante de mí, como corriente impetuosa. Por esto llamó el nombre de aquel lugar Baal-perazim.
5:21 Y dejaron allí sus ídolos, y David y sus hombres los quemaron.
5:22 Y los filisteos volvieron a venir, y se extendieron en el valle de Refaim.
5:23 Y consultando David a Jehová, él le respondió: No subas, sino rodéalos, y vendrás a ellos enfrente de las balsameras.
5:24 Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás; porque Jehová saldrá delante de ti a herir el campamento de los filisteos.
5:25 Y David lo hizo así, como Jehová se lo había mandado; e hirió a los filisteos desde Geba hasta llegar a Gezer.